domingo, 5 de junio de 2016

MICHELANGELO ANTONIONI. I VINTI, 1953








Historias, verdaderas o inventadas, que afectan a la Generación Quemada. Vieron la movilización general de la violencia. Con la miseria y las desigualdades sociales apareció una delincuencia distinta. Los nuevos protagonistas de la cuarta página eran jóvenes de familias acomodadas. Su disposición, la celebración de la violencia como triunfo personal.
Tres episodios diversos, de los tres países generales pero, en el fondo, semejantes en sus tristes razones.

Francia

Simone recibe los reproches de los maduros padres, por el afán de divertirse. La madre comprueba la evasiva de una excursión con el instituto y llama al domicilio de la amiga de Simone, Pauline. Son propietarios de una tienda.
En el hogar de los hermanos Georges y André, un alboroto similar, con la carga de un padre prepotente. Instigado por Georges, el hermano recoge un revólver dentro de un armario.
Pierre hace uso de su hermanita Mari-Claire como heraldo, con el fin de conseguir dinero y poder coger el tranvía, el bus y beber una coca-cola. Marchan de excursión al castillo de Virénes. Pierre reside en un ambiente artístico.
Pierre es el ultimo en llegar y los compañeros esperan en la terraza de un café. 
Georges involucra a su hermano y a Simone en la investigación y el desenmascaramiento de Pierre, de quien sospechan por las ínfulas que exterioriza. De viaje en el bus comenta haber invertido en una partida de diamantes en bruto. Inventa una mujer enamorada, Lily.
Cuando llegan a Virénes, un avión sin motor sobrevuela a los excursionistas, con su inmensidad y majestad, elemento simbólico, una frecuencia del cine de Antonioni, inspirada en el barco que pasa, una de las imágenes de Maeterlinck.
El hermano de Georges se declara a Simone. Tiene en el fondo del corazón un volcán.
Simone quiere a los dos, aunque prefiere a Pierre, el blanco de todos, que confabulados le llaman traidor y que pretenden robar su dinero. Alguien apunta el permitir gozar los ultimos instantes. En Rusia, los condenados, antes de la ejecución, pueden tener una joven como ultima consolación. Lo vio en un film de Cherkasov.
Simone sueña con gozar la aventura y lo extraordinario. En Pierre destella un instante de sinceridad y aclara que no tiene dinero y que prefiere que Simone sea una joven sin dinero, la cual ambiciona ver el ultimo film de Gélin. En un estanque de nenúfares deciden distanciarse.
André aleja a Pierre hacia las ruinas del castillo y sin vacilación dispara y comprueba que los billetes eran papel de propaganda. Los estudiantes huyeron con la luz del crepúsculo.
El guardabosques encontró el joven moribundo, el cual se  había arrastrado hasta la carretera.
Informaron a los padres de Georges y André (ya que pasaban los veranos en Virénes). Todo tiene un término. André deposita la pistola en una silla. El padre lo relegó y redujo a la comisaría.







Italia

Las sirenas de los bomberos despiertan a la señora Valmauro, en la negra y quieta noche. El calor la impulsa a levantarse del lecho. Comprueba la ausencia de Claudio y que son las cuatro. El padre tacha al hijo de hipócrita.
El tráfico de cigarrillos no pasa desapercibido para la guardia de aduanas y los traficantes son dispersados.
En mitad de los disparos, Claudio consigue escapar bajo los túneles. En la huida tropieza con un marinero, al cual grita que le permita el paso y, sin reflexionar, lo abate a tiros. El joven despista a los perseguidores, escondido en zonas de construcción. Un salto al vacío conmociona totalmente a Claudio.
Los padres del joven, burgueses acomodados, comienzan a preocuparse.
Claudio, un universitario inconformista, pasea por diversos escenarios, en soledad. Los periódicos hablan de un sangriento tiroteo.
Las pesquisas en casa de los Valmauro dieron con cuentas comprometedoras.
Claudio visita a Marina. Los amigos de Marina llaman a Claudio "el existencialista". Se alejan del party cuando iban en su busca. Claudio declara su amor, aunque es preciso ver sitios lejanos, salir y volver cuando se cansen. Se puede ser feliz. Quiere dinero, mucho y rápido. Desea vivir cuando es joven. En el delirio, habla de entregarse y pasar la vida en la cárcel, renunciar a todo. Vislumbra la locura.
Marchan en coche sin dirección. Ante la sospecha de que puede padecer una cosa grave, una lesión interna, el doctor particular de Marina no atiende al enfermo, porque el vacilante joven desaparece.
De vuelta a casa, siguieron sus ultimos pasos. 







Inglaterra

Ken Wharton, del "Daily Witness", a cargo de la crónica negra, recibe una llamada, que garantiza haber encontrado el cadáver de una mujer.
Aubrey Hallan es detectado en la cabina telefónica. Conducido al aislado lugar del crimen, explica que viene por las mañanas con la pretensión de inspirarse. Le gusta leer en voz alta. Vio un collar que brillaba en la hierba. Imaginó que podía ganar algo. Saluda raudo a Ken Wharton, dispuesto a escribir personalmente el artículo. Aubrey especula que, por ser un artículo sensacional, tendrán que pagar el doble. 
En la redacción del periódico, Aubrey marca las reglas. Consigue el pago anticipado.
Con el periodista en las carreras, apunta que tiene en mente investigar el delito perfecto.
Da muestras de excentricidad (subir y bajar las escalas mecánicas del metro, toquetear la cabina donde dos enamorados se abrazan), que Wharton ríe. No desea ser uno de la muchedumbre.
En el humilde hogar, alejado de Londres, Aubrey pasa los días con delirios de fortuna.
Hacerse el encontradizo con el periodista no produjo efecto. Aquel delito ya no interesa. Aubrey aventura una noticia sensacional y en exclusiva. Especifica que halló el cadáver tres días antes de telefonear. Persigue al reportero indiferente y declara haber matado a la señora Pinkerton, aunque el periodista no cree que sea lo bastante listo.
La encontró en el cine. Salieron y empezaron a hablar bajo el cartel de "Skirts Ahoy", con Esther Williams. Se encaminaron al parque. El amor en venta.
Aubrey había deseado encontrar la posibilidad de cometer un crimen perfecto. Y demostró tener las cualidades para realizarlo. El secreto del suceso se encuentra en la selección de la víctima. Se requiere una persona, que no presente razones para matarla. La señora Pinkerton habló de las dificultades que atravesaba. Con el marido en prisión y con hijos a los que cuidar, tiene que arreglárselas de cualquier manera. Sintió frío y la cubrió con el impermeable. Y debajo de una mata de espinos y olmos la estranguló.
Fue condenado a muerte.
Con el previo "Le diable au coeur", de Marcel L´Herbier, 1928, prolepsis de "Terrain Vague", 1960, de Marcel Carné, "Los Vencidos", un placer de los amantes de la co-producción.



Ana Kontroversy




















domingo, 15 de mayo de 2016

LOUIS FEUILLADE. LA TARE, 1911









Anna Moulin (Renée Carl, la actriz etérea por antonomasia), camarera de una brasserie del Barrio Latino, donde se congregan las mujeres abiertas, bebe una cerveza con los clientes, muy amablemente, si no se sobrepasan.
Alphonse, un médico a quien Anna, a menudo, prestó dinero, eleva al rango de hábito la prodigalidad y desatiende la solicitud.
Un cliente parásito. Nana alterna con un elegante de barba mefistofélica y, ya que no fuma, prende uno de sus cigarrillos. Bosteza de tedio y da a entender que la condición que disfruta es especial. Permanecer a su lado es a lo que el viejo puede aspirar. Casi rompe a llorar y el consumidor calcula, que realmente desea salir de ese lugar. Es el Doctor Paul Perrin, fundador y director de una organización de beneficencia. Dispuesta a seguirle, escribe una nota de ruptura con Alphonse. Las camareras del local intuyen la buena suerte de Anna.
Anna proporciona una inesperada luz en la monótona rutina. 
Los trenes del sur acarrean sus pasajeros. El pecador y su salvador.
La casa del Dr. Perrin acomodaba a los viejos enfermos y a los niños, a los que Anna se había dedicado.
La señora Moulin se había vuelto indispensable. Ejerce como secretaria y resuelve los problemas de organización.
El Dr. Perrin sufre un colapso y dispone la ultima voluntad. Estipula que Anna Moulin sea el nuevo director.
El consejo, protervos caballeros y encopetadas damas, ofrece el puesto a una mujer, la cual no cree ser digna de hallarse a la altura. Con insistencia consiguen que acepte. Anna Moulin se convierte en el corazón y el alma de la casa.
Una enferma soñadora atribuye la curación a cualidades sobrenaturales de la protagonista y desea, sobre todo, una foto de la benefactora.
En la cervecería donde Anna había llenado copas, una nueva florista. La joven agradecida, de cuyo bolsillo extrae Alphonse la foto de Anna. Atónito, quiere detalles.
La directora recibe la tarjeta de Alphonse Marnier. Alterada, acepta la visita. Alphonse pretende obtener una ganacia. Obstinado y desafiante, impacta el rechazo.
El intrigante escribe al periódico local y revela el sórdido pasado de Anna.
Ajena al chantaje, Ana supervisa la construcción de una nueva ala. Y cuando los miembros se encuentran reunidos, una nota acompañada de un diario alborotó la calma de la institución. Incapaces de admitir una tara incompatible, deciden con presteza el despido. La ratificación agrava la destitución. No pueden permitir que permanezca en la casa. Una mano en el hombro da el espaldarazo. Ventilan la oficina. Hasta las flores del escritorio carecen de la pureza requerida.
En la oficina de empleo, Anna no puede aportar referencias. Las que buscan una ocupación se ríen de su desvalimiento.
En el modesto piso, se halló a punto de tirarse por la ventana.
Anna estima el Lejano Oriente, donde los afectados por la plaga tienen menester de enfermeras, que los libren de la muerte. La perspectiva del parque de gramíneas.



Ana Kontroversy