miércoles, 5 de abril de 2017

HOLGER-MADSEN. FOLKETS VEN (AMIGO DEL PUEBLO), 1918









La carrera y las ganancias de la política atrajeron la atención de Ernst Kamp, un tipógrafo empleado en la impresora "Hermandad". El redactor dispone de un Manifiesto de los Profesionales, reunidos en torno del herrero Waldo Kamp. Un llamamiento ante el adormecimiento y la verdad. Waldo es el hermano de Ernst, un gigante impulsivo y geniudo, el cual es ciego, en su odio, a una sociedad de existencia culpable y con falta de rigidez en la actividad.
La madre, la viuda laboriosa, y el tercer hijo, un auténtico calvario, el relojero enfermizo Kurt Kamp. A menudo, reflexiona que la sociedad es como un reloj. Todos los seres humanos son las pequeñas ruedas que perturban, aceptados a la vez y cada uno de los cuales coopera a aguantar el mecanismo en marcha.
La mujer abandonada de Waldo, la dulce Jonna y sus hijos, visitan a la abuela y al tío Kurt. Waldo no enviaba el dinero los ultimos meses. Con la llegada de Ernst, la triste mujer recibe unas monedas. Aunque la súbita irrupción del marido incluye la frecuencia de su advertencia, de que no tiene nada que ver en aquel lugar.
Los tres hermanos reunidos, pronto Kurt manifiesta su debilidad, cuando advierte a Waldo, que existe un error en el movimiento que se hace llamar sociedad. Habla de encontrar la avería y las ovejas y corregirlo con el ideal. El rudo hermano replica que no saben más que lo que se ve desde su ventana.
Con la manifestación y la profusión de banderas desplegadas, Waldo pregunta a Ernst si no va a participar, si cree realmente que obtendrán otra influencia, de la campaña que hagan personalmente. Ernst reflexiona, que no es por la violencia y la brutalidad por lo que la sociedad debe ser reformada.
El primer ministro Truchs, del partido en el poder, y su hija Irene, la cual cuida los enfermos del hospital para pobres.
La manifestación en su esplendor, que Ernst ve desde la ventana. Decide prevenir a Waldo de ir demasiado lejos en su plan de ataque.
Waldo asciende en la tribuna con brío y desenfado. Estima que no lograron nada en política. Habla del favor de privar de la palabra al partido y a su hermano. Enfurecido, prefiere ir a otro lugar, donde no se hallen obligados a evidenciar hasta la náusea.
Por fin accede Ernst. Aunque Waldo transportó una buena porción de prosélitos. Arenga a sus seguidores, que aquellos en el poder tienen que andar con cuidado. Los puños alzados, habían mandado amortiguar los temperamentos ardientes.
El discurso de Ernst. Su finalidad es crear una sociedad, en la que se encuentra prohibida la insatisfacción, o en la que todos puedan asignar un curso a su talento. Recibe la felicitación del jefe del partido, el redactor Hilling.
Cuando el bando de Waldo llegó a pretender reducir la vieja sociedad, tribu podrida, las mangueras barrieron el grupo. Con la dispersión forzada de los manifestantes, Waldo desvela a su hermano cómo los políticos vapulean a las personas. La copa se desbordó y sólo tienen una cosa que hacer. Tomar correctamente las decisiones. Y entorpece el paso del coche de la hija del primer ministro. Ernst actúa en el conflicto y señala la rabia merecida de la humillación sufrida. Un flirt brotó en los dos jóvenes.
El redactor desea hablar con Ernst. Pretenden tener un numero de la revista MSN. 
En el hospital, Irene escucha a una mujer. El marido ha caído en las garras del redactor Wender.
El numero extra de "Hermandad" despierta sensación. El proceso legal y regulatorio lo obtiene todo. Con la violencia y la fuerza no se consigue nada. Despedido por el redactor, Ernst aclara que nunca simpatizó con su hoja. Pero tiene que agradecerle haber impedido cometer una estupidez. 
El destino quiso que el viejo y cansado presidente del partido de la oposición acogiera a Ernst Kamp, un ser humano con cerebro y corazón. El valor y la fuerza impulsan hacia la victoria.
Un año después. Ernst Kamp, después que Hillings se hizo cargo de la dirección impresora del "Pueblo", el partido de la oposición fue votado para el Congreso.
Irene Truchs sigue con vivo interés su carrera. Obtiene el permiso del padre de acompañarle hasta el Congreso. En el discurso, compara la agitación con la hoja de la "Hermandad", la cual denomina de boquilla y alberga la ilusión de un apoyo del partido gobernante.
En casa de los Kamp, Waldo define a Ernst un traidor de la causa sagrada de la fiesta.
El orador Kamp, a pesar de ser acusada su exposición de sin sentido, prosigue con la sugerencia de ofrecer una actividad a los desempleados, por lo que cualquier persona se hallará en condiciones de cumplir con sus obligaciones con la sociedad. Lo que elimina la pobreza. El primer ministro apoya la propuesta de la oposición.
El lunático Kurt encontró un revólver. Despejó el error. Y es quien tiene que rescatar la sociedad de sufrir.
A la salida del Congreso, Irene saluda a Ernst. Sus palabras fueron como si hablara su propio corazón.
Kurt decide aplicar su plan. Acecha el domicilio del primer ministro y reclama a un relojero amigo, que le permita regular los relojes. Tiene una misión que cumplir. En el despacho del primer mandatario, espía la ocasión y dispara. Se identifica ante Irene y los que acuden tras oír la explosión. La bala impacta en el reloj de Truchs. Irene lo tilda de infeliz. Por el bien de su hermano evitará delatarlo. El padre de Irene reprende el desliz de la joven y manda perseguir al criminal, el cual busca refugio en la forja del herrero. Todo se halla cumplido. Las colillas en el corazón.
Irene informa a Ernst de la acción desesperada cometida por el hermano. Aparece el agresor en la sede del partido de la oposición, arrastrado por el tercer hermano. Según Waldo, tienen que luchar y ver quién es el más fuerte. Ernst aprecia que el tiempo demostrará que contiene la victoria en su regazo.
Alegría de la calamidad ajena. Las cotillas vecinas dan la noticia a mamá Kamp.
El joven diputado hace saber al primer ministro, que lamenta lo sucedido. El comportamiento violento siempre tiene en su ánimo un enemigo declarado. El viejo político no perdona. No puede pretender exigir que crea que era completamente ajeno de los planes del hermano.
Irene espera a Ernst en la rosaleda (ante el estupor del padre al verlos). La joven tiene la ilusión de que habrá de reconocer que son irreprochables. Ernst tiene en cuenta la profunda diferencia social.
La madre Kamp sufre un shock nervioso.
Irene Truchs demuestra la más profunda solidaridad con Kurt y le visita en la prisión. Entiende que sólo ha sido una herramienta pasiva en manos más fuertes y ofrece ayuda.
Irene en casa de la convaleciente madre. La señora Kamp desea la reconciliación y la paz de los hijos. Cuando Waldo vio a Irene, infirió que la trama se había consumado. Waldo especula informar a Truchs de lo que sucede a sus espaldas, aliado con el redactor de la "Hermandad".
Irene, decidida a llenar la brecha que la separa de Ernst, suelta los prejuicios y su nombre en la fractura.
Truchs entiende que no se halla muy lejano el día, que Irene tiene que escoger el forastero o el padre. Para Irene no hay otra opción. A un tiempo, Ernst, al lado de la difunta madre, destaca desde el cielo de abeja, en su lucha por conducir la causa hacia la victoria.
14 días más tarde, Irene llega a romper con el pasado y decide vivir su vida futura al lado de Ernst.
Algún tiempo más tarde, Irene y Ernst se casaron y adoptaron a los hijos de Jonna.
Los rebeldes aguantan el alboroto y Waldo ve el momento de liberar al mártir Kurt Kamp y derrocar el que llaman Amigo del Pueblo.
En la audiencia con el soberano, Ernst Kamp cuenta con el consentimiento de frenar la peligrosa ola de violencia política.
Ernst, dispuesto a argüir respecto de sus actos, acepta acudir a un mitin en el Parque del Pueblo. El primer ministro también decide asistir.
Recibido como un traidor, Ernst declara que, a lo largo de la lucha exigió justicia de los políticos. Abucheado por una muchedumbre amenazadora, el primer ministro pide la palabra, orgulloso de un fiel altruista.
Un grupo de rebeldes, encabezados por Waldo, pretenden echar por tierra, con un dispositivo diseñado, la casa de Ernst Kamp.
Encaramado en la roca de la superstición, Ernst Kamp hace el balance de la labor realizada por las mujeres esclavizadas, los orfanatos fundados, la matrícula de las escuelas, los lugares de veraneo, los asilos.
Mientras Waldo pretende poner al hermano fuera de la prisión, los rebeldes asaltan la casa, donde se encuentran Irene y los niños. Se esconden apresurados. Destrozan los muebles y colocan una bomba de relojería en el sótano.
Tras una noche de insomnio, falleció Kurt.
Waldo termina por aceptar haber fracasado, haber derribado, en lugar de construir, equivocados respecto del Amigo del Pueblo.
Encerrados en una habitación, Irene trenza unas sábanas, con el fin de escapar antes que la villa salte por los aires.
Irene se reunió con su esposo y visitaron el hogar destrozado. Nunca surge nada bueno de la violencia y la sangre.



Ana Kontroversy























domingo, 5 de marzo de 2017

RENÉ CLAIR. LE FANTÔME DU MOULIN-ROUGE, 1925






Una mañana en París, en la casa de Julien Boissel, una figura prominente en el ambiente comercial de la ciudad. Un importante negocio, completado con éxito había constituido el tema de las noticias. Y sólo un periódico había perorado respecto del suceso. El "Echo des Rues", el órgano de la Prensa Amarilla.
Para Yvonne Vincent, las noticias de la mañana tuvieron una atracción especial.
Paul Vincent, el padre, ex-ministro, su salud frustrada y la avanzada edad, habían privado al país de uno de sus brillantes líderes. Yvonne atesoraba el secreto de una promesa a Julien Boissel, deleitándose en el romance, como a los amantes les encanta hacer.
George Martine, un reportero, abundantemente dotado de esas cualidades adecuadas de los hombres de su vocación, tropieza con el criado de Boissel, a lo que aclara que se encuentra al corriente de su llegada. Quiere información de los asuntos económicos. La negativa es rotunda y el millonario desea su nombre fuera de los papeles informativos.
Más tarde, ese día, en el hogar de los Vincent, se extendía una nube amenazante. Paul Vincent golpea la mesa con el puño, al tiempo que no acepta el casamiento de la hija con un maduro y feo pretendiente. Gautier, el director del "Echo". Amenazado con unos documentos firmados, replica el olvido y la despreocupación.
La tarea, a menudo, se había aplazado y Vincent cuenta a Yvonne el conflicto y lo que le había preocupado largos años. En el periodo de su mandato fue culpable de una grave indiscreción, que involucraba secretos políticos. El asunto fue silenciado, pero Gautier, entonces uno de sus colegas, tiene pruebas evidenciales. El prestigio social de los Vincent sería un activo valioso para él.
Yvonne implora con desesperación y advierte que se encuentra comprometida. El padre sugiere que se aleje de Julien. Es un estorbo garantizado.
La joven felicita a su enamorado por haber anotado otro éxito. Yvonne había visto a Gautier y no puede imaginar al padre hacer negocios con tal tipo. Julien detecta la preocupación de Yvonne.
Una conversación privada con Vincent desvela a Julien, que Yvonne pronto va a casarse. Sin atender que pide la mano de la joven, con el solo remedio de la desesperación, abandona resignado el domicilio.
El final del día, que para Julien había empezado muy gratificantemente, pero que había traído consternación, flotando en los restos de su mayor ambición, en la agitación del corazón, llegó la voz de su prima, Jacqueline, un exponente de la Edad Agitada. El experimento más reciente fue su divorcio, pero incluso en eso, no había hallado una gran satisfacción. Tiene una mesa reservada en el Moulin-Rouge.
Julien fue al Palacio del Olvido, donde la Risa es una consigna, donde la Alegría y la Bufonería conducen los cuidados del día lejos. Cuando Julien cuenta la preocupación, Jacqueline ofrece algunos consejos útiles. Olvidar cuanto antes el asunto. A solas, lucha ciegamente por ahuyentar la desesperación, con la burlona música y la risa a su alrededor.
El doctor Renault, un eminente especialista del cerebro y un estudioso de la psicología, viene a menudo al Moulin-Rouge; examina, escucha a sus compañeros, criaturas en el juego, porque era uno de los Museos de la Vida, una verdadera fiesta de la experimentación. 
El rostro preocupado de Julien semeja fuera de lugar. Con un acoplamiento de imágenes, la sugestión hipnótica se transparenta con las aspas volantes del Molino.
Pasó una semana y todo París se sobresalta con una extraña secuencia de misteriosos sucesos. Una serie de sombreros de copa aparecieron en el parque. La combustión espontánea del periódico alarma a un lector de diarios. Los automóviles arrancan sin el conductor. Cada día, una nueva sensación es un record, crea una serie de problemas que, hasta el momento habían desafiado todos los esfuerzos por resolverlos.
Las oficinas del "Echo" revelan dos sorpresas más. Julien Boissel ha desaparecido hace varios días. Gautier pospone la noticia, pretende conseguir información del Moulin-Rouge, donde hubo un robo la noche pasada. Sombreros y capas habían marchado, textualmente.
La desaparición de Julien había traído mayor ansiedad a Yvonne.
El audaz reportero Martine decide averiguar por su cuenta en casa de Julien. Escala los muros y resquebraja una ventana. Encuentra la pista de Renault. Y visita la casa del doctor, el cual se halla ausente.
Mientras, la casa de los Vincent permanece envuelta en una penumbra melancólica. 
Yvonne visita la redacción del periódico. Como no acepta las condiciones, marcha sin los papeles. Gautier asalta a la joven. Una pelea de toros, que Martine evita.
Anochece, y en la residencia del Doctor Renault, el reportero, con felino sigilo, emplea el simple método del robo de una casa. El doctor escucha unos pasos y sale a investigar. Instante que aprovecha Martine, el cual encuentra, en trance hipnótico, a Julien, postrado en un lecho. Amenaza al doctor con un revólver y exige una explicación del significado de los acontecimientos. Julien simplemente duerme.
Por muchos años, buscó alguien que propiciara un experimento aparentemente peligroso, que esperaba diese lugar a un hallazgo que hiciera época. Sintió que podía imponer su voluntad sobre ese ser humano, el cual semejaba haber perdido la ilusión. Propuso liberarlo de las penas y aceptó la sugerencia. Logró liberar el ánimo de sus vínculos terrenales. Dio libertad a su alma. Liberada, esa alma guardaba escasa semejanza con la forma terrenal. Había encontrado una nueva felicidad en esa disposición anímica. Muy agradecido, volvió y pidió que repitiera el experimento. La experiencia fue realizada con un periodo de tiempo más largo. Su alma semejaba deleitarse con la libertad, alejarse, retornar, pero siempre bajo el mando del doctor. Invisible a todos los ojos, excepto a él. 
Sin una palabra, la efigie iluminada se eleva por las avenidas de París, diluida con el tráfico. Vuela por los bulevares.
Pero un día, después de un experimento particularmente largo, de alguna manera el doctor perdió el control. No consiguió que el fantasma volviera a su condición terrenal. Replicó que el retorno era volver a esos cuidados terrenales, que lo habían sacudido como a un gladiador. El mandato no cuenta nada, a menos que se halle dispuesto a obedecer. En la forma actual es feliz y en esta forma desea permanecer. Es el autor de los misteriosos acontecimientos, que son preocupantes en París. El doctor intuye la dificultad de probar su inocencia, si el cuerpo es localizado en su casa.
El ánimo de Julien, con la alegría de la nueva felicidad encontrada, demuestra un desprecio egoísta por la difícil situación de su benefactor. Es un fantasma victorioso.
Con la visión que traspapela las cosas, en "El bar excéntrico subterráneo", revive el pasado amor, ante las parejas embelesadas.
En una casa triste, donde una mujer llora, el fantasma deambula por el salón. Siente la emoción del reencuentro. Yvonne realmente le quiere. Susurra desde su fantasmal esfera y besa su mano.
El día siguiente. El brazo incansable de la Ley. Renault es arrestado.
El pertinente Martine se aventura a exponer su idea del asunto de los papeles Vincent. El director pregunta si tiene lista la publicación. El reportero se niega a manejar ese sucio negocio. El fantasma es testigo de la conversación y la agitación.
El fantasma lanza documentos y libros a Gautier, con la consiguiente ofuscación. Y sustrae el Affiche Vincent, el que coloca en diferentes lugares de la mesa del despacho, con el fin de que lo encuentre el afectado ex-ministro. Se fija en una noticia. El examen post-mortem será realizado, ya que queda decidida definitivamente la no posibilidad de que el ánimo retorne al cuerpo.
Consciente de su incorporeidad y del paso del tiempo, el alma fantasma se vio perturbada. En casa del doctor no halla su armazón terrenal. Visita a Renault en la prisión, el cual percibe la aparición. El doctor se desentiende. Enzarzados en una pelea, lo tacha de débil mortal con el cerebro desordenado y adulterado. Y advierte que no puede destruir sencillamente lo que ha creado. Los carceleros, en vista del abatimiento del preso sentencian, "murciélagos en el campanario".
Esfuerzos frenéticos por recuperar su condición terrenal. Esfuerzos inútiles en ausencia del médico.
En el ultimo instante Renault impide la disección.
El diablo recibe sus cuotas. Ultima amenaza del chantajista. Julien entrega los peligrosos documentos a Vincent y ajusta las cuentas a Gautier. No relatará la historia al periodista. Se va a encontrar ocupado.



Ana Kontroversy