miércoles, 10 de enero de 2018

LOUIS DELLUC. L´INONDATION, 1924







A orillas del vasto Ródano, en la provincia de Vaucluse, una ciudad apacible. Cada mañana, semejante a cualquier otra, concentra en el bulevar el mercado de la comarca. Alban Perrin (Philippe Hériat), el joven y rico granjero, se encuentra con Margot, la cual será pronto su mujer. Las comadres, los mercaderes, exhiben las mercaderías.
Mr. Broc (Edmond Van Daële), el insignificante secretario del ayuntamiento, con su rutinaria existencia. En el desayuno, acaricia la foto de un bebé. La casa muestra un grave deterioro. Recibe noticias, desconcertado, ya que no conoce a nadie. Billete que no leerá, porque el viento lo impele hasta sumergirlo en el río.
Y en esta agria invernada llega en el tren una ingenua viajera. Germaine (Ève Francis, la actriz del eterno retorno, "La femme de nulle part", 1922). Marcha al lado de la carretera. La pesada valija de mimbre la hace desfallecer. Cuando descansa en la puerta de la casa de Alban, agarrada por el frío, la invita a reanimarse.
Margot encuentra a su primo. Demuestra ser una coqueta sin demasiados escrúpulos. Desafía a risotadas a Germaine, la cual, exhausta, emprende rauda el camino.
Llega a casa de Broc y se identifica como la hija de una madre frívola, por la que el padre ha sufrido, a quien había abandonado un día.
El día siguiente era domingo. Y Broc, orgulloso, pasea con su tesoro por la villa. Nunca había notado que le encontraran ridículo. Germaine sufre por las risas crueles que la saludan a su paso. El reencuentro de Alban le aporta una gran alegría.
Y cuando la noche llega, fiesta en la pequeña ciudad. Alban preferiría la compañía de Germaine, atractivo impedido por la prometida. El alcalde pretende que Alban invite a bailar a su vieja hermana, una verdadera estantigua.
La vida de Germaine deviene un sueño. Espejismos.... Ilusiones.... Amores.... Aunque la amarga realidad defrauda los deseos de la mujer. El eterno dolor humano. El abismo de la gran fiebre.
Y también la fiebre de la ciudad. Las campanillas desgañitadas, cual serpientes foráneas y tritones en la plenitud de su estridencia, proclaman la inminente crecida. Los diques de Ardèche reventaron con las ultimas lluvias. El agua devora los campos, las casas.
Y en breve, el terrible silencio de las aguas invasoras. Después, una breve calma.
Todos hablan de la cólera de Alban. No soporta la actitud de Margot con el primo.
La desolación de las aguas. Y la desolación en casa de Broc. Germaine delira por el desaire de Alban. Escudriña en los extremos del vacío. Broc es un espectador inútil. Broc ve pasar a la coqueta y la extraña risa, una preferencia por la carcajada, hiere al viejo.
La noche, implacable, misteriosa. No encuentran a Margot. La calma de Alban desconcierta a los amigos. La madre de Margot sospecha que la mataron. 
Cuando amainan los elementos y las aguas bajan, Germaine experimenta una recuperación. Y con el sol, en fin, hallan el cadáver de la desaparecida, ahogada.
Un accidente lamentable, no aceptado por la madre, la cual señala a Alban como un criminal.
Germaine persuade al padre, el cual declara a favor del acusado. El alcalde ríe de la defensa.
Germaine sospecha y Broc declara ser el autor del crimen. Había seguido a Margot y la precipitó en la corriente. La infelicidad de la hija le empujó a esa monstruosidad.
Desvalida queda la desdichada Germaine. Alban le infunde coraje y la promesa de rescatar los dos al padre. 



Ana Kontroversy



















martes, 5 de diciembre de 2017

LOCKE









Mandeville

Anticipación de Locke, "Of civil Government", de la teoría de la división del trabajo.
Teoría de Locke. Nacemos vacíos de saberes, siendo nuestras almas una tabula rasa y procediendo la experiencia de la investigación. Pero el acto de reflexionar consiste en la penetración de los humores en torno del cerebro, en la persecución, unión, separación, transformación y mezcla de las ideas con inconcebible rapidez, bajo la supervisión del alma. Por tanto, lo mejor que podemos hacer con los niños después del primer mes, además de alimentarlos y preservarlos de todo daño, es hacerles adquirir ideas, comenzando con los dos sentidos más útiles, la vista y el oído, inclinarles a emprender esa labor cerebral y alentarles, para que nos imiten en la reflexión. La cuestión es mantenerles ocupados.
Verosímilmente, ha expuesto Locke, que la reflexión y el razonamiento requieren tiempo y práctica. Los que no se han habituado a reflexionar, sino en sus actuales urgencias, razonan deficientemente cuando pretenden hacer algo más.
(La Fábula de las Abejas)



Fielding

El ser humano ciego de Locke.
(Tom Jones)



Diderot

La transición de la sensibilidad al juicio estético es el problema de la teoría sensualista. Cómo y dónde se reúne la información recibida por los órganos sensoriales, en un numero mínimo (dos), que posibilite el saber. La percepción de la armonía o la tensión de dos ideas, según la definición de Locke.
(El sueño de d´Alembert)



Smith

El fingimiento de Lord Digby, conde de Bristol, es celebrado por el serio Lord Clarendon; el del primer Ashley, conde de Shaftesbury, por el sensato Locke.



Condillac

Locke ha mostrado el peligro mayor de los encadenamientos de las ideas, al advertir que son el origen de la locura.
(Ensayo sobre el origen de las experiencias humanas)



Godwin

Aplicaremos los reparos de los numerosos defensores de la libertad política, a Sydney, Locke, Thomas Payne, escritores políticos ingleses, en general.
(Investigación respecto de la justicia política)



Voltaire

Locke ha explicado las operaciones de nuestra alma.
Gassendi fue un restaurador de la física de Epicuro. Entendió el menester de la existencia de los átomos y del vacío. Se anticipó a Locke cuando, en una carta a Descartes, dijo que no se sabe todo del alma, que la divinidad puede dotar de mente al otro ser desconocido llamado materia y preservársela eternamente.
(El Siglo de Luis XIV)



Schopenhauer

El mayor mérito de Kant fue la distinción entre fenómeno y cosa, la cual se fundamenta en la constatación, de que entre nosotros y las cosas se halla el intelecto, razón por la cual las cosas no pueden ser conocidas, según lo que puedan ser. A este camino le condujo Locke. Locke había demostrado que las cualidades secundarias de las cosas, sonido, olor, color, dureza, suavidad, tersura, fundadas en las afecciones de los sentidos, no pertenecen a los cuerpos, a la cosa, a la que sólo atribuía las cualidades primarias, que presuponen el espacio y la impenetrabilidad; extensión, forma, solidez, numero, movilidad.
Locke había quitado a la cosa la parte que tienen los órganos sensoriales en su fenómeno; pero Kant sustrajo la parte de las actividades cerebrales. Con este fin hubo de acometer la gran separación de nuestra experiencia a priori y a posteriori.



Balzac

Visionario Locke. El escarlata debe producir en la vista idénticos efectos a los producidos en el oído por una charanga.
(Historia de los Trece)



Poe

La identidad personal ha sido definida exactamente por Locke como la permanencia del ser racional. Y puesto que por persona entendemos una esencia inteligente dotada de razón acompañada por una autoconciencia, nos hace ser nosotros distinguiéndonos, en consecuencia, de los otros seres que reflexionan y confiriéndonos nuestra identidad personal.
"Historia de la Luna",  de Locke.



Thackeray

Addison nombrado inspector de Impuestos, cargo que Locke había legado vacante.
(La historia de Henry Esmond)



Emerson

El préstamo de Locke en teología, en historia de las jerarquías.
Biblia de los doctos durante veintidós siglos, cada joven vigoroso, que sucesivamente se dirige a una generación reluctante -Boecio, Rabelais, Erasmo, Bruno, Locke, Rousseau, Alfieri, Coleridge- es lector de Platón y traduce al idioma vernáculo, ingeniosamente, lo mejor que tiene.
Leibniz y Christian Wolf mostraron la distinción del método, la mayor aplicación de las reglas, mientras Locke y Grocio extraían el argumento moral.
Locke advierte, <<Cuando la divinidad hizo al profeta no deshizo al ser humano.>>
Igual que Robert Peel y Webster votaron por millares, Locke y Rousseau reflexionaron por miles y alrededor de Milton había fuentes de las que bebieron; amigos, amantes, libros, hábitos, proverbios -todos semejantes- que, si estuvieran a la vista, reducirían el asombro.
(Hombres representativos)



La Ideología Alemana

La aparente reducción de las numerosas asociaciones entre los hombres a una sola referencia de utilizabilidad, brota del hecho de que dentro de la moderna sociedad burguesa, las referencias aparecen prácticamente encuadradas en la referencia abstracta del dinero y el comercio. Esta teoría surgió con Hobbes y Locke, simultáneamente a los primeros golpes con los cuales la burguesía invadió el poder político y la economía, la ciencia en la que tiene su verdadero asiento esta teoría de la utilidad. En Helvecio y Holbach encontramos una idealización de esta teoría, que corresponde a la actitud de oposición de la burguesía francesa.
Hobbes y Locke tenían a la vista el desarrollo anterior de la burguesía holandesa, como las primeras acciones, por las cuales la burguesía de Inglaterra había logrado salir de su aislamiento local y provincial y una fase relativamente desarrollada de la manufactura, el comercio marítimo y la colonización. La teoría de la explotación aparece vinculada con el contenido económico, contenido económico positivo.



Engels

Sucesores de Petty, "Treatise on Taxes and Contributions", 1661. Locke y North.
(Anti-Dühring)



Nietzsche

El hechizo de algunos propósitos gramaticales es el hechizo de resoluciones de valor fisiológicas y de condiciones raciales. Refutar la superficialidad de Locke, en lo referente a la procedencia de las ideas. Debemos ayudarnos de la causa, del efecto, como de conceptos puros, ficciones convencionales con fines de designación, de entendimiento, pero no de aclaración. Hemos inventado las causas, la sucesión, la reciprocidad, la relatividad, la coacción, el numero, la ley, la libertad, el motivo, la finalidad, y este mundo de signos en las cosas, actuamos de manera mitológica.
(Más allá del bien y del mal)



Durkheim

Locke. Idea de la sensación.
(Las reglas del método sociológico)



Rosmini

Locke pretendió resolver el problema del origen de las ideas. Afirmó que proceden de la sensación y de la reflexión. Por reflexión entendía la actuación de la facultad del ánimo sobre las sensaciones. Consecuentemente, negó que existieran ideas innatas, experiencias que el ser humano tiene por naturaleza.
Condillac abandonó la reflexión de Locke, pretendiendo que no es otra cosa que sensación. El ser humano tiene una facultad de sentir y las facultades de la memoria y la imaginación.
Berkeley emprendió la deducción del espiritualismo, del sistema sensible de Locke. Las sensaciones se encuentran en el ser humano. Los objetos de su experiencia son modificaciones del ánimo.
(Breve esquema de los sistemas de Filosofía moderna)



Arendt

Constitución de Locke, para Carolina, la primera constitución redactada por un experto y ofrecida después a un pueblo. Constitución significa el acto constituyente y la ley del poder político, que son constituidas, estén incorporadas en documentos escritos o, como en el caso de la constitución británica, contenidas en instituciones, costumbres o precedentes.

Locke. Lo que da origen y constituye realmente una sociedad política, no es otra cosa que el consentimiento de un numero de hombres libres, que detentan la mayoría, para unirse e incorporarse en tal sociedad. Este acto es el origen de todo poder legítimo en el mundo.
El siglo XVII distinguió, en teoría, dos tipos de contrato social. Uno se llevaba a cabo entre hombres y daba nacimiento a la sociedad; el otro se llevaba a cabo entre el pueblo y su poder político y daba origen al poder legítimo.



Benjamin

Locke. La memoria expone a la vista, completada con la reminiscencia.



Berlin

En el mundo moderno, se vive bajo el supuesto de que hay una frontera entre la vida publica y la privada; y que, por pequeña y privada que la esfera de esta ultima pueda ser, en su interior se tiene la ventaja de hacer lo que a uno le venga en gana; supuesto que eso no entorpezca los similares derechos de otros o subvierta esta organización. Es esta la concepción liberal, en todo o en parte, expresada en diversas declaraciones de los derechos del ser humano en América y en Francia y en los escritos de figuras como las de John Locke, Voltaire, Tom Paine, Constant y John Stuart Mill.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Cassirer

Para Descartes, la verosimilitud de los hechos está subordinada a la de los orígenes y depende de esta. La nueva teoría epistemológica, que se apoya en Newton y Locke, invierte los términos de la referencia. El origen es lo derivado y el hecho, como matter of fact, es lo original. Cada regla debe su verdad y su interna veracidad al uso que podamos hacer, uso que consiste en percibir por completo con su ayuda los numerosos fenómenos dados, articulados y organizados desde algunos puntos de vista. Finalidad de articulación y reglamento. Todo origen no tiene su razón propia, debe esperar su verdad y garantía de lo que fundamenta. Lo cual pertenece al círculo de lo experimental, de lo fáctico.
Entre los rasgos característicos del siglo XVIII, se halla la estrecha referencia que guardan en su mentalidad el problema de la naturaleza y el de la experiencia. Permanentemente se plantea la cuestión de la legitimidad, del uso y la estructura de la experiencia. La finalidad general, ingenii limites definire, fijar los límites del ánimo, fue ya concebido por Descartes. Idéntica cuestión la coloca Locke en el umbral de su filosofía empírica, porque su empirismo contiene una tendencia conscientemente disertadora. A la concreción del objeto de la experiencia debe preceder la investigación de su eficacia. El primer problema consistirá en decidir qué objetos son adecuados de la experiencia. El problema lleva a un problema genético. Sólo el devenir del ánimo humano puede ofrecer una referencia suficiente respecto de su cualidad. La psicología se constituye en fundamento de la discusión de la experiencia. No es posible mantener una separación rigurosa entre el método trascendental y el psicológico, entre la cuestión de la justificación de la experiencia y la de su origen, tal como la lleva a cabo Kant. En ningún caso se separa la deducción psicológica; la validez imparcial de los conceptos de la experiencia tendrá que ser concretada por su origen y calculada por él. La psicología cobra un carácter predominantemente reflexivo; quiere llegar hasta los elementos del ánimo y presentarlos separados.
La regla de que cualquier idea que encontramos en nosotros descansa en una impresión precedente, adquiere con la Ilustración la categoría de una ley indiscutible. Sólo en un aspecto pretenden la psicología inglesa y la francesa superar a Locke. Pretenden eliminar los restos de dualismo que quedan en él, terminar con la diferencia entre experiencia interna y externa y referir las experiencias humanas a una fuente. La oposición entre sensación y reflexión no es más que aparente y desaparece ante un análisis agudo.
Allí donde se plantean las actividades superiores de lo psíquico, de las fuerzas o facultades de comparación, distinción, juicio estético, volición, Locke es infiel, de pronto, a su método genético. Se contenta con enumerar estas fuerzas y apreciarlas fundamentales del alma, en lugar de investigar sus orígenes. Locke ha combatido las ideas innatas, pero ha mantenido el prejuicio de las operaciones psíquicas innatas. No ha visto que de manera similar que el ver y el oír, también el advertir, el entender, son formaciones tardías adquiridas mediante la experiencia y el aprendizaje.
Locke, en su análisis de los fenómenos volitivos, subrayó que lo que provoca a los hombres a una acción de la voluntad y aquello que, en cada caso particular, constituye la causa concreta de su decisión, en manera alguna puede ser la representación de un bien futuro con respecto al cual la acción preste el material. La fuerza procede del desagrado o la inconformidad que siente el alma en algunas disposiciones y que la empujan a huir. Locke analiza esta incomodidad, este desasosiego, el motor del conato de nuestro querer. Condillac lleva estas ideas a la totalidad de la vida anímica. La inquietud es el punto de arranque de nuestra sensación y percepción, reflexión y decisión, y hasta de los actos superiores de reflexión, a los que se eleva nuestra alma. La representación se funda en la voluntad. En la categoría teórica de los fenómenos, la primera actividad del alma consiste en el simple abarcar lo que los sentidos le ofrecen, el acto de la percepción. A él se agrega el acto de advertir, que requiere resaltar algunas percepciones, destacar particulares vivencias sensibles de la totalidad del acontecer psíquico.
La filosofía francesa y la filosofía inglesa del siglo XVIII, estaba inspirada por el empeño de adecuar de tal suerte la totalidad del saber fisiológico, que para usar una expresión de Locke, no tuviera menester de mantenerse sobre fundamentos prestados. Esta exigencia de autonomía conduce al rechazo del sistema de las ideas innatas, a fundar la experiencia por el ser y lo divino. Al rechazar la filosofía empírica esta forma de trascendencia, no le queda otro fondo que la experiencia de las cosas. Pero esta amenaza la independencia del ánimo.
(Filosofía de la Ilustración)



Russell

Locke posee la aptitud de conseguir consecuencias completamente satisfactorias con una sencilla llamada al egoísmo puro. Se deduce que el egoísta prudente actuará correctamente. La prudencia es, por tanto, el valor que Locke aprecia.
(Sociedad humana. Ética y política)



Adorno

El segundo "Treatise on Gouvernment", de Locke, es un texto fundamental de la doctrina social occidental. El concepto de lo publico, por haber sido referido a la razón interna y no a un  ánimo  imparcial, como  ocurría  en la idea medieval, ha
incorporado    el   concepto   de   opinión   y   un   aspecto   de   contingencia   y
discrecionalidad.



Ayer


"The Problems of Philosophy" se publicó el año 1912. En este libro, Russell no da ninguna explicación de su investigación lógica, sino que sencillamente sigue dentro de la costumbre empírica británica. Es un libro que sigue directamente a Locke, Berkeley y Hume, partiendo de una teoría de la percepción muy semejante a la de Berkeley. La teoría consiste en que lo que percibimos no son mesas ni sillas ni cosas por el estilo; era lo que Locke llama ideas simples y lo que Russell denomina, siguiendo a su amigo Moore, datos sensoriales. Y seguidamente estudia la vieja pregunta filosófica de cómo, partiendo de que se nos presentan estos datos sensoriales, llegamos a los objetos físicos.
(Los grandes filósofos)



Hamlyn

Locke defendía vehementemente que nuestras ideas surgen de la experiencia. Algunas experiencias de este tipo se apoyan en la intuición y algunas en la demostración. La investigación es el fundamento de la experiencia, porque las ideas simples del sentido son el origen de todo lo implicado en el proceso orgánico del entender.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Lacey

Empirismo. La concepción que funde nuestro saber, o de los materiales de los que está constituido, en la experiencia en torno a los cinco sentidos. La concepción empirista está asociada especialmente con Locke, el primero de los llamados empiristas británicos, aunque elementos de tal concepción se remontan atrás. El empirismo se vio inmerso en una batalla con el escepticismo, lo que lo obligaría a tornarse extremo, especialmente en los sucesores de Locke, Berkeley y Hume.
El empirismo tiene sus raíces en la idea de que todo lo que podemos saber sobre el mundo es lo que el mundo se encarga de decirnos; sólo nos cabe verlo neutralmente y sin pasión y cualquier pretensión de actuar en los procesos orgánicos de recibir esta información puede conducir a la distorsión y a un inmotivado juego de imaginería. Lo cual produce el retrato de la mente como una tablilla en blanco (tabula rasa), sobre la cual se va imprimiendo la información suministrada por los sentidos, en forma de datos sensoriales (sense-data), para formar la gran mole de nuestras ideas y conceptos.
La mente tiene que ser activa, como argüía Locke, para manipular y construir sobre una experiencia ya recibida pasivamente; aunque también en la recepción de esa experiencia.
El modelo que ofreció Demócrito del materialismo ha perdurado hasta los tiempos modernos, aunque los escrúpulos de la noción de solidez se remontan hasta Locke.
Locke tomó la noción de materia primera, de la cual hizo la subyacente, pero incognoscible sustancia de las cosas; incognoscible porque no tiene ningún atributo por el cual pudiéramos experimentarla. En la actualidad, la postura de Locke está abierta a discusión.
Anthony Ashley Cooper, tercer Conde de Shaftesbury (1671-1713), educado bajo el políticamente radical Locke, más tarde disertó negativamente de Locke, en ética como en epistemología.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Reichenbach

Surgimiento de la ciencia moderna, el año 1600. Concepción de que la percepción es una fuente y una prueba ultima de la experiencia. La mente, expone Locke, comienza siendo una hoja en blanco y la experiencia es quien en la mente escribe. Nada existe en la mente que no se hallara antes en los sentidos. Pero hay dos tipos de percepción sensible. La de objetos externos y la de objetos internos. Este ultimo tipo de objetos lo ofrecen los hechos psicológicos, reflexionar, creer, el sentimiento del dolor o la sensación del color.
El empirismo inglés tuvo que superar el ideal griego de una experiencia totalmente garantizada, modelada sobre el esquema de las matemáticas. El empirismo de Locke se limita a la ley de que todos los conceptos, incluso los de las matemáticas, se incorporan a nuestra mente a través de la experiencia. Esta actitud acrítica, echó mano de la inferencia inductiva y la apreció un útil instrumento de la investigación empírica.
(La Filosofía Científica)



Walzer

Una política más liberal del contrato social que la de Hobbes, es una consecuencia de una historia más benigna, como ocurre con el segundo "Treatise" de John Locke.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Faure

El Renacimiento quiebra el núcleo de la energía social. La caída de la aristocracia de origen medieval, en el siglo XVIII, es el elemento que más identifica el fenómeno. La elegante simulación de los señores al aparecer como patrocinadores de las leyes que amenazaban sus privilegios, protegiendo a sus divulgadores, utilizando al filósofo, al artista y al escritor como sus iguales. Inglaterra está preparada, ya que whigs y tories ocupan alternativamente los asuntos políticos, por lo que aguanta gracias a esa sabia evolución, a la expropiación agitadora de los privilegiados. Se despoja a la aristocracia de nacimiento, como a la mentalidad, a partir de Locke, de su carácter divino.
(El arte moderno)



Warnock

En los ultimos años de George Berkeley, otras solicitaciones desplazaron su interés por los temas filosóficos. En este respecto, difiere marcadamente de John Locke -finalidad de sus disertaciones-, cuyo "Ensayo", largo tiempo meditado, no apareció hasta que su autor frisara los sesenta. El joven Berkeley aprovechó la ocasión, para encomiar irónicamente las ideas de Locke como asaz loables, para una persona de avanzada edad.
Un motivo importante de la filosofía de Locke era la meditación filosófica respecto de las implicaciones de los grandes avances de la ciencia del siglo XVII. Había quedado establecido más allá de cualquier cuestión y se admitía, que el universo material era esencialmente, en realidad, un sistema de cuerpos que actuaban mecánicamente en el espacio; cuerpos hechos de materia y que realmente poseían sólo aquellas cualidades (las llamadas cualidades primarias), que requería la manera mecánica de operar de dichos cuerpos; solidez, figura, extensión, movimiento o reposo y numero. Este era el lecho rocoso de la posición de Locke. Los cuerpos de esa manera constituidos afectan a los órganos sensoriales de los seres humanos, por contacto real con el objeto externo, o como en la visión, por partículas insensibles emitidas o reflejadas por la visión. Esta estimulación mecánica alcanza, a su debido tiempo, al cerebro, que en ese momento hace que las ideas surjan en la mente; y estos son los elementos de los que el experimentador es realmente consciente. En algunos respectos, estas ideas presentan con fidelidad ante la mente el carácter real del mundo externo -cuerpos que tienen realmente solidez-, pero en otros no; las ideas de sonido, color o sabor, no tienen compensaciones reales en el mundo físico, sino que son meramente maneras, según las cuales un investigador convenientemente constituido es afectado por los estímulos mecánicos apropiados.
Locke presenta la divinidad como diseñadora, creadora e iniciadora de la gran Máquina. Había supuesto que las mentes son sustancias inmateriales, aunque no podría desaprobar la sugerencia, opuesta a tales suposiciones, de que la autoconciencia pudiera ser meramente una de las propiedades de la materia y, por tanto, dependiente en su totalidad del mantenimiento de algunas condiciones puramente físicas.
Locke era aficionado a los mecanismos. Le encantaban las metáforas de relojes y motores, de resortes, palancas y engranajes y, de hecho, apreció la mecánica como el paradigma de una inteligibilidad satisfactoria.
Locke admitía que nunca somos conscientes de nada, excepto de nuestras ideas.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Squires

Locke imaginó que un príncipe pudiera transformar el cuerpo con una piedra. Es difícil ver cómo estas historias pretendían ser inteligibles (por no decir verdaderas), sin admitir la existencia de un ego incorpóreo, un sujeto del reflexionar, del sentir y del querer, que hace de cada persona una identificación.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Abbagnano

Ad jucicium. Según Locke, argumento que consiste en el empleo de pruebas sacadas de algunos de los fundamentos de la experiencia o la probabilidad. La unica argumentación válida.
Locke examina la analogía, la probabilidad que concierne a cosas que trascienden la experiencia. significa la ayuda que disponemos, para lograr una experiencia probable de los seres finitos inmateriales, que están fuera de nosotros, o de los seres materiales que, por su pequeñez o lejanía, nuestros sentidos no posean la aptitud de advertir, o de lo que se refiere a la manera de las operaciones de la naturaleza, que se ocultan a la experiencia humana directa.
La probabilidad representa la verosimilitud de que una cosa sea verdadera. El término denota una proposición, para la cual existen argumentos o pruebas, que la permiten pasar o ser recibida como verdadera.
Locke fue el primero en poner a la luz la estrecha conexión del procedimiento de la abstracción con la eficacia simbólica del habla. "Por la abstracción, las ideas tomadas de seres particulares se transforman en representativas de las de igual especie; y sus nombres se transforman en generales, aplicables a cuanto exista y convenga a tales ideas abstractas. Yeso, nieve, leche, blancura. De esa manera se forman las ideas generales y los términos para expresarlas".
Locke y los empiristas usan, en vez de accidente, cualidad.
Por efecto de Locke, el a priori designa las investigaciones logradas a través del ejercicio de la razón pura y el a posteriori las logradas a través de la experiencia.
Locke examina sólo el arquetipo como modelo. "Llamo adecuadas las ideas que representan perfectamente aquellos arquetipos, de donde la mente supone que han sido tomadas; ideas con las que se propone la mente significar dichos arquetipos". En este sentido, arquetipos son las fuerzas naturales, las ideas simples o las ideas complejas como modelos, para calcular la adecuación de las otras ideas.
Se llama creencia u opinión al arreglo que la mente otorga a proposiciones, que consiste en la admisión de una proposición como verdadera, en vista de argumentos o pruebas, que logran persuadirnos de recibirla por verdadera, pero sin ofrecernos una experiencia garantizada de que lo sea.
Locke creó la expresión "asociación de ideas" y aportó el fenómeno relativo como ley de explicación de la vida de la autoconciencia. La autoconciencia es en sus manifestaciones, por la variada combinación de los elementos simples suministrados por la experiencia, de las ideas. Algunos fenómenos aberrantes, la locura, las simpatías o antipatías irracionales, las supersticiones, se deben a estas combinaciones accidentales o consuetudinarias de las ideas. Las operaciones del ánimo humano se fundan en las conexiones naturales; la experiencia en sus grados, la imaginación, la voluntad.
Con la atención pasiva, el ánimo es atraído por las ideas. Llama reflexión a la atención activa, por la cual escoge determinadas ideas como objetos propios distinguidos.
Locke examinó los axiomas como proposiciones, experimentos, experiencias instantáneas.
Locke define la experiencia, "la percepción de la conexión o de la repugnancia entre nuestras ideas". Exige, para que sea real, que "las ideas se refieran a sus arquetipos" y define la verdad "la unión o separación de signos, según las cosas significadas estén o no en armonía".
Con frecuencia, el contractualismo se adopta para demostrar la tesis de que el poder político es limitado. En este sentido lo entendieron Grocio, Puffendorf y Locke, quien usó la noción el año 1668.
El objeto natural denominado cuerpo o sustancia corpórea, se remonta a Descartes, quien entiende cosa corpórea y cosa que reflexiona, en el significado de sustancia. Locke prefirió sustancia.
En la filosofía moderna, la existencia de datos ultimos, irreductibles, ha sido utilizada como la de un límite de la experiencia, de una condición que restringe y garantiza la validez de la experiencia. De esta manera fueron utilizadas las ideas por Locke. Sin ideas no es posible la experiencia, la cual representa la percepción de una conexión de ideas. Y además, son datos las condiciones de la percepción, de la experiencia racional y de la experiencia sensorial, que ulteriormente limitan la extensión de la experiencia, una consecuencia más estrecha que nuestras ideas.
Locke funda la deducción en la referencia entre las ideas, referencia instantáneamente percibida en la experiencia.
Locke negaba que la ley del albedrío fuera un precepto de la razón y la examinaba sancionada e impresa por una potencia superior en los corazones humanos. La razón es su intérprete.
Rasgos del empirismo. La negación de la experiencia o ley innata, que haya de ser reconocida válida, independientemente de testimonio o examen. Rasgo establecido por Locke.
El error es un equívoco de nuestro juicio estético, que presta su afirmación a lo que no es verdadero. Locke enunciaba cuatro razones de la afirmación errónea; 1) falta de pruebas; 2) falta de pericia para emplearlas; 3) falta de voluntad para usarlas; 4) falsos cálculos de la probabilidad.
La esencia significa la idea abstracta, a la cual va anejo el nombre de una especie, de manera que cuando esté contenido en esa idea es lo esencial en esa especie. Esencia nominal, a fin de distinguirla de aquella constitución real de las sustancias, de la cual dependen esa esencia nominal y las propiedades de esa especie, la cual constitución de las sustancias puede llamarse esencia real. La esencia real significa la sustancia, en el genuino sentido aristotélico, la constitución de las partes de materia de la que dependen las cualidades o caracteres de una realidad y su unión; pero tal esencia real es inaccesible al ser humano.
La tesis de la interioridad del espacio, adelantada por Hobbes, el análisis que Locke hizo del espacio como de una idea compleja de modo, tiene por presupuesto su reducción a una idea.
Locke hace depender de la intuición de las ideas, la verosimilitud y la evidencia de nuestra experiencia.
Locke habla de existencia real, porque examina la existencia como realidad de hecho.
Ockham explica que se puede tener experiencia intuitiva de las cosas externas y de las disposiciones internas del ser humano, como las intelecciones, voliciones, alegría, tristeza y similares, de las que el ser humano puede tener experiencia propia, pero que no son sensibles para nosotros. Esta segunda especie de experiencia intuitiva corresponde a la reflexión de Locke.
La teoría de la experiencia de Locke puede ser recapitulada. 1) Reducción de la experiencia a intuiciones de las cosas externas (sensaciones) o de los actos internos (reflexión). 2) Resolución, ya sea de las sensaciones y de la intuición, en elementos simples, entendidos cartesianamente como ideas. 3) Uso de la noción de experiencia como apreciación, a un tiempo limitativo y fondo de la experiencia humana, ya que esta no puede actuar fuera de la experiencia que le suministra las ideas y que a un tiempo recibe de la experiencia, con el material indispensable y con los nexos que este material presenta, la regla de su validez. Este ultimo punto fue valorado por Locke como regla limitadora de las pretensiones cognoscitivas del ser humano, al tomarlo como límite del alcance posible de la experiencia humana. Y en realidad, si se examina que Locke ha hecho valer tal límite en el dominio de la experiencia y en el de la política, la moral y la teología, en los que el concepto de una referencia directa con el objeto ya no tiene sentido, Locke ha asumido, en el conjunto de su filosofía, una postura empirista, que sale de su teoría de la experiencia. Con Locke se ha delineado la concepción de la experiencia como totalidad del mundo humano, como conjunto de los sistemas de control en él insustituibles, la característica de la concepción metódica de la experiencia. Pero en Locke se encuentra por vez primera la definición de las unidades empíricas elementales, que son las ideas y las referencias instantáneas entre las ideas.
La felicidad es, en su grado máximo, el más grande placer del que poseamos aptitudes y la desgracia, el dolor mayor. Y el grado mínimo de la felicidad es esa disposición en la que, libres de dolor se goza de un placer presente, en grado de no poder satisfacernos con menos.
Humanistas. Bacon, Descartes, Locke y los iluministas.
La fuerza puede ser entendida para disertar respecto de la noción y mostrar con el carácter antropomórfico la falta de fundamento. Locke había sacado a la luz la derivación de la idea de la potencia activa (power), por la reflexión del ánimo sobre las operaciones de nuestra mente.
Para Locke, la hipótesis enuncia las leyes, las causas de los fenómenos.
La idea es el objeto del acto de reflexionar. Conexión de la idea con la palabra.
Locke inició la discusión política iluminista.
Locke denominó intuición, por su instantaneidad, la experiencia que tenemos de nuestra propia existencia.
La acepción del juicio estético como atribución de un predicado a un sujeto, se difunde a través de la escuela inglesa, Hobbes, Locke y Hume. Es consecuencia de las estructuras de la proposición, puestas en evidencia por Platón y Aristóteles, del juicio estético como comparación de una idea (el sujeto) con la de otro (el predicado) y, por tanto, a través de la atribución como síntesis de las dos (inherencia del predicado en el sujeto).
Al reaparecer, en la edad moderna, el concepto de libertad adquirió, en polémica con la noción de libre albedrío, la forma de negación de la libertad de querer y de la afirmación de la libertad de hacer. Hobbes y Locke.
Concepto temporal de momento. Esta porción de duración, en la que no advertimos sucesión. Instante.
Locke decidió restringir el significado de noción a las ideas complejas, que semeja como si tuvieran su origen y existencia en las reflexiones de los hombres, no en la realidad de las cosas.
Kant llamó sistema de noogonía la doctrina de Locke, en cuanto describe la génesis de los conceptos a partir de la experiencia.
Los procedimientos son pruebas, en cuanto producen y justifican experiencias. Locke reprodujo sobre el supuesto cartesiano de la superioridad de la intuición, este concepto de prueba. La doctrina de Locke señala un giro en la historia del concepto de prueba, porque admite por primera vez la posibilidad de pruebas probables. "La probabilidad representa la apariencia de una armonía entre las ideas, por la influencia de pruebas, cuya conexión no es constante e inmutable, pero basta para inducir a la mente a fallar que la proposición es verdadera".
Locke representa la pedagogía del empirismo.
La persona es identificada con la identidad personal, con la referencia que el ser humano tiene consigo y esta representa la autoconciencia.
El empirismo inglés dedujo de la psicología dos rasgos, que la acompañaron en esta primera fase de su constitución; el atomismo y el asociacionismo y sus estructuras teóricas pueden ser recapituladas de la siguiente manera.
1) La psicología tiene por objeto los fenómenos internos o hechos de autoconciencia y su instrumento de investigación es la introspección o reflexión.
2) Los hechos de autoconciencia o fenómenos internos son estudiados por la psicología en su referencia fisiológica con los fenómenos externos, fisiológicos o físicos. Debido a este aspecto, fue denominada psicofísica.
3) La tendencia a derivar el hecho de autoconciencia en elementos ultimos (sensaciones, emociones elementales, reflejos o instintos elementales) y a explicar los fenómenos complejos como la combinación de tales elementos (atomismo, asociacionismo).
4) El carácter científico de la psicología está constituido por el recuerdo o los procedimientos de inducción, experiencia y cálculo matemático. El recurso a tales procedimientos establece el carácter descriptivo que la psicología reivindica, de análoga manera a las otras disciplinas empíricas.
Locke reconoció a la razón una determinación. El ser instrumento de la experiencia probable, más que de la experiencia verídica.
Podemos distinguir en la razón cuatro grados. El primero y más elevado consiste en el hallazgo de pruebas; el segundo en la disposición regular y metódica y en su arreglo en una organización clara y adecuada, que permita percibir sencillamente su conexión y fuerza; el tercero consiste en la percepción de sus conexiones y el cuarto, en sacar la consecuencia justa.
La reflexión no es vista por los escolásticos fuente autónoma de experiencia. Ocurre por vez primera con Locke.
El ámbito del cartesianismo rehízo el carácter mental de las referencias. Esta doctrina fue defendida por Locke, el cual vio las referencias como ideas complejas, consistentes, en la comparación de una idea con otra y reconoció su carácter interno, no excluyendo su referencia a las cosas. 
Semiótica, término adoptado primero, para indicar la ciencia de los síntomas en la medicina (Galeno), fue propuesto por Locke, para indicar la doctrina de los signos.
La sensación quedó reducida a unidad elemental de la experiencia sensible, lo que Locke denominó idea simple, y fue examinada el material de la experiencia, en cuanto la actividad cognoscitiva verdadera y propia, la referencia al objeto, fue tomada por la percepción.
Rara e impropiamente, se aplica al empirismo el cuño kantiano, que admite al lado de la sensación otra fuente de experiencia, la reflexión.
En concepto de Locke, el verbo ser, también en su uso exitencial, expresa referencias percibidas por la mente, que tienen su realidad en el sujeto, aunque no sea sólo en él.
Locke opone la verosimilitud de las proposiciones que, sin embargo, no se refieren a la realidad, a la contingencia de las proposiciones particulares, que conciernen a la existencia. La existencia es experimentada de manera contingente e instantánea, por una conexión directa con el objeto, referencia que deviene intuición, en el caso de la existencia del yo y sensación, en el caso de la existencia de las cosas. Excluye que la existencia sea un predicado o pueda ser reducida a una determinación conceptual. Este concepto de sensación como órgano de la experiencia de lo que existe, es el viejo concepto estoico de la representación cataléptica, aquella que deriva de un ente susbistente y está impresa y marcada por él, de manera que se conforme a él.
La conexión que tiene cada idea con las ideas a las cuales está aplicada por los dos lados, de donde depende la fuerza del razonamiento, se advierte igualmente antes que después que se haya formado el silogismo, pues de otra manera, quien hace el silogismo no podría verla nunca. Esta disertación de Locke inició la decadencia del silogismo, referente a su primacía.
Locke llama al sujeto substratum o soporte (sustancia).
Locke llama a la sustancia esencia real o forma sustancial. Identifica la sustancia con la constitución interna, de la cual deberían ser consecuencia las cualidades de la cosa, en el sentido de que deberían ser deducibles de tal constitución, de manera que se puedan explicar y entender. Declarándola incognoscible, Locke reduce la sustancia a una colección de ideas y abandona la noción del menester, a favor de la de una simple coexistencia, de hecho, de las determinaciones percibidas. El concepto de la sustancia se transforma con Locke, de menester racional, en uniformidad factual.
Tabula rasa. La imagen fue usada por Locke, para expresar la tesis del origen empírico de la experiencia y la negación del innatismo.
Locke incluyó el testimonio como uno de los dos fundamentos del juicio estético de probabilidad, mientras el otro era la conformidad con nuestra propia existencia. En el testimonio de los otros deben contarse, 1) el numero de los testimonios; 2) la integridad; 3) la pericia de los testigos; 4) el propósito del autor cuando consista en un testimonio deducido de un libro citado; 5) la congruencia de las partes del relato y de sus circunstancias; 6) los testimonios opuestos.
Locke despreció la referencia del tiempo con el movimiento, para afirmar que está conectado con cualquier especie de armonía constante y repetible.
"Epístola respecto de la tolerancia", 1689. Locke hace ver cómo, examinando independiente uno de otro el concepto político y el eclesiástico, la regla de la tolerancia deviene un punto de encuentro de sus tareas y respectivos propósitos.
Locke explica que el fundamento de lo general de las proposiciones puede ser sólo la sustancia, con la conexión que implica entre sus determinaciones y que allí donde falta la experiencia de la sustancia, lo general no es riguroso.
Veleidad. Esfuerzo impotente o mal logrado. Locke lo aplica al grado más bajo del deseo y que denota casi su ausencia total.
Hobbes insiste en el punto de vista nominalista de la verdad como simple atributo de las proposiciones. Igual hace Locke.
Locke habla de virtud y vicio, en el sentido de actos morales aislados.
La definición cartesiana del yo como autoconciencia fue acogida e incorporada a la filosofía. Locke la reelaboró con la finalidad de justificar una característica formal del yo. La unidad o identidad. La identidad del yo no está fundada en la unidad o simplicidad de la sustancia-alma, sino en la autoconciencia, en cuanto se reconoce en la diversidad de sus manifestaciones.


La razón hay que formarla y garantizarla, mediante una adecuada disciplina. La infalibilidad de la razón se manifiesta imposible por la limitada disponibilidad de las ideas, por su frecuente oscuridad, por la falta de pruebas y se excluye por la presencia en la mente humana de falsas reglas y el carácter imperfecto del idioma que, sin embargo, la razón precisa. Locke excluye la omnipotencia, negando que la razón produjese los orígenes y el material del que se vale. La razón puede abarcar dentro de su ámbito la esfera del saber probable. Le pertenece la disciplina de la convivencia humana y de la ley.
La reforma que Locke ha dado al concepto de la razón, tiene por objeto hacerla apropiada para su finalidad de guía autónoma del ser humano, en un área que no se ciñe a la matemática y a la ciencia natural, sino que incluye las actividades humanas. La investigación gnoseológica de Locke nace en un terreno, que no es el del saber teorético, sino el de los problemas humanos.
Los límites son propios del ser humano, porque son propios de su razón; porque esta no es creadora ni omnipotente, sino que ha de contar con la experiencia. La acción condicionante de la experiencia establece los límites de los poderes de la razón y del uso que el ser humano puede hacer de sus poderes, en todos los campos de su actividad. La experiencia condiciona la razón, proporcionándole el material que no tiene la aptitud de crear o producir; las ideas simples, los elementos de cualquier saber humano. Y lo condiciona proponiendo a la razón las reglas o modelos y los límites con arreglo a los cuales se organiza o puede ser utilizado este material.
Locke tomaba del cartesianismo y de Port-Royal el concepto de la actividad racional como actividad sintética y organizadora y de las ideas, como del material vasto del que dispone esta actividad. Pero corregía el punto de vista cartesiano, revelando en la experiencia la fuente de este material y atribuyendo a la experiencia la eficacia de control de las construcciones, que el ánimo humano puede sacar fuera. Esta finalidad de control es el límite que la experiencia impone a la actividad de la razón, impidiéndole aventurarse en construcciones audaces o problemas, cuya solución no puede ser sometida a prueba.
Insistió en la derivación empírica de todo el material cognoscitivo y en la negación del innatismo (la omnipotencia de la razón) y en la reducción de la aptitud cognoscitiva humana a la esfera sensible. Eficacia de control, que la experiencia está llamada a ejercer sobre la actividad racional, en todos sus grados, un control intrínseco inherente a esta actividad.
Declara que quiere concretar el origen, la persuasión y la extensión de la experiencia humana en sus diversos grados, hasta llegar a aquellos que tienen el mínimo de probabilidad. Y quiere llevar esta investigación con un método llano o histórico, analítico y descriptivo, el método que Gassendi había recomendado a la ciencia, evitando pararse en los problemas metafísicos. Rechaza la hipótesis de Hobbes sobre la cualidad material del ánimo y de las ideas, limitándose a apreciar las ideas como objetos del saber. Reflexionar y tener ideas son una cosa idéntica. Las ideas proceden exclusivamente de la experiencia, son fruto de la pasividad del entendimiento humano frente la realidad. Y puesto que para el ser humano la realidad, o es realidad interna (su yo) o realidad externa (las cosas naturales), las ideas se llamarán ideas de reflexión si derivan del sentido interno, o ideas de sensación si derivan del sentido externo. Son ideas de sensación o sensaciones lo amarillo, caliente, duro, amargo, las cualidades que atribuimos a las cosas. Son ideas de reflexión la percepción, la duda, el razonamiento, la experiencia, la voluntad, las ideas que se refieren a operaciones de nuestro ánimo.
Locke se mantiene fiel a la ley cartesiana de que tener una idea significa percibirla, ser consciente; y se ayuda de esta ley en la disertación de las ideas innatas. La doctrina de las ideas innatas constituye un postulado, el cual, si fuera aceptado, haría imposible el empirismo de Locke como limitación del saber humano a los datos dados por la experiencia. Mediante las ideas innatas, el ser humano tendría a su disposición posibilidades ilimitadas e incontrolables de experiencia y no sería posible ninguna limitación precisa de sus efectivas posibilidades. Esta disertación se reduce a un argumento. Las ideas innatas no existen, porque no son reflexionadas. Una idea no existe si no es reflexionada. Tampoco hay principios innatos, ni especulativos, ni prácticos. Las leyes especulativas, que se califican innatas, la ley de identidad, "todo lo que existe, es" y la ley de impugnación, "es imposible para una cosa ser y no ser", no son innatas, porque no cuentan con el consentimiento general. Puede demostrarse, que los hombres llegan a tales leyes por el camino de la experiencia.
En cuanto a las leyes prácticas y morales, afirma que "No se puede proponer ninguna regla moral, de la cual no podamos, legítimamente, preguntar la razón. Lo cual sería absurdo, si las reglas morales fueran innatas o evidentes, como debe ser una regla innata; de manera que no necesitan ninguna prueba, para apoyar su verdad ni ninguna razón, para recibir aprobación".
Si nuestra experiencia es consecuencia de las ideas y si las ideas proceden de la investigación, el análisis de nuestra aptitud cognoscitiva deberá ser un inventario sistemático de las ideas, que la experiencia nos suministra.
Es menester distinguir las ideas simples de las complejas. La experiencia (la sensación y la reflexión) nos proporciona sólo ideas simples. Las ideas complejas son producidas por nuestro ánimo, mediante la asociación de varias ideas simples. Cuando el entendimiento ha adquirido por la sensación y la reflexión ideas simples, lo hace apto para reproducirlas, compararlas y asociarlas de infinitas maneras. Pero ni incluso el entendimiento más poderoso puede inventar o construir una idea simple nueva, no derivada de la experiencia, ni puede destruir ninguna de las adquiridas. Aquí está el límite insuperable del entendimiento humano Las ideas simples pueden originarse de un solo sentido (como las de los colores derivan de la vista, los sonidos del oído) o de varios sentidos (las ideas de espacio, extensión, figura, reposo y movimiento); o sólo de la reflexión (percepción o reflexión, volición o voluntad); o unívocamente de la percepción y la reflexión (placer, dolor, fuerza, existencia, unidad).
De las ideas es menester distinguir las cualidades del objeto, que son modificaciones de la materia en los cuerpos, que causan en nosotros aquellas percepciones. La idea no es una copia o imagen de una cualidad imparcial. Locke aduce la distinción entre cualidades imparciales y cualidades internas, que Galileo y Descartes habían hecho y que él toma del físico Boyle, llamando cualidades primarias a las imparciales, secundarias a las otras. Las cualidades primarias, que son originarias de los cuerpos e inseparables, producen las ideas de solidez, extensión, figura, movimiento, reposo y numero. Las cualidades secundarias, que no existen en los objetos, sino que son producidas por las diversas combinaciones de las cualidades primarias, son los colores, sonidos, sabores y olores. Las cualidades secundarias no se parecen a los cuerpos, mientras que las primarias son imágenes de los cuerpos. Otras cualidades de los cuerpos son las fuerzas, su aptitud de producir alteraciones en las cualidades primarias de los otros cuerpos. Entre las ideas simples de reflexión aprecia fundamental la percepción, la propia reflexión, y examina las que se refieren a otras operaciones del ánimo. La memoria, la aptitud de distinguir, de comparar, de componer las ideas y la de abstraer, de la cual nacen las ideas generales. Al recibir las ideas simples, el ánimo es meramente pasivo; las ideas simples constituyen los materiales de sus construcciones. El ánimo se transforma en activo, al organizar, a su manera, este material y al variar y aumentar en numero indefinidamente los objetos de la reflexión.
La actividad del ánimo se desarrolla de tres maneras. 1º. En la combinación de diversas ideas simples en una idea compuesta, de manera que forme ideas complejas. 2º. En la yuxtaposición de dos ideas, simples como complejas, de manera que las distinga contemporáneamente, sin que las una en una sola idea, formando referencias. 3º. En la separación de una idea de las otras, que la acompañan en la realidad, operación que se llama abstraer y en torno de la cual se producen las ideas generales.
Las ideas complejas, aunque infinitas en numero, se pueden reducir a tres categorías. Modos, sustancias y referencias. Los modos son aquellas ideas complejas, que se examinan no subsistentes, sino manifestaciones de una sustancia (triángulo, gratitud, delito). Las sustancias se califican subsistentes propiamente (ser humano, plomo, oveja). La referencia es una comparación de una idea con otra.
Locke analiza sus formas. Por lo que se refiere a los modos, comienza por distinguir los modos simples, que son variaciones o combinaciones diferentes de una idea simple (una docena, veinte) y los modos mixtos, combinaciones de ideas simples distintas (belleza, hurto). Pasa a examinar los modos simples, el espacio, el tiempo, el numero, la reflexión, la fuerza. A propósito del espacio y el tiempo, examina la idea de lo finito y lo infinito y niega que el ser humano tenga una idea del espacio infinito y del tiempo infinito. La idea del infinito se tiene en virtud de la posibilidad que tenemos de repetir indefinidamente la idea de una longitud temporal o espacial; pero la idea positiva de tiempo o espacio es siempre finita. A propósito de la idea de fuerza, examina el problema de la libertad humana, que significa la fuerza o el poder que siente el ser humano de empezar o impedir, seguir o contener sus acciones voluntarias. Reconoce al ser humano la libertad de actuar; pero no la de querer.  Funda esta negación en el mecanismo psicológico de la decisión, no en la referencia entre la voluntad y las cosas externas, en la que la fundaba Hobbes.
Análisis referente a la idea compleja de sustancia. Percibiendo que varias ideas simples van unidas, el ánimo es inducido inadvertidamente a apreciarlas una sola idea simple; y puesto que no llega a imaginar cómo una idea simple pueda subsistir propiamente, se acostumbra a suponer algún substratum, que sea su fundamento. Este substratum se llama sustancia. Locke afirma el carácter inconsistente del concepto de sustancia, que supera el testimonio de la experiencia. Esta peroración de la sustancia sólo incide sobre un aspecto de la sustancia, por el cual, es hipokeimenon o subjectum, substratum; uno de los significados que tiene en la metafísica clásica, en Aristóteles. Pero en Locke aparece la disertación de otro aspecto o significado, desde el punto de vista metafísico, por el cual, la sustancia es razón de ser o causa de las propias determinaciones, a propósito de los nombres de las sustancias y que adopta la forma de la disertación de las esencias reales. Pero la auténtica sustancia, si fuese inteligible al ser humano, debería ser mostrada independientemente de las cualidades y constituir la razón de ser, de la cual deberían deducirse dichas cualidades, sin ayuda de la experiencia.
La actividad del ánimo se manifiesta, además de hacerlo en la producción de las ideas complejas, en proponer o reconocer referencias. El entendimiento no se limita a la apreciación de una cosa en su aislamiento; avanza más allá, para reconocer las referencias que tiene con otras. Nacen las referencias y los nombres relativos, con los cuales se indican las cosas que están referidas. Las de causa y efecto  y las de identidad y diversidad. Y a propósito de estas, Locke aborda el problema de la identidad de la persona. La encuentra en la autoconciencia que acompaña las disposiciones y las reflexiones, que se suceden en el sentido interno. El ser humano percibe y se da cuenta de que percibe; acompaña a sus sensaciones o percepciones la autoconciencia de ser su yo quien las siente o percibe. Esta autoconciencia actúa, de manera que las varias sensaciones o percepciones constituyen su solo yo y es el fundamento de la unidad de la persona. La sustancia anímica no puede garantizar la identidad, si no influye la autoconciencia; sin esta, la sustancia no puede ser una persona.
Entre las referencias, Locke coloca las leyes morales, según las cuales juzgamos el valor de las acciones. El bien y el mal moral consiste en la conformidad o disconformidad de una acción con la ley, que puede ser divina, jurídica o consuetudinaria. Incluso las ideas de virtud y vicio se derivan de la experiencia, porque consisten en un inventario de ideas simples, que el ser humano recibe de la sensación o la reflexión.
Además de formar ideas complejas de modos, sustancias y referencias, se manifiesta la actividad del ánimo en la abstracción, que da origen a las ideas generales. Pero están condicionadas por el habla. El idioma, nacido por el menester de la comunicación entre los hombres, está constituido por palabras, que son signos convencionales. Estos se refieren originariamente a las ideas existentes en el ánimo del que habla; pero quien las emplea, supone en ese acto, que estos signos son también signos de las ideas que existen en el ánimo de los demás hombres con quienes se comunica y que significan la realidad de las cosas. Aunque no existan en realidad más que cosas particulares, la mayor parte de las palabras está constituida en los idiomas por términos generales. Las palabras se hacen generales cuando se transforman en signos de ideas generales; y las ideas se hacen generales, separándolas de las circunstancias de tiempo y lugar y de otra idea que pueda determinarlas a una existencia particular. El punto de vista de Locke es nominalista. La doctrina de que las palabras y las ideas generales sean signos, había sido expuesta por Ockham, en el siglo XIV. Los nombres y las ideas generales son signos de las cosas; están en lugar de las cosas. Las ideas generales son producidas por el entendimiento.
Examina los problemas relativos al valor de la experiencia y, por tanto, a su extensión y a los grados de su persuasión. La experiencia suministra el material del saber, pero no es el saber propio. Este tiene que referirse a ideas, porque la idea es el objeto posible del entendimiento; pero se limita a las ideas, porque consiste en la percepción de una resolución o una falta de armonía de las ideas.
En cuanto a la realidad de las cosas, el ser humano no tiene otra manera de experimentarla, sino la sensación actual. No hay ninguna referencia entre la idea y la cosa; sólo el hecho de que recibamos actualmente la idea del exterior, nos hace saber que algo existe en este momento fuera de nosotros y que produce la idea en nosotros. No la sensación, sino la actualidad de la sensación, permite afirmar la realidad de su objeto. La persuasión que la sensación actual nos da sobre la realidad de las cosas que la producen, es suficiente para los fines humanos. Además, puede ser confirmada por razones coadyuvantes. En primer lugar, las ideas nos faltan cuando nos falta el órgano del sentido adecuado; lo que prueba que las sensaciones se producen por causas externas, que impresionan el sentido. En segundo lugar, las ideas son producidas en nuestro ánimo sin que las podamos evitar; no las producimos, sino por una causa externa. En tercer lugar, muchas ideas se producen en nosotros con dolor o placer, mientras podemos recordarlas sin que vayan acompañadas por estos sentimientos, lo cual quiere decir que sólo el objeto externo las produce en nosotros cuando excita los sentidos. En cuarto lugar, los sentidos se dan mutuo testimonio de las cosas externas y se confirman el uno al otro. Locke afirma la regla de que la persuasión de la realidad de las cosas está garantizada sólo por la sensación actual.
Igual que la razón es limitada y falible en sus posibilidades, el error está vinculado con su actividad y no deriva de un predominio de la voluntad sobre el entendimiento. El error se debe a cuatro razones. 1ª. La falta de pruebas, ausencia total, temporal o relativa. El no haberlas hallado. 2ª. La falta de aptitud para emplear las pruebas. 3ª. La falta de voluntad para verlas. 4ª. El cálculo equivocado de la probabilidad. Esta ultima puede obedecer a la admisión de leyes, a ideas imbuidas desde la infancia, a cualquier pasión dominante o a la autoridad. En estos casos, lo primero que hay que hacer es suspender la investigación, negándose a emplear sus instrumentos.
El fondo de las discusiones políticas de Locke es el concepto de ley natural. Reservaba a los hombres la facultad de escoger, mediante un contrato, el depositario de la investigación divina, que tiene una condición indirecta o impersonal. Al igual que Hobbes, vincula esta regla de reciprocidad con la de la igualdad originaria de los hombres; pero advierte que esta regla limita la ley natural de cada uno con una regla igual de los demás. Pero incluso, ni en la condición de libertad consiste, para cada uno, en vivir como le plazca. La ley natural humana se limita a la propia persona y consiste en la ventaja de la vida, de la libertad y de la propiedad, en cuanto esta es producida por la propia actividad. Esta ley implica castigar al ofensor y ser ejecutor de la ley natural; pero implica sólo aquella negativa, que la razón señala proporcionada a la transgresión. Un control sobre la libertad, la vida y los bienes de los demás. Para evitar la condición de guerra, los hombres se organizan en sociedades y abandonan la condición natural. Porque un poder al que se puede apelar, para obtener ayuda, excluye la permanencia indefinida en la condición de guerra. Pero la constitución de un poder no quita a los hombres los derechos que disfrutaban en la condición natural, exceptoo hacerse justicia propia. Ya que la justicia del poder consiste en su eficacia, para garantizar pacíficamente estos derechos. El consentimiento de los ciudadanos, en el que tiene su origen el poder político, hace de este un poder votado por los ciudadanos y un acto y garantía de libertad. En consecuencia, la ley natural excluye que el contrato que da origen a una comunidad, forme un poder total o limitado. Este consentimiento, al ser un acto de libertad, va dirigido a mantener y garantizar esta libertad y no puede convalidar el sometimiento del ser humano a la voluntad inconstante, incierta y abusiva de otro ser.
El primer fin de una comunidad política es concretar la manera de emplear la fuerza de la comunidad, para preservar la propia comunidad y sus miembros. Este fin atiende al propósito del poder legislativo, que viene limitado por las exigencias intrínsecas al propio fin. En primer lugar, las leyes promulgadas no deben variar en los casos particulares, sino ser iguales para todos. En segundo lugar, deben ir dirigidas al bien del pueblo. En tercer lugar, no se pueden imponer tasas sin consentimiento del pueblo. Uno de los fines de la política es defender la propiedad. Por ultimo, el poder legislativo no puede transferir a otros su facultad de legislar.
Al lado del poder legislativo, que ha de ser ejercitado por una asamblea y separado, existe un poder ejecutivo, al cual se transfiere la ejecución de las leyes formuladas por el primero. Locke distingue del poder ejecutivo, un poder federativo, que tiene por objeto representar la comunidad frente otras comunidades o ante seres ajenos, y al que competen las decisiones en torno a la guerra y la paz, alianzas, leyes. El poder ejecutivo y el federativo tienen que estar en idénticas condiciones, pues son prácticamente inseparables.
Después de la constitución de una sociedad política, el pueblo reserva el poder supremo de suprimir o alterar el poder legislativo. En ningún caso, la constitución de una sociedad significa que los hombres se entregan ciegamente a la voluntad y al dominio de otro. Por eso, cada uno mantiene la ventaja de defenderse frente los legisladores, cuando sean locos o malvados, que pisoteen las libertades y propiedades de los súbditos. Los ciudadanos mantienen esta regla frente al poder ejecutivo, el cual está sometido al poder legislativo y debe dar cuentas a este, respecto de sus decisiones. Y aunque posea la prerrogativa de aplicar las leyes con la amplitud y elasticidad correspondiente a cada caso, encuentra un límite de esta prerrogativa en las exigencias del bien publico. Por tanto, el poder legislativo está estrechamente vinculado.



Fetscher

En su libro reciente, "Political Theory of Possessive Individualism", 1962, C. B. Macpherson describió en términos persuasivos la referencia entre la sociedad de mercado hostil y la teoría política, desde Hobbes hasta Locke.
(La concreción del concepto de libertad en Marx)



Sanford

El problema de Molyneux. Problema relativo a la referencia de la percepción visual con la táctil, que fue uno de los varios, que William Molyneux, de Dublín, planteó en sus cartas a John Locke. Supóngase que una persona ciega, con la aptitud de distinguir por el tacto entre esferas y cubos recobra, de repente, la vista. ¿Tendrá la aptitud de distinguir visualmente esas formas antes de combinar la vista y el tacto? Locke y Berkeley replican que no.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Magee

Por mucho tiempo se ha apreciado que la filosofía occidental de los siglos diecisiete y dieciocho, está dividida en dos escuelas opuestas, el empirismo británico y el racionalismo continental, cuyas figuras son, dentro del empirismo, Locke, Berkeley y Hume y, dentro del racionalismo, Descartes, Spinoza y Leibniz. De los muchos rasgos que los diferencian, el más destacado es el siguiente. Los racionalistas reflexionaban que los seres humanos podíamos alcanzar una profunda experiencia de la realidad con la sola ayuda de nuestro cerebro, utilizando la razón. Los empiristas lo negaban. Insistían en que la experiencia siempre era un ingrediente preciso y que nuestro saber de lo que existe debía derivarse de la experiencia, en ultimo término. Estas dos escuelas opuestas se unieron, a finales del siglo dieciocho y se combinaron en la filosofía de Inmanuel Kant.
El libro de Leibniz titulado "Nuevos ensayos sobre el entendimiento humano", es una disputa detallada con su contemporáneo inglés John Locke.
Entre los grandes filósofos, se califica a Locke "el" liberal.
La distinción entre verdades de razón y verdades de hecho, fue una aportación de Leibniz. La idea se encuentra en Hume, el cual, probablemente la elaboró, según las indicaciones de Locke, pero el hecho es que Leibniz lo había hecho antes de que lo hiciera Hume y de una forma más clara.
A John Locke, nacido en 1632, se le atribuyen los fundamentos del liberalismo y de la filosofía empírica moderna. Un filósofo empírico es alguien que opina que nuestras concepciones respecto de lo que existe no pueden sobrepasar totalmente los límites de la experiencia, que todo lo que podemos concebir, o lo hemos experimentado o se compone de elementos que ya hemos comprobado. En la filosofía, en las ciencias o en la política, el mensaje de Locke fue siempre, <<No aceptes ciegamente los convencionalismos ni la autoridad. Estudia los hechos y reflexiona>>. En Francia tuvo una influencia fundamental sobre Voltaire y los enciclopedistas. En América, los padres fundadores tuvieron muy presente a Locke y se refirieron a él al redactar la Constitución americana.
Locke se educó en el colegio de Westminster (probablemente el mejor colegio de Inglaterra en aquel momento) y en Christ Church, Oxford, donde fue tutor hasta pasados los treinta años. También estudió medicina y cuando abandonó la vida universitaria se dedicó a la política y la investigación médica (en su época se le llamaba doctor Locke). En la agitación que desembocó en lo que los ingleses llaman la Gloriosa de 1688, tuvo que salir exiliado a Holanda y fue uno de los ingleses que siguieron a Guillermo de Orange a Inglaterra, para expulsar a los Estuardo. Por aquel entonces, llevaba ya varios años investigando lo que sería su libro filosófico, el "Ensayo sobre el entendimiento humano". Se publicó en 1689, pero llevaba la fecha de 1690 en la primera hoja. También en 1689, publicó "Carta sobre la tolerancia". Siguieron "Dos estudios de gobierno" (1690) y "Algunas reflexiones sobre educación", en 1693.
El siguiente filósofo en el mundo de habla inglesa, después de Locke, George Berkley, atacó a Locke.
Las teorías de Locke, que habían sido expuestas anteriormente. La idea de que el universo sea una máquina colosal, la división del mundo en materia y mentes.
Otro aspecto característico de Locke es su empleo particular del concepto que expresa, mediante la palabra <<idea>>. En el capítulo I del "Ensayo", llega incluso a pedir disculpas al lector por la frecuencia con la que el término se repite en el libro.
Locke reflexionaba, que todo lo que estaba presente en la mente era una idea. Utilizaba este término, para referirse a las reflexiones, a las imágenes sensoriales e incluso a las emociones y el dolor.
En su teoría de la experiencia es primordial el hecho de que nuestra experiencia del mundo externo nos llega en torno de ideas. No accedemos de forma directa a las cosas como son, expresión que aparece en Locke mucho antes que en Kant. Las experiencias que llegan a través de los cinco sentidos, no consisten en estar en contacto directo con los objetos del mundo externo, sino en tener imágenes y representaciones y Locke las llama ideas. De manera que nuestra experiencia es, en este sentido, mediata.
Incluso si aceptamos la explicación de nuestra experiencia de las cualidades sensibles, ¿qué hay de los objetos materiales, las cosas que tienen o poseen cualidades? Si las cualidades son lo que percibimos y lo que podemos percibir, ¿cómo explica Locke el hecho de que habitualmente concibamos el mundo como algo formado de cosas, por objetos materiales que no son cualidades, aunque las posean?
Hay que plantear dos preguntas. En primer lugar, ¿cómo puede Locke postular la existencia de los objetos materiales como portadores de propiedades perceptibles, sin romper radicalmente la ley fundamental del empirismo? En segundo lugar, si nuestro saber es intermedio -representativo, pictórico, imaginista- y no nos es posible alcanzar un saber directo de los objetos, ¿cómo es posible la existencia de una ciencia próspera?
Locke reflexionaba, que algunas ideas que tenemos respecto de las propiedades de las cosas eran de carácter matemático, mientras que otras no lo eran. Locke no inventó esta distinción, pero su influencia posterior parte de él. Dividió las propiedades de los objetos en dos especies, que llamó cualidades primarias y secundarias. Las cualidades primarias son propiedades que un objeto tiene propiamente, independientemente de que se perciban o no e incluyen, entre otros aspectos, su forma, tamaño y peso. Las cualidades secundarias son propiedades que implican la acción con un investigador e incluyen el color, el gusto, el olfato. Si pretendemos concretar exactamente lo que hace que una cualidad primaria sea primera, encontramos su carácter matemático. Cualidades primarias son las que se pueden calcular matemáticamente, que por tanto, son en un sentido imparciales, mecánicas, aunque sigue siendo verosímil que la mecánica tiene un fundamento matemático. Esta distinción entre cualidades primarias y secundarias ha desempeñado un papel importante en la filosofía, en la época de Locke y más tarde.
Locke reflexionaba, que el mundo como lo experimentamos, se compone de dos tipos de entidades radicalmente diferentes; mentes y objetos materiales. En los dos casos somos incapaces de saber cuál es su naturaleza profunda; es siempre misteriosa para nosotros. Pero experimentamos directamente lo que hacen, cómo se comportan; y la experiencia que tenemos de la realidad parte de este hecho. Una de las cosas que hacen los objetos materiales es afectar las mentes. Lo hacen mediante los sentidos, de diversas maneras y proporcionan a las mentes, sujetos perceptivos, nosotros, ideas respecto de dichos objetos materiales y partiendo de estas ideas construimos nuestra concepción del mundo constituido por esos objetos. Percibimos que los objetos poseen propiedades de dos tipos radicalmente diferentes. Tienen cualidades primarias, que son de tipo mecánico y que caracterizan el objeto como es, independientemente de que lo perciba o no un experimentador; son características imparciales de los constituyentes definitivos de la materia. Las ciencias matemáticas estudian los objetos bajo estos aspectos. Y las cualidades secundarias, que dependen del experimentador y que no podrían existir como las concebimos, si no existieran sujetos perceptivos. Esta segunda especie tiene mucho más de cualidad, que de cantidad.
¿Cómo concebía Locke el habla desde el punto de vista de su referencia o su participación en nuestra experiencia y nuestro saber del mundo?
Locke expone que una de las dos afirmaciones respecto de los seres humanos siguientes, debe ser verosímil (sin embargo, las dos devienen imposibles de entender). O somos objetos materiales, que reflexionan y que tienen emociones, o hay algo inmaterial en nosotros, que reflexiona y que tiene emociones y que se combina exclusivamente con el objeto material de nuestro cuerpo. Las dos alternativas son profundamente ininteligibles. Sin embargo, una de las dos ha de ser verosímil.
A diferencia de lo que reflexionaba Aristóteles, para Locke no hay tipos naturales. Esas categorías han sido creadas por los hombres.
La distinción cuerpo-mente plantea otra cuestión. Si Locke reflexionaba que todos los cuerpos materiales y, por tanto, también nuestros cuerpos, son misteriosos para nosotros en su cualidad interna, y que las mentes son igualmente misteriosas, ¿cuál es su visión de la identidad personal?
Para Locke, la memoria es una clave para la identidad personal; el hecho de que lleve conmigo una autoconciencia viva de mi historia es, más que ninguna otra cosa, lo que me hace ser la persona que soy.
Uno de los argumentos de Locke en favor de la tolerancia se funda en la epistemología.
En América, la influencia de Locke sobre Jonathan Edwards, Hamilton y Jefferson fue decisiva.
Berkeley es famoso, más que nada, por haber rechazado algo que Locke aceptaba; la creencia en la sustancia material.
Descartes, Spinoza, Leibniz, Locke, Berkeley, Hume, no habían enseñado filosofía. Ni tampoco la mayoría de los filósofos importantes del siglo posterior a Kant, el siglo diecinueve; la excepción es Hegel.
La filosofía de Kant se funda en la ciencia y la matemática desarrollada por Descartes, Leibniz, Locke y Hume y se atiene a sus reglas.
(Los grandes filósofos)



Copleston

Locke nació en Wrington, cerca de Bristol, el año 1632. Su padre era empleado judicial; el hijo se educó en su casa hasta que fue enviado, el año 1646, a la Westminster School, en la que permaneció hasta 1652. Ese año ingresó en la Universidad de Oxford, como alumno de la Christ Church. Después de obtener los grados precisos, fue nombrado profesor, en 1659, desempeñando al año siguiente, de manera sucesiva, los cargos de Lector de Griego y de Retórica y de Filosofía moral.
Cuando Locke empezó a estudiar filosofía en Oxford, encontró que dominaba una forma degenerada y petrificada de escolasticismo, hacia la que concibió una gran aversión, examinándola perdida en términos oscuros y problemas rebuscados. Su atracción por la filosofía despertó a raíz de los libros de Descartes.
Amigo de Robert Boyle y de su círculo, estudió la física, la química y la medicina, aunque sólo en una fecha tardía (1674) obtuvo el título de médico y licencia para practicar la medicina. Se vio envuelto en los acontecimientos publicos. El año 1665, abandonó Inglaterra como secretario de una embajada a Brandeburgo, presidida por Walter Vane. Dos años más tarde, después de su vuelta a Inglaterra, entró a cargo de Lord Ashley, primer conde de Shaftesbury, actuando como médico de cabecera de su patrón y tutor del hijo de este. Cuando Shaftesbury se transformó en Lord Canciller, 1672, nombró a su protegido secretario, para la presentación de beneficios eclesiásticos. El año 1673, Locke fue nombrado secretario del Consejo de Comercio y Agricultura. Pero al sufrir la fortuna política de Shaftesbury un serio revés, Locke se retiró a Oxford. Su mala salud le obligó a ir, el año 1675, a Francia, en donde permaneció hasta 1680. En este periodo mantuvo contactos con cartesianos y anticartesianos y sufrió el influjo de Gassendi.
A su vuelta a Inglaterra, Locke volvió a entrar en la prestación de Shaftesbury. Pero este se vio complicado en una conjura urdida al soberano James II, entonces duque de York, obligado a refugiarse en Holanda, donde falleció, en enero de 1683. Locke, creyendo amenazada su tranquilidad, huyó a Holanda en otoño de ese año. Carlos II falleció el año 1685 y el nombre de Locke fue inscrito en la lista de las proscripciones políticas, a causa de la rebelión de Monmouth. Vivió bajo nombre supuesto y no decidió volver a Inglaterra, incluso después de haber sido borrado su nombre de la lista. Existían programas tendentes a colocar en el trono a Guillermo de Orange y Locke estaba al corriente. Después de 1688, se sentó al holandés en el trono de Inglaterra y Locke volvió a su país.
Por razones de salud, renunció al cargo que se le ofreció de embajador en Brandeburgo, pero aceptó un puesto de menor categoría en Londres, hasta que se retiró, el año 1691, a Oates, en Essex, donde vivió como huésped de la familia Masham, aunque desde 1696 hasta 1700, sus deberes como comisario de Comercio le obligaron a pasar parte del año en la capital. Pereció en octubre de 1704, mientras Lady Masham le leía los Salmos.
Lady Masham era hija de Ralph Cudworth, el platónico de Cambridge, con el cual Locke había trabado amistad y alguna de cuyas tesis veía con simpatía.
El primer libro de Locke fue su "Ensayo sobre el entendimiento humano". El año 1671, en una viva discusión filosófica con un grupo de amigos, tuvo la idea de que no podrían profundizar en los temas, hasta que no examinaran las posibilidades de la inteligencia y vieran con qué especie de objetos está preparado nuestro entendimiento. Locke preparó un estudio respecto del tema, que formó el núcleo de las dos primeras redacciones del "Ensayo". La primera publicación fue el año 1690 (precedida, el año 1688, por la impresión de un resumen en francés, en la "Bibliothèque universelle" de Le Clerc). Otras tres impresiones se publicaron a lo largo de la vida de Locke. El año 1690, apareció su otro libro, "Two Treatises of Civil Government". En el primer estudio atacaba la teoría del derecho divino de los reyes, defendida por Robert Filmer y, en el segundo, desarrollaba sus propias tesis. Según el prefacio de Locke, el motivo de escribir los dos libros era justificar la agitación del año 1688 y exponer la legitimidad del título de Guillermo de Orange, para ocupar el trono de Inglaterra.
El año 1693, Locke publicó "Some Thoughts concerning Education" y, el año 1695, "The Reasonableness of Christianity". En 1689, publicó en latín y anónimamente su primera "Carta sobre la tolerancia" seguida, los años 1690 y 1693, por otras dos cartas sobre idéntico tema. Una cuarta carta apareció, incompleta, 1706, con la disertación de Locke sobre los milagros, su análisis de las tesis de Malebranche, según las cuales vemos las cosas en la divinidad, el estudio incompleto sobre la actividad del entendimiento, sus memorias de Shaftesbury y algunas cartas.
Locke era empirista, en el sentido de que creía que todo el material de nuestra experiencia viene dado por percepción sensorial o por introspección. Pero no lo era si eso implica reflexionar que podemos experimentar sólo representaciones de los sentidos. Era racionalista, en el sentido de creer que las opiniones y creencias debían comparecer ante el tribunal de la razón y disgustarle que las emociones y los sentimientos suplantaran lo racionalmente fundado, pero no en el sentido de negar la existencia de una realidad anímica o sobrenatural o la posibilidad de una revelación.
Algunos comentaristas han perorado lo que llaman sobrestimación del elemento de sentido común en Locke. Locke pretendió reflexionar respecto de la experiencia común y analizarla y las teorías que mantenía estaban sentenciadas por la reflexión racional respecto de la experiencia común.
Defectos de plan y tendencia a la repetición del "Ensayo". En ocasiones habla como si el objeto del saber fueran nuestras ideas y las referencias entre las ideas y, en este sentido, define la idea como el objeto del entendimiento cuando un ser humano reflexiona. Pero otras, da por supuesto que sabemos directamente algunas cosas, por lo menos.
Rebatida la teoría de las ideas innatas, la mente adquiere su repertorio de ideas, saca los materiales de la razón y del saber de la experiencia. Nuestras ideas derivan, en ultimo término, de la sensación o de la reflexión y constituyen la experiencia. La sensación. "Nuestros sentidos, convergiendo sobre los objetos sensibles, transmiten a la mente varias percepciones distintas de las cosas; según las maneras en que tales objetos los afectan, transmiten a la mente aquello de los objetos externos, que produce tales percepciones". La reflexión. Está constituida por la percepción de nuestras operaciones mentales, como percibir, reflexionar, dudar, querer y creer.
Regla empirista. Nuestras ideas tienen su origen en la experiencia y dependen de la experiencia.
Denomina el tipo de ideas simples "ideas de un sentido". Ideas simples de solidez, extensión, forma, movimiento o reposo y numero. Tenemos una serie de ideas simples (de un color, de una forma o figura), que se asocian en la experiencia y designamos la combinación.
La idea compleja. Combinamos las ideas simples de blancura, dulzura y solidez, para formar la idea compleja de un terrón de azúcar. Locke dividía las ideas complejas en ideas de sustancias. La idea de un ser humano, de una rosa o del oro.
Locke insiste frente a Descartes y sus seguidores, en que extensión y cuerpo no son una idéntica cosa. La idea de cuerpo implica la idea de solidez; la idea de extensión, no.
(Historia de la filosofía)

Detrás de este mundo diverso de los fenómenos existe un algo homogéneo, que se manifiesta en este mundo. Hilo del argumento que se desarrolla a lo largo de la filosofía occidental, Descartes, Spinoza, Leibniz, Locke, Berkeley, Hume y Kant.
(Los grandes filósofos)



Cargile

Locke, a las aptitudes de las cosas de producir las ideas las llama cualidades; y a su carácter de sensaciones o percepciones, que están en nuestro entendimiento, las llama ideas. Locke sigue hablando de otras cualidades, que no son nada en los objetos, pero que tienen la aptitud de producir sensaciones, a las que llama cualidades secundarias. Las cualidades secundarias son cualidades que no son nada excepto cualidades. Las cualidades primarias de un cuerpo poseen cualidades adicionales, como la de ser totalmente inseparables del cuerpo. Posteriormente, mantuvo que la idea de una cualidad primaria se asemeja a la cualidad en cuestión, mientras que no ocurre con la idea de una cualidad secundaria. El problema de averiguar cómo la idea apunta a la cualidad surge también en conexión con lo que Locke llama un tercer tipo de cualidades, que son los poderes que hay en un objeto, para producir poderes en otro, que entonces nos alcanzan.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Mason
Viejos constructores de sistemas eruditos y empirismo acumulativo de la costumbre artesanal. Bodin, Hobbes, Locke y Rousseau, imaginaban que en alguna ocasión los hombres aislados se habían unido, estableciendo un contrato, para vivir aunados en adelante.



Abraham

Tres finalidades han movido a los filósofos a reestructurar las cosas en términos de sustancia y atributo. La primera es garantizar la posibilidad de hablar de objetos similares, cuyas características están siendo enfrentadas. Este propósito refuerza la idea del objeto como poseedor de una innegable sustancia desnuda (llamada el sujeto ultimo de las propiedades). Esta concepción de las cosas fue la mantenida por John Locke, quien hizo famosa la frase <<sustancia o algo que-no-sé-qué>>.
Mientras la primera finalidad se orienta a los aspectos estáticos y composicionales de la existencia de objetos, la segunda se dirige a los rasgos dinámicos de la existencia de objetos, comportando una referencia al tiempo. La tercera finalidad comporta también una referencia al tiempo y se dirige a los aspectos intraactivos y activos de la existencia de los objetos. Este enfoque reviste al objeto con un poder activo de iniciar la transformación en otro objeto (Locke y Kant) y con un poder pasivo de permitir que la transformación sea iniciada en él (Locke y Kant). En este sentido, la sustancia es examinada el ultimo centro de fuerza utilizado, para instruir las acciones y causalidades productoras de la transformación.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Della Volpe

La libertad moderna tiene dos caras, y dos almas. Existe la libertad política, teorizada por Locke, Montesquieu, Kant, Humboldt, Constant; y existe la libertad igualitaria, o social, teorizada por Rousseau y, en forma más o menos explícita, por Marx, Engels y Lenin.
No podemos negar la evidente prolongación histórica del liberalismo de Locke y de Kant, hasta la primera etapa de la comunicación de la sociedad, como ha sido alcanzada actualmente por el socialismo ruso.
El seguimiento en la senda del desarrollo histórico (o sea, la lucha social que culmina en el socialismo), o el seguimiento en la senda del liberalismo kantiano no apriorístico, constituye una clara ratificación de los fundamentos clásicos, de Kant y de Locke. Se puede explicar la validez histórica de la filosofía de Kant por la circunstancia de ser superior a la de Locke, en su formulación racional.
(La filosofía socialista de la ley)



Losee

John Locke (1632-1704) nació en Wrington (Somerset). Se educó en Oxford y, el año 1660, fue nombrado lector de griego y filosofía. Posteriormente, le atrajo la medicina y obtuvo la licencia para practicarla. El año 1666, dependió del primer Conde de Shaftesbury y se transformó en médico, amigo y consejero de este influyente político. A la caída del poder de Shaftesbury, escogió exiliarse a Holanda. La fortuna política de Locke mejoró con la llegada de Guillermo de Orange, 1689. Volvió a Inglaterra y aceptó un puesto.
Como Newton, era adepto al atomismo. Para conseguir una experiencia precisa, tendríamos que saber las configuraciones y los movimientos de los átomos y las maneras en las que los movimientos de los átomos producen las ideas de las cualidades primarias y secundarias en el experimentador. Ignoramos las configuraciones y los movimientos de los átomos, pero es una cuestión contingente originada por la menudencia de los átomos. No podemos alcanzar una experiencia de los fenómenos, debido a que ignoramos las maneras en las que los átomos manifiestan sus poderes. Los constituyentes atómicos de un cuerpo poseen el poder, según sus movimientos, de producir en nosotros las ideas de cualidades secundarias, tales como los colores y los sonidos. Los átomos de un cuerpo particular tienen el poder de afectar los átomos de los cuerpos, de manera que alteran los modos en los que estos cuerpos afectan a nuestros sentidos. Un abismo epistemológico separa el mundo real de los átomos del ámbito de las ideas , que constituye nuestra experiencia. Si Locke atribuyó, consecuentemente, los efectos macroscópicos a acciones atómicas, no pretendió referir efectos específicos con hipótesis particulares respecto de los movimientos atómicos.
Recomendó para la ciencia una metodología baconiana de referencia y exclusión, fundada en el catálogo de vastas historias naturales. Lo que llevaba un deslizamiento del foco de atención de las esencias reales, la configuración atómica de los cuerpos, a las esencias nominales, las propiedades y referencias investigadas en los cuerpos. Lo que se puede conseguir en la ciencia es un conjunto de generalizaciones respecto de la asociación y la sucesión de fenómenos. Estas generalizaciones son probables y no satisfacen el ideal racionalista de la verdad. Sin embargo, Locke se alejó de las posibilidades escépticas implícitas en su distinción, entre las propiedades primarias de los constituyentes atómicos de los cuerpos, los cuales existen con independencia de nuestras experiencias perceptivas, incluso cuando sean opacas al entendimiento humano.
Utilizó el término idea, para saltar el abismo epistemológico. Las ideas son efecto de las operaciones en el mundo real de los átomos. Creía que son los movimientos de los constituyentes atómicos, los que dan lugar a nuestras ideas de los colores y los sabores.
Locke había deplorado el hecho de que no pudiéramos progresar desde la investigación de la asociación de las cualidades, a la experiencia de las constituciones externas o esencias de las cosas.
Hume amplió y dio coherencia al enfoque escéptico de Locke, de la posibilidad de una experiencia de menester de la naturaleza. Negó, consecuentemente, que una experiencia de las configuraciones y de las acciones atómicas constituyese tal experiencia.
Bacon y Locke habían investigado la cuestión de una experiencia de menester de la naturaleza, desde un punto de vista escolástico. Se centraron en especies naturales y buscaron una experiencia de la coexistencia de propiedades. Hume desvió la búsqueda de la experiencia empírica a las secuencias de los acontecimientos.
(Introducción histórica a la filosofía de la ciencia)



Quinton

Se nos presentan dos tríos opuestos de filósofos; los tres empíricos británicos, Locke, Berkeley y Hume, y los tres racionalistas continentales, Descartes, Spinoza y Leibniz. El trío racionalista, al igual que el trío empírico, compartía un estilo y una finalidad común.
Hay una especie de presagio en la idea de la distinción entre verdades de razón y verdades de hecho, que establece Locke. Pero está formulado de una forma indeterminada y confusa. En el caso de Leibniz, la exposición es clara y lúcida.
(Los grandes filósofos)

Locke no aprovechó gran cosa de la instrucción que había recibido en la universidad de Oxford.
Locke, cuyos escritos tuvieron mucha influencia en Francia, estaba a su vez influido por Descartes y Gassendi y sabía la filosofía de Malebranche.
Tras la ultima fase del Renacimiento, con Bacon y, de manera más influyente, con Descartes y Locke, se volvió a la epistemología, para ratificar y, en lo posible, acomodar a la teología los nuevos desarrollos de la ciencia. En Inglaterra, prevaleció el empirismo de Locke y de Hume y la epistemología siguió siendo la disciplina de la filosofía, hasta mediados del siglo XX.
El "Ensayo" de Locke fue fruto de un grupo de discusión, en el que se vieron cuestiones de moralidad y de teología revelada, que tenían menester de fundamentación filosófica. Pero, en su mayor parte, Locke tuvo una actividad en solitario, como lo hicieron Spinoza y Leibniz, Berkeley y Hume.
El influjo más directo de la filosofía ha consistido en la iniciación especulativa y en la incubación de otras disciplinas intelectuales. La economía y la psicología, desde Locke, Hume y los utilitaristas.
Locke, en quien el empirismo y el materialismo de Gassendi estaban mitigados por ideas tomadas de Descartes, inventó el liberalismo. Locke ejerció una enorme influencia en los philosophes de la Francia del siglo XVIII, a través de Voltaire. Los dos prepararon la agitación de Francia con sus disertaciones de la soberanía y de su instrumento ideológico, la Iglesia.
Como ideólogo de la Gloriosa de 1688, a Locke tampoco le faltaron honores en casa. Sus leyes fueron invocadas por los políticos whig dominantes durante el XVIII, en Gran Bretaña; de manera total hasta la subida al trono de Jorge III, 1760, y de vez en cuando, hasta el comienzo de un largo periodo tory, el año 1784.
El utilitarismo de Bentham y de Mill desdeñó el liberalismo de los derechos naturales de Locke, para remontarse a las doctrinas más severas de Hobbes y de Hume.
La teoría política de Locke es más una versión moderada de la de Hobbes, que una concepción totalmente opuesta a esta. Uno y otro mantienen que la política es un dispositivo humano ideado para atender los fines humanos y que ha de ser obedecido sólo en cuanto acierte a apoyar esos fines. Locke difiere de Hobbes en lo relativo a cuáles son los fines relevantes, añadiendo libertad y propiedad a la vida diseñada por Hobbes.
Filosóficamente, sin embargo, Locke es importante por haber hecho de la teoría de la experiencia el corazón de la filosofía, bajo la influencia de Descartes. Nuestra experiencia de las cuestiones de hecho nos viene de nuestras ideas o impresiones sensoriales privadas. A partir de estas inferimos las cosas externas, entorno de causas materiales, que nos permiten decidir que son semejantes a aquellas, en lo que respecta a las cualidades calculables. Podemos formar ideas abstractas y sólo sus correspondientes remedos. De la mayor parte de los hechos no poseemos experiencia verosímil; sólo opinión probable.
La teoría de Berkeley es un comentario a la de Locke, que acepta el origen empirista de este. La inferencia que Locke propone de <<ideas>> a objetos es inaceptable.
El escocés David Hume es convencionalmente el heredero directo de Locke y de Berkeley. Las impresiones son todo lo que realmente experimentamos y las inferencias que parten de las impresiones a otras maneras de ser, sean materiales como en Locke o anímicas como en Berkeley, son injustificables. De particular importancia es su concepción de que nuestra creencia en la conexión causal, asumida incuestionablemente por Locke, es una injustificable inferencia, que parte de las ocurrencias de regularidad, que realmente percibimos.
Una indicación casual de Locke, de que la divinidad pudo haber dado el poder de reflexionar a la sustancia material condujo, por la vía del asociacionismo de David Hartley y la creencia en que la mente depende del cerebro, al abierto materialismo de Joseph Priestley. Los clérigos críticos de Locke tuvieron menor importancia que estos cultivadores de libre y abierta mentalidad.
Los filósofos racionalistas proceden a través de la prueba indirecta o reductio ad absurdum, en la cual se establece una proposición, infiriendo una refutación a partir de la negación.
Locke afirma que los elementos sustanciales de la experiencia (o de la creencia justificada) derivan de la aceptación de la experiencia sensorial (o introspección).
Algunos han dicho que Locke y los representacionalistas, que toman nuestras creencias en la existencia de las cosas como inferencias causales a partir de nuestras experiencias sensoriales, son trascendentes.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Ayers

Como Descartes, Locke formó parte de un movimiento del siglo diecisiete, que se opuso a la concepción del mundo que había predominado, la concepción aristotélica, y que pretendió elaborar una nueva visión, que partía de la idea de que el mundo material era una gran máquina. La máquina del mundo se compone de máquinas menores, pero están sujetas a las leyes de la física, al menester mecánico. La teoría de Locke respecto de la reflexión y la experiencia puede dar también una impresión similar a la de Descartes. Aprecia que la reflexión implica una serie de ideas que existen en la mente o ante la mente y que representan cosas exteriores a esta. El razonamiento es una especie de operación mental de las ideas, que conduce a saber o a la creencia. Su definición de saber es que consiste en la percepción de una referencia entre ideas y esta visión intuitiva de la experiencia es semejante a la de Descartes. Comparten la opinión de que saber algo es más o menos como ver una verdad.
Por otra parte, existen diferencias importantes entre los dos filósofos. Una consiste en la importancia que Locke da a los sentidos. Para Locke, los sentidos son facultades que proporcionan experiencia, lo que llama <<experiencia sensorial>>. Esta oposición se manifiesta en la distinta manera que tienen de enfocar la duda escéptica, sobre si existen los objetos materiales. Para Locke, el escéptico duda de una de las facultades de la mente humana y, sin embargo, al formular su razonamiento escéptico se apoya en las facultades humanas. Locke rechaza todo el problema del escepticismo. Afirma la posibilidad de exponer razones que induzcan al ánimo en los sentidos, de alguien que sea salvaje, para ser escéptico. Pero opina que la información que proporcionan los sentidos es una información concreta. Tienen su propia autoridad independiente.
En el siglo diecisiete, la palabra idea se transformó en un término muy extendido, que designaba lo que podemos denominar un <<contenido mental>>. Pero a pesar de que coinciden en este aspecto general, Descartes y Locke tienen una visión muy diferente de las ideas. Para Locke, es algo fundamentalmente sensorial. En general, Locke cree que cualquier cosa que reflexionamos, si no la estamos percibiendo con los sentidos, suscita una especie de sensación en torno, una imagen sensorial. Explica incluso la reflexión más abstracta en estos términos. Evidentemente, su teoría se hace más complicada, pero la reflexión es, para él, el hecho de tener imágenes mentales, con las distintas maneras de combinarlas, apreciarlas y emplearlas. Esta teoría del <<imaginismo>> no era extraña en el siglo diecisiete, cuando tendió a orientarse hacia dos direcciones muy diferentes.
Una fue la que tomó Hobbes, la concepción materialista. Pero Locke desarrolló una idea de reflexión nueva, que en algún sentido es incluso más escéptica. A pesar de que los sentidos nos proporcionan experiencia, nos proporcionan un saber limitado, un saber de la existencia de las cosas, no un saber de su esencia. Y dado que nuestra reflexión respecto del mundo se limita a los conceptos que hemos adquirido a través de nuestros sentidos, incluso nuestras especulaciones respecto del mundo están limitadas. Reflexionaba que no había ningún método, mediante el cual los científicos pudieran alcanzar un entendimiento de la cualidad de las cosas. De manera que, a pesar de que rechazaba totalmente el escepticismo, en cuanto a la existencia de un mundo externo, él era escéptico a su manera. Sabemos que el mundo está allí, pero no sabemos cómo es. Locke es un filósofo antidogmático; lo que no significa que no sea un filósofo sistemático.
La visión de las sensaciones como representaciones de las cosas, tal y como se plantea, es totalmente neutra o no comprometida. En la experiencia sensorial habitual, las cosas actúan sobre nosotros y provocan representaciones de esas cosas. Adquirimos una información respecto de las cosas, mediante sus efectos en nuestros órganos sensoriales. Esos efectos y la explicación de su eficacia representativa plantea discusiones filosóficas atractivas.
Conectado con lo cual está el concepto de que las ideas son objetos instantáneos de la percepción y de la reflexión y la distinción entre objetos mediatos e inminentes o directos e indirectos. Una de las maneras como se empleó esta distinción en la época de Locke, está referida con la ambigüedad inofensiva del concepto de idea, que Descartes y su seguidor Antoine Arnauld señalaron e incluso recalcaron. La ley de que los objetos instantáneos de nuestra experiencia y de nuestra reflexión son todos ideas, se examinó una mera tautología.
La ley de Locke, de que <<la mente, en sus reflexiones y razonamientos, no tiene otro objeto instantáneo, que no sean sus propias ideas>>, incluso como tópico, ayuda a recordarnos que las cosas no son de menester como las experimentamos o concebimos; un presupuesto del escepticismo moderado de Locke. Pero su teoría tiene elementos, que hacen que la ley sea a la vez más controvertida y más interesante. En referencia a su explicación general de cómo se representan las ideas y la manera que su explicación de la representación, conecta con su concepción de la experiencia sensorial. En cuanto a lo primero, mantiene que nuestras reflexiones se componen de elementos simples, que adquirimos en torno de la experiencia sensorial (incluyendo nuestro sentido interno o introspección, que denomina reflejo) y que cada elemento o idea simple representa el ente real que suele producirla en la experiencia sensorial. Locke especula que lo que hay en los objetos es una concreta textura superficial, que refleja las partículas de luz de una forma específica. Su visión de la eficacia representativa de las ideas encaja en su concepto de la experiencia sensorial, explicando a la vez la autoridad y las limitaciones de este tipo de experiencia. Locke mantenía que en la experiencia sensorial somos conscientes de que las cosas actúan sobre nosotros, nos hacen concebir ideas. Desde el punto de vista filosófico, es una argumentación muy sofisticada, pero limita peligrosamente el alcance de la experiencia perceptiva a la experiencia de los efectos exclusivamente sensoriales de las cosas.
Mantenía que la experiencia sensorial abarcaba la existencia de las cualidades singulares y lo que llamaba la coexistencia de cualidades; percibimos un numero de cualidades experimentales, que existen en el exterior, que sabemos que nos afecta a través de los sentidos de diversas formas. También afecta a otros objetos que lo rodean de una manera perceptible; su presencia suele causar transformaciones, que a su vez tienen un efecto sobre los investigadores. Por ultimo, propiamente experimenta transformaciones, a consecuencia de otros objetos. De manera que adquirimos el objeto de una cosa o tipo de cosa (o de una materia), que posee una aptitud indefinida, para afectarnos en torno de nuestros sentidos directa o indirectamente, mediante su manera de afectar a otras cosas o materias (o viéndose afectada por estas).
Esa deviene la explicación de Locke respecto del concepto de sustancia. Una sustancia es algo que experimentamos sólo en torno de sus numerosos efectos. Podemos reflexionar respecto de una sustancia cualquiera, sólo desde el punto de vista del conjunto de sus cualidades y características sensibles, pero propiamente es algo distinto de esas cualidades o características, algo que explica la coexistencia de estas.
Para Locke, sencillamente no tiene sentido suponer que lo que existe en el interior no son más que puñados de cualidades sensibles, tal y como las percibimos. Es porque reflexiona, por lo que el mundo es un lugar inteligible, que se compone de cosas inteligibles y que se rige por leyes precisas. Es el tipo de lugar que una ciencia ideal podrá explicar y entender de una manera definitiva. A pesar de que hay regularidades en el nivel de la investigación y de la experiencia habitual, suelen ser sólo regularidades relativas. En ese nivel no adquirimos el tipo de leyes inteligibles y totales, que Locke apreciaría la señal de que habíamos llegado a la verdad definitiva respecto del mundo. Precisamente porque el mundo como lo percibimos no es susceptible de ser estudiado por una ciencia natural sencilla y global, es por lo que podemos tener la garantía de que los sentidos no nos proporcionan un saber de las cualidades de las cosas.
Locke pretendió recortar las pretensiones de filósofos como Descartes, los cuales postulaban que habían llegado a una ciencia deductiva de las cosas. En lo que se refiere a la cualidad ultima de las cosas, según Locke, no podemos pasar de la especulación. Y en esa especulación no podemos emplear nada más que conceptos que obtenemos de la experiencia. En ese momento había una especulación muy interesante, la expuesta por Boyle, una concepción corpuscular del mundo como un conjunto de pequeños átomos o partículas, que se balancean, chocan y entre las cuales existe una acción mecánica. Locke aceptaba claramente que el mundo debía de ser algo similar. De hecho, su explicación del concepto de sustancia se cimenta en la explicación de la transformación química.
Locke reflexionaba que abandonaba algunas cuestiones sin resolver. Si las partículas eran átomos, ¿por qué se adherían formando cosas rígidas e invariables? Está bien postular la existencia de cosas inmutables y proceder a partir de aquí, pero ¿por qué sucede que cuando un átomo choca con otro no lo rompe o se rompe él? Uno de los problemas que planteó fue el de la cohesión.
Locke aceptaba que Newton había demostrado la ley de la gravitación y que lo más probable era que se cumpliera. Pero Locke veía una especie de hecho en bruto y no inteligible.
En la segunda publicación de sus "Principia", después del fallecimiento de Locke, Newton insertó un buen numero de reflexiones filosóficas, obviamente influidas por Locke.
La explicación de Locke de la posibilidad de la ciencia matemática y de la geometría, en particular, es muy diferente de la de Descartes. Para Locke, es una ciencia abstracta creada por los seres humanos. Extraemos las propiedades geométricas de las cosas y podemos proceder a recrear dichas propiedades ad lib, más allá de los límites de nuestra experiencia. De esta manera podemos crear el objeto de una especie de ciencia no empírica. Dicha ciencia es posible precisamente porque no estudia las cosas de la naturaleza; estudia sencillamente nuestras propias ideas, como expone el propio Locke.
La distinción entre cualidades primarias y secundarias, como Locke la expuso, dependía de su aceptación de la teoría de Boyle. Las cualidades primarias son las propiedades que Boyle atribuía a sus partículas. Eran pequeños pedazos sólidos de materia con tamaño, forma, numero. De manera que la distinción es, según, Locke, realmente una especie de hipótesis especulativa; apreciaba que, después de una reflexión adecuada, era racional e ineludible y que difícilmente podíamos dudar de que se acercara ligeramente a la verdad, aunque no a la verdad total. Pero la opinión de Locke es que todo lo que efectivamente sabemos del mundo, es que hay cosas que tienen la aptitud de afectarnos. La distinción entre solidez y forma como auténticos atributos de las cosas y el color como rasgo relativo al sentido es, según Locke, en el fondo, una especie de hipótesis.
Es verosímil que Locke tiende a reflexionar, que el mundo se compone de materia y mentes, pero es lo suficientemente coherente para decir que, puesto que no sabemos la naturaleza de ninguna de las dos cosas, ni siquiera podemos estar persuadidos de eso. De manera que está dispuesto a aceptar la posibilidad de que el materialismo sea verosímil y que nosotros, seres reflexivos, seamos en realidad máquinas sutiles y complejas, aunque no tengamos ni idea de cómo actuamos. Está dispuesto a aceptar la posibilidad de que no haya ningún alma inmaterial ni eterna, como la que Descartes nos atribuye.
El libro respecto de la expresión del habla es en realidad un libro sobre el catálogo de las ramas del saber y respecto de qué elementos constituyen una buena catalogación. Lo que Locke desea hacer con el estudio del mundo, es rechazar y sustituir la concepción aristotélica del mundo, según la cual este se compone de tipos y que la ciencia es una disciplina que pretende identificar cada tipo, examinando de una manera más o menos singularizada.
Dada la visión del mundo como un gran sistema mecánico compuesto por sistemas menores, hay pequeñas máquinas que actúan según las leyes de la física; hay diferencias de estructura, pero las leyes son idénticas. Dada esa visión del mundo, Locke decidió que no había divisiones en tipos. Hay semejanzas en el nivel de la experimentación y estas semejanzas nos hacen dividir el mundo en tipos y especies, pero, en ultimo término, somos los que hacemos esta división. Según Locke, hacemos la división, de manera que los nombres que damos a las cosas las definimos nosotros.
Sin embargo, argumentaba que debían fundarse en una investigación más meticulosa. Su argumento formaba parte del gran movimiento que se produjo en el siglo diecisiete, para mejorar los términos científicos. Hizo una lista de los requisitos de una buena catalogación. Se consigue sólo tras una investigación y una experimentación cuidadosa y tiene en cuenta las diferencias sutiles, pero dentro de un límite razonable, para que el término final no sea demasiado enrevesado. No se aparta innecesariamente del uso establecido, se mantiene y es válido para todo su contenido. Lo que Locke rechaza es una idea de una catalogación totalmente natural. El estudio es una cuestión pragmática.
Si el dualismo fuera verosímil, entonces la distinción mente-materia sería una distinción de tipo. Los tipos a los que se opone son los tipos aristotélicos, que son todos materiales.
La discusión de la identidad personal es una de las partes más originales e interesantes del "Ensayo". Locke estaba en armonía con Descartes, en que éramos conscientes de que reflexionábamos, pero mantenía que no sabíamos nuestra cualidad, porque no sabíamos qué cualidad debía tener una cosa, para tener la aptitud de reflexionar. Locke partía de una apreciación diferente; el hecho de que la eternidad tiene que ser una eternidad personal. Lo esencial en la eternidad es el premio y el castigo. Pero Locke reflexionaba que el castigo perdería su razón de ser, a menos que lo que fuera a ser castigado en la vida posterior, fuera consciente de las acciones que había llevado a cabo en la vida en la tierra.
Supongamos que aceptamos la existencia de un alma eterna e inmaterial; supongamos que el alma recibe el castigo. Si ese alma no recuerda lo que ha ocurrido en la tierra, la eternidad pierde sentido. De manera que importa, desde el punto de vista de Locke, la autoconciencia, la unidad de la autoconciencia, independientemente de su fondo natural y la autoconciencia singular del pasado.
Locke no niega ni duda que la memoria tenga algún tipo de fondo sustancial. Lo que afirma es que no sabemos cuál es. En realidad, la finalidad de todo su argumento es permitir la posibilidad de la eternidad sin ir frente su antidogmatismo, sin aceptar el alma inmaterial de los cartesianos como algo de lo que tenemos experiencia. Pero lo que hace que su teoría sea importante, es que insertó en la mentalidad moderna europea la idea de que el Yo está constituido por una corriente conexa, aunque estorbada, de autoconciencia. Esta idea escandalizó a los ortodoxos en aquel momento, pero desde entonces es un aspecto importante de la manera que nos concebimos.
Locke expresa la idea interesante de que la ética (la política no es más que una parte de la ética en su filosofía) es una ciencia a priori. Es una ciencia que se puede practicar sin menester de recurrir a la experiencia. Podemos formarnos una idea de una acción o de una constitución política y examinarla racionalmente, a pesar de que nadie haya llevado a cabo nunca esa acción, ni ningún país haya sido mandado por esa constitución. Esa analogía animó a Locke a reflexionar que era posible una teoría ética.
Los primeros fundamentos de su teoría política se pueden apreciar primitivos. Mantenía que no podía haber ninguna obligación sin una ley, ni ninguna ley sin un legislador, que poseyera el poder de castigar a quienes la infringieran. Dentro de este marco arcaico, la idea de que haya reglas morales y políticas, que tengan un sentido intuitivo, se desarrolla de una manera muy persuasiva, en un análisis de los derechos y los deberes.
Hay una referencia importante entre la epistemología de Locke y sus opiniones respecto de la tolerancia, en concreto. Tiene una visión personalista de la experiencia. Nadie puede experimentar por nosotros. Para alcanzar el saber y no una mera opinión compartida, tenemos que reflexionar las cosas. Para finalidades prácticas, las opiniones de segunda mano son todo lo que precisamos o todo lo que nos permite el tiempo de que disponemos, pero en lo que se refiere a las preguntas realmente importantes de las cuestiones de la vida, las cuestiones morales y teológicas, reflexionaba que la gente debía meditar sobre sus ideas todo lo que fuera posible y que debía disponer del tiempo preciso.
Locke elaboró un marco muy importante desde el punto de vista histórico, dentro del cual se podía encontrar el sentido de la ciencia moderna, especialmente de la ciencia newtoniana, y expuso una manera de investigar el mundo, en el que reconocemos que hay un montón de cosas que no entendemos. Reconocemos el carácter especulativo de la ciencia. Tuvo otro efecto menos intencionado; algunos de sus argumentos, como su insistencia de que la experiencia que obtenemos mediante los sentidos no es más que una experiencia de la facultad que tienen las cosas de actuar sobre nosotros, proporcionó argumentos a filósofos como Berkeley, los cuales tenían una visión de mundo muy diferente. Pudieron hacer uso de lo que apreciaban concesiones, concesiones al idealismo o al escepticismo extremo pero, en cualquier caso, a tipos de filosofía muy diferentes a la de Locke. Locke fue el ultimo gran realista, antes de la tendencia hacia la filosofía idealista. Es muy interesante volver a Locke como una especie de realista preidealista.
En opinión de Berkeley, los filósofos como Locke y Descartes habían transformado el mundo material en una especie de divinidad. Habían concebido la materia como algo que poseía una cualidad propia y un ser independiente. Berkeley toma la distinción que establece Locke, entre el mundo como se nos presenta y el mundo como es y sencillamente elimina el mundo como es.
El avance filosófico respecto del sentido común, según Locke, llegó con una hipótesis específica, aunque en definitiva inadecuada, referente a la sustancia de dicha cosa; una materia sólida con estructura mecánica. La hipótesis mecánica entró en conflicto con el sentido común, en cuanto negaba que los colores, olores, fueran propiedades intrínsecas de las cosas.
A Locke le quedaba la preocupación de que la mejor ciencia posible terminara con meras descripciones, como la ley de la gravitación.
Locke había admitido que era totalmente ininteligible la manera que la materia actuaba sobre la mente en la percepción sensorial.
El argumento de que nuestro concepto de cualquier cosa debe reducirse a nuestra experiencia de esa cosa en ultimo término es muy poderoso y, aunque indirectamente, ha tenido una gran influencia. De alguna manera es también el argumento de Locke pero, según Locke, no implica que no haya nada en el mundo exterior, a lo que nuestra experiencia tal vez no haga justicia. Locke quería recalcar lo difícil de percibir la cualidad de las cosas, e incluso exponer la posibilidad de que se demostrara que era inescrutable, por mucho que nos esforzáramos en entenderla.
(Los grandes filósofos)



Bostock

Locke se inclinaba a reflexionar, que la ciencia debería ser a priori (porque sólo de esta manera podría producir explicaciones genuinas), pero por esa razón creía que nunca podríamos alcanzarla. Estaba persuadido de que, en la práctica, la ciencia tiene que crearse en la experimentación y el experimento (y fue miope, para ver la importancia de la teorización).
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Blackburn

En el siglo XVII, se da una sorprendente unanimidad -que se extiende desde Francis Bacon, Thomas Hobbes y, sobre todo, John Locke, hasta Arnauld y Port-Royal-, en reconocer que Aristóteles era verosímil cuando dijo que las palabras eran los signos de las ideas y las ideas los signos de las cosas. Igualmente característica de este periodo era la creencia en que, aunque el idioma fuese un vehículo peligroso, apto para distorsionar y oscurecer las ideas, al igual que para transmitirlas, podía ser refinado y reinventado, de manera que quedara rescatado de estos peligros. Tal creencia fue la consecuencia de reconocer que las ciencias, en proceso orgánico de desarrollo, precisaban encontrar expresiones verbales y notaciones adecuadas, para sus diferentes tareas. En el Libro III del "Ensayo", las palabras se transforman en representantes de las ideas y, para evitar el peligro de permitirse enredar por varios sonidos sin significado, tenemos que formar el hábito de sustituir las palabras por las ideas, la sustancia real de la mente. La batalla de Berkeley con Locke es su rechazo de la abstracción, en favor de ideas particulares, que representan otras cosas particulares.
Kant repudió la teoría lockeana de las ideas y volvió al juicio estético imparcial.
Hobbes y Locke fueron conscientes de que las debilidades o los abusos del idioma afectaban la tarea de reflexionar; pero podía ser remediado poniendo más atención en las ideas.
Locke asumió que las palabras eran signos externos, en el sentido de señaladores de las ideas que hay en la mente de la persona que las produce. Pero sólo puede ser parte de una teoría general, pues requiere una historia suplementaria respecto de la manera en la cual las ideas actúan como símbolos o representaciones de las cosas de las cuales hablamos.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Norman

Locke tiene una visión más benigna que Hobbes de la condición de naturaleza; tal condición es una organización más evolucionada, en la que los hombres tienen derechos naturales a la vida, la libertad y la propiedad y el poder político tiene, por tanto, que estar limitado por el respeto a esos derechos y por el consentimiento de los súbditos.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Sankowski

Algunos estudiosos insisten en que no se debe entender a Locke como una réplica directa a la filosofía de Hobbes, sino que hay que reconocer que la postura lockeana es una fermentación más compleja ante Hobbes. La finalidad de Locke es patriarcal. La teología, la racionalidad y el empirismo representan un papel significativo en la política de Locke. Por encima de todo, la política es precisa para la protección de la propiedad. La política está legitimada por el consentimiento de los súbditos y afirma el constitucionalismo y la agitación.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Woods

Locke ve el argumento ad hominem como una manera de presionar a un ser humano con consecuencias extraídas de sus propias reglas o concesiones. El ad hominem de Locke, aunque no lo describe como una falacia, no es una prueba extraída de ninguno de los fundamentos de la experiencia o de la probabilidad.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Hookway

Muchas de las figuras implicadas en el desarrollo de la nueva ciencia -Mersenne y Gassendi en Francia y John Locke y John Wilkins en Inglaterra- habrían coincidido en admitir que los argumentos escépticos socavan las pretensiones de la metafísica dogmática, al igual que la pretensión científica de revelar la esencia real oculta de la materia. Locke mantenía que el estudio de la naturaleza proporciona opinión, más que experiencia.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Passmore

Locke se había preocupado, sobre todo, de liberarse de la idea del pecado original. Era profundamente importante para Locke porque, además de filósofo, fue un especulador teológico. Y había explicado que los seres humanos nacían con la mente como si fuera una hoja en blanco. En sus libros sobre educación, Locke sugiere que, utilizando la educación como método, podemos dar a los seres humanos la forma que deseemos. Muchos de los personajes de la ilustración francesa aceptaron esta visión; la educación podía utilizarse para perfeccionar la humanidad.
(Los grandes filósofos)



Singer

Para Locke, la aptitud de abstraer distingue a los seres humanos de los animales. Lo cual los hace aptos para reflexionar ideas abstractas y usar la expresión verbal.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Warnock

Kant hace que escritores como Locke y Berkeley, incluso Hume, semejen amateurs, a pesar de que fueron excelentes.
(Los grandes filósofos)



Woolhouse

Derivada de los atomistas griegos y común en el siglo XVII (Galileo, Descartes, Boyle), la distinción entre cualidades primarias y secundarias se encuentra notoriamente en el "Ensayo", donde las cualidades primarias (forma) son totalmente inseparables de un cuerpo, y las cualidades secundarias (color) no son nada en los objetos, sino una aptitud de producir diversas sensaciones. Esta es una doctrina epistemológica relativa al error perceptual y a la ilusión y depende, por tanto, de la idea de que, mientras nos equivocamos sobre el color de los objetos, no lo hacemos respecto a sus formas, o que nuestra percepción del color puede variar con nuestra posición o con nuestras disposiciones mentales y físicas. Es un corolario de la teoría corpuscular de la materia o de la filosofía mecanicista.
Las cualidades primarias pertenecen a cosas perceptibles y también a los insensibles y diminutos corpúsculos, que supuestamente la constituyen. Lo que distingue las cualidades primarias de las secundarias es que las primeras son rasgos que los corpúsculos precisan poseer, para poder dar cuenta de las cualidades (primarias y secundarias) de las cosas por los corpúsculos constituidas.
Debido a que las cosas materiales consisten en agrupaciones de corpúsculos insensibles, esas cosas actúan sobre nuestros órganos de alguna manera. Aunque la manera en la que tiene lugar el tipo de causación entre lo físico y lo mental es, arguye Locke, un misterio. Las cualidades secundarias de los objetos son aquellas agrupaciones de los corpúsculos, que causan algunas ideas.
Para explicar cómo percibimos que los objetos tienen forma y que son sólidos, tenemos menester de suponer que los objetos tienen esas propiedades de la manera que manifiestan tener.
John Locke (1632-1704). Los "Treatises", que contienen la filosofía política de Locke, fueron compuestos por los años de la Crisis de Exclusión, durante los cuales el patrono de Locke, Shaftesbury, y otros, pretendieron excluir a James, entonces Duque de York, de la sucesión al trono, esgrimiendo argumentos a favor de la política por consenso y la acción al disentimiento religioso.
La distinción entre consentimiento tácito y explícito suministra a Locke la réplica a las objeciones de que no hay la menor evidencia histórica, que confirme su teoría de la creación de la autoridad política y de que la gente se encuentra sencillamente con el hecho de haber nacido en sociedades y quedar sujeta, sin otra opción, a las leyes y autoridad de esas sociedades. Al permanecer en una sociedad, uno otorga a esta su consentimiento tácito. La teoría de Locke puede ser apreciada como una manera pintoresca de analizar la estructura de la autoridad política legítima y de poner de manifiesto que esta ha de fundarse esencialmente en el consentimiento de los súbditos. La noción de consentimiento tácito queda adicionalmente sustanciada por el hecho de que Locke admite la posibilidad de legítima oposición o agitación.
Desde el comienzo mantiene Locke, en el "Ensayo", que ninguna de nuestras ideas, sean estas teóricas o éticas, es nativa o innata. La mente, al nacer, es como un papel en blanco y nuestras ideas derivan de la experiencia. Pero tales ideas son sólo los materiales de la razón y el saber. El saber no nos es fabricado por nuestros sentidos. Es un producto de la razón, al elaborar las conexiones entre esas ideas. El empirismo de Locke relativo a las ideas se combina con un racionalismo relativo a la experiencia. Sin razón, todo lo que tenemos es creencia, no saber.
La tesis de Locke de que nuestras ideas, los materiales del saber, vienen de la experiencia, distingue entre ideas simples y complejas; siendo las primeras indefinibles y no susceptibles de análisis y las segundas susceptibles de ser mentalmente construidas a partir de las simples. Las ideas complejas son de varios tipos; sustancias, que representan cosas del mundo material; maneras, que son dependencias o afecciones de las sustancias; y referencias. Locke defiende su afirmación de que nuestras ideas derivan de la experiencia, teniendo en cuenta los casos del espacio, el tiempo, la infinitud, la percepción, la solidez, la memoria, el numero, la volición, la pura sustancia, en general, la causa y el efecto y la identidad. Además de advertir que son casos de difícil comprobación, reconoce el atractivo intrínseco de estas ideas filosóficas.
Su discusión de la sustancia pura, en general, se hizo famosa y hay diferentes interpretaciones. Una, bastante frecuente, entiende que rechaza la opinión, posteriormente mantenida por Bertrand Russell, de que una cosa material no es más que un haz de propiedades. Pues se supone que expone que, además de las propiedades, las cosas tienen un sustrato que soporta esas propiedades suyas. Según otras interpretaciones, no se debería abordar el sustrato de Locke en el contexto de abstractas cuestiones racionales relativas a la diferencia entre cosas y propiedades. Ese sustrato debería ser identificado sencillamente con la materia, en el sentido que la entendían los partidarios de la teoría corpuscular de su siglo, los cuales resucitaron el atomismo griego; de una manera específica, debería ser identificado con disposiciones particulares de los corpúsculos de esa materia, disposiciones a las que Locke llama las esencias reales de las cosas materiales.
La identidad, advierte Locke, entraña alguna relatividad. La identidad de un ser humano no es diferente de la de cualquier otro animal. Pero una persona no es simplemente un cuerpo vivo. La identidad, en este caso, es un ser inteligente, que reflexiona, que tiene razón y que puede apreciarse propiamente como una cosa reflexionante, en diferentes tiempos y lugares.
La identificación de Descartes de la extensión con la esencia de la sustancia material y la tesis de que la mente está siempre reflexionando, son afirmaciones que Locke rechaza. De Descartes tomó Locke esa noción suya, central y rigurosamente elaborada, de la idea (<<el objeto, cualquiera que sea, del entendimiento cuando un ser humano reflexiona>>), como una cosa esencialmente independiente de la mente y no como una entidad platónica, que tiene realidad propia, con independencia de cualquier referencia que pueda guardar con nuestras mentes.
En ocasiones la percepción de la conexión entre dos ideas es directa y, entonces, tenemos una experiencia intuitiva. Otras, es indirecta, merced al concurso de otras conexiones e ideas y, entonces, nuestra experiencia es demostrativa.
La definición de la experiencia como la percepción de conexiones entre ideas no se acomoda a un tercer tipo, la experiencia sensorial de la existencia de cosas fuera de nosotros, que corresponden a nuestras ideas. Seguidamente, procede a polemizar, descalificándolos, con quienes pudieran albergar una actitud escéptica respecto de la existencia del mundo externo. Por hablar de una correspondencia entre las cosas externas y nuestras ideas, Locke suele ser etiquetado como un realista representacional, con respecto a la percepción. Pero en años recientes, y a pesar de que dijera que la mente no percibe nada más que sus propias ideas, algunos le han designado como un realista directo.
La razón de por qué la filosofía natural no es capaz de transformarse en ciencia, en un cuerpo sistemático de experiencia, es que no sabemos las esencias reales, las constituciones corpusculares de las sustancias de las que se ocupa.
El marco teórico que ayuda de telón de fondo al enfoque con el que aborda Locke la investigación de la mente humana influyó en la psicología y la epistemología. David Hartley, Joseph Priestley, Francis Hutcheson, James Mill y Étienne Condillac, abordaron este problema, analizando la experiencia a la manera de Locke, en elementos y en combinaciones y asociaciones de estos.
Locke es celebrado por su sobria racionalidad y por su singular insistencia en que las opiniones tienen que ser cuidadosamente sopesadas en sus méritos por cada uno, con independencia de lo que otros digan, en particular, los que no tienen la mayoría o la autoridad.
Tabula rasa, una frase (que significa tablilla de escritura en blanco), de la traducción al latín del "De anima", de Aristóteles. No ocurre en el "Ensayo" de Locke, aunque aparece en la traducción francesa (1700) de Pierre Coste. En el establecimiento de la tesis empirista de que no hay nada en la mente que no estuviera previamente en los sentidos, el "Ensayo" habla de la mente en el momento del nacimiento, como un <<papel en blanco>>, que aguarda ideas provenientes de la experiencia.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Munck

Hasta hace poco, se mantenía que el progresivo consenso político que adopta, en las ultimas décadas del siglo XVII, la decidida vuelta a una sociedad jerárquica y organizada y la exclusión de todos aquellos que no pertenecieran a la élite de la participación en el poder político de Europa, se encontraba magníficamente condensado en los dos ensayos más famosos de John Locke (1632-1704). Uno era el "Essay concerning Human Understanding" (publicado el año 1690), que se impuso instantáneamente como un análisis definitivo del papel que desempeñaban la experiencia, la sensación y la intuición en el desarrollo del saber humano. Y el otro era los "Two Treatises of Government", también publicados el año 1690, tras la transferencia política que tuvo lugar en Inglaterra y con el regreso de Locke desde su refugio de Amsterdam. Locke los escribió cuando se encontraba profundamente inmerso en el movimiento de oposición, que comenzó a levantarse ante la soberanía de los Estuardo, a partir de los años 1670; al menos, estuvo a punto de verse involucrado en la rebelión de Monmouth. Durante su exilio rechazó cualquier tipo de compromiso con Jacobo VII/II y siguió siendo un claro exponente de la legitimación de la rebelión de los súbditos frente a los soberanos que se excedían en su autoridad legal. Sus "Two Treatises" rechazan la monarquía de derecho divino justificando, en su lugar, un sistema político semejante al que llegó a imponerse en Inglaterra y que sería admirado por la Europa de la Ilustración. Locke partía de una condición natural, que era mucho más apacible, pero no muy distinto del descrito por Hobbes. Según Locke, un pacto social propició la formación de una sociedad, en la cual la ley natural y los derechos de libertad y propiedad tenían que ser protegidos por el soberano. Opuestamente de las recomendaciones de Hobbes, las decisiones que se adoptasen más allá de los derechos naturales deberían establecerse, según la opinión de la mayoría política. En general, se suponía que Locke también se distanció frente a lo que exigían los radicales de la mitad del siglo y que su <<cuerpo político>> sólo estaba constituido por aquellos cuya riqueza y educación podían apreciarse como garantías de su sentido de la responsabilidad, ya que aquellos que actuaban con sus manos para vivir estarían demasiado preocupados por su existencia diaria. De hecho, sus contemporáneos reflexionaban que Locke había justificado esa política de los ricos por consenso, que llegó a ser sumamente importante para los liberales acomodados del siglo XVIII; pero en realidad, también proporcionó los fundamentos para el desarrollo de una pluralidad más radical.
R. Ashcraft, "Revolutionary Politics and Lock´s <<Two Treatises of Governmente>>".
(La Europa del siglo XVII)



Solomon

En consonancia con lo interno, el programa de la moderna epistemología ha sido la pretensión de argumentar desde una limitada posición, para llegar a la experiencia imparcial, a través de la inferencia causal (Locke).
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Weatherford

Libertarismo político. Teoría fundada en la regla de la libre votación. Se presenta en dos variedades enraizadas en los escritos de John Locke. Una variedad parte de la estipulación de los derechos particulares, por intuición directa. La otra fundamenta los derechos singulares en asunciones causales respecto de lo que lleva a la libertad y la productividad. Dos cuestiones, una conceptual y otra práctica, guían las discusiones del libertarismo. Conceptualmente, hay un conflicto entre la tendencia singular y su provisión general, aunque asombra que los derechos libertarios puedan ir frente nuestros atractivos. Pero, en la práctica, semeja imposible que un país pudiera surgir y sobrevivir, según reglas estrictamente libertarias en un mundo competitivo.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Cottingham 

En sus conceptos de la experiencia humana y la importancia de la investigación y el experimento frente la especulación abstracta, Diderot se vio enormemente influido por las ideas de John Locke (algunos de cuyos libros tradujo al francés).
La doctrina del ocasionalismo de Malebranche deviene estrafalaria a muchos lectores modernos, los cuales (siguiendo el duro veredicto de Leibniz) tienden a verla como una risible pieza de adaptación.
Al desarrollar su explicación de los objetos directos de la percepción, Malebranche procede a avanzar una distintiva teórica de las ideas, que se resume en el lema de que <<vemos las cosas en la divinidad>>. La teoría de Malebranche fue condenada por Locke como <<una opinión que carece de consistencia y equivale a su propia defunción>>.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Quinn

Una consecuencia de la ética de los mandamientos divinos es que, si no existe la divinidad, no hay nada moralmente prohibido, nada moralmente obligatorio y que todo es moralmente permitido. Esta concepción de la moralidad se encuentra en los libros de Locke.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Searle

La epistemología del tipo que se encuentra en Locke, Berkeley y Hume, se funda en la idea de que debemos construir la experiencia del mundo desde fuera. Partimos de nuestras sensaciones internas y construimos el idioma publico y la experiencia publica, partiendo de nuestras experiencias internas. Wittgenstein argumenta los fenómenos sociales publicos en todo momento.



Inwood

El término Ilustración denota un movimiento intelectual, que empezó en Inglaterra, en el siglo XVII (Locke y los deístas)
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Sleigh

Leibniz escribió un largo estudio del empirismo de John Locke, "Nuevos ensayos sobre el entendimiento humano", pero decidió no publicar el libro, al llegarle la noticia de la muerte de Locke. Defendió vigorosamente la tesis de que la mente está equipada con ideas innatas.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Potrc

El filósofo esloveno más prominente fue Frank Samuel Karpe (1747-1806), cuya prefrencia central en filosofía era la psicología asociativa de Locke.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Petrovic

Gajo Petrovic, autor de "De Locke a Ayer".
(El ser humano y la libertad)



Acton

La aparición de las <<Luces>> en Gran Bretaña no es una consecuencia de un asalto dirigido por un grupo de reformistas radicales a un grupo de dogmáticos, sino de la penetración gradual en el mundo científico de la cosmología de Newton, entonces en pleno desarrollo y de las ciencias experimentales. John Locke es apreciado con razón un traductor del empirismo filosófico y de la concepción corpuscular de la materia, que empezaba a apuntar. Pero era también un miembro de la Iglesia de Inglaterra, el cual se preocupaba por la profecía bíblica y que, por añadidura, escribió comentarios a las "Epístolas" de San Pablo. Robert Boyle, el <<padre de la química y el hijo del conde de Cork>>, cuyas teorías de la luz fueron aceptadas y divulgadas por Locke, era miembro activo de diferentes sociedades, para la propaganda del Evangelio en el extranjero. Anthony Collins, amigo íntimo de Locke en la ancianidad de este, mantuvo que el argumento, según el cual la divinidad es una consecuencia del cumplimiento de las profecías bíblicas, no tiene ningún valor, porque las profecías invocadas no son tales en realidad.
Locke fue, en Holanda, un refugiado político, desde el año 1683 hasta el 1689. Regresó a Inglaterra a consecuencia de la agitación del año 1688 (llamada en el siglo siguiente bajo el nombre de <<La Ilustre>>), con los manuscritos de un numero de investigaciones escritas y retocadas, en el transcurso de varios años. El año 1689, publicó sus "Two treatises on gobernment", la "Carta sobre la tolerancia" y, el año 1690, la primera publicación del "Ensayo sobre el entendimiento humano". El primero de los estudios políticos era un ataque a la doctrina de la monarquía de derecho divino, que había escrito, el año 1680, cuando reflexionaba que el soberano podría tener por sucesor a su hermano, el cual era católico. El segundo estudio mantenía que los políticos no deberían actuar, sino en cuanto mandatarios del pueblo y que este ultimo tiene la ventaja de desembarazarse si atentan la tranquilidad y los derechos de propiedad, que tienen por misión esencial garantizar. En la "Carta sobre la tolerancia", Locke califica las Iglesias de organizaciones voluntarias dedicadas al culto divino y reclama, para todo ser humano, la resolución de ejercer el culto de su preferencia y abordar sin restricción la discusión de todos los temas teológicos y filosóficos, a condición de no ejercer presión alguna sobre el prójimo y no atentar los derechos de todos. En el "Ensayo", se esfuerza por demostrar hasta dónde puede extenderse el saber humano y por indicar los límites que no puede franquear. El "Ensayo" fue escrito tras una discusión, en la que Locke había tomado parte, el año 1670, y que tenía por objeto los fundamentos de la moral y de la teología revelada. Fuera del acceso de la felicidad y la prosperidad, no podemos sino formular conjeturas. El "Ensayo" era uno de los elementos de un programa de moderación; los poderes políticos deberían estar temperados por los derechos del pueblo y el entusiasmo de los hombres por la reflexión de que lo que pueden pretender saber es muy limitado.
Locke pretendió plegar su filosofía a influencias variadas, que iban desde los platónicos de Cambridge hasta Gassendi y Boyle. El Libro I del "Ensayo" es una disertación violenta de la doctrina de las ideas innatas. Locke utiliza, frente a los platónicos de Cambridge (y también frente a Descartes) los argumentos y en ocasiones los términos, que Gassendi había empleado antes que él. Lady Marsham, hija de Ralph Cudworth, a la cual estaba muy vinculado, semeja haber defendido ante Locke algunas de las ideas de su padre e incluso haberle hecho aceptar la de fundar una ciencia de la moral, que sea demostrable racionalmente (una teoría semejante en el "Ensayo" fue hallada fuera de lugar a los ojos de algunos lectores). De igual manera comprobamos que Locke toma de Hobbes la idea de que no es una causa la voluntad, sino el ser humano, quien es libre y que un ser libre es aquel sobre quien no se ejerce coacción alguna. Pero en la segunda impresión, Locke agregó algunos párrafos, en los que declara que el ánimo tiene la aptitud de <<suspender la ejecución y la satisfacción de cualquier deseo>> y que puede, por consiguiente, liberarse del deseo de cometer una mala acción. Locke defendía, como lo había hecho More, que la solidez, en el sentido de impenetrabilidad, es una esencia de la materia, extremo en el que coincidía con Boyle. Y hace reflexionar a Descartes cuando afirma que la experiencia de nuestra existencia es intuitiva, pero que la que tenemos de la existencia divina es demostrable, según la ley de que un efecto no puede tener perfección, que esté ausente de su causa. Por otra parte, rechaza, en términos que recuerdan los de Cudworth, la idea cartesiana de que el alma reflexiona permanentemente. El papel de la experiencia y de las experiencias es puesto de relieve.
Locke pretendió formular una exposición de las experiencias humanas, que pudiera conciliarse con los logros científicos de su tiempo y que no desembocara en una selección entre el materialismo y el dualismo ánimo-cuerpo y ánimo-materia. Creía haber demostrado que la experiencia del mundo físico debía ser indirecta. Los objetos que son exteriores actúan sobre nuestros sentidos en cuanto causas; las impresiones producidas en los órganos de los sentidos son transmitidas al cerebro y se originan ideas de sensación; el amarillo, el blanco, el calor, el frío, lo blando, son ideas de sensación. Percibimos igualmente que dudamos, creemos y queremos y Locke denomina ideas de reflexión las ideas que formamos de tales operaciones. Esas dos ideas forman lo que llama Experiencia. Aplica la palabra a lo que los demás filósofos llaman fantasmas, nociones o especies. Las ideas que formamos de las cualidades perceptibles son transmitidas al ánimo por los sentidos. Establece la diferencia entre las ideas y percepciones del ánimo y las modificaciones de la materia en los cuerpos que suscitan en nosotros tales percepciones. Las ideas que tenemos de las cualidades que son esenciales a los objetos materiales, como la solidez, la extensión, la forma, el movimiento o el reposo y el numero, se asemejan a las cualidades que son su causa y a las que denomina cualidades primarias de la materia. Las ideas que tenemos del calor, el color, el sonido y el gusto no se asemejan a nada de lo que existe en el mundo material, sino que son los efectos producidos en nosotros por la constitución corpuscular de los cuerpos que actúan sobre nuestros sentidos. Locke denomina cualidades secundarias las cualidades que dan origen a estas ideas no semejantes.
La teoría expuesta había sido avanzada por el amigo de Locke, Robert Boyle, en su "Historia experimental de los colores", 1663 y "El origen de las formas y cualidades, según la filosofía corpuscular ilustrada con apreciaciones y experimentos", 1666.
¿Cómo unos movimientos físicos pueden ser transformados en percepciones conscientes? Boyle y Locke dan a la pregunta una contestación puramente verbal, al referirse al ánimo como el lugar de encuentro de las ideas que le son transmitidas y que lo amueblan. ¿Cómo producen en nosotros los objetos exteriores las ideas? Locke expone que, manifiestamente por impulso, unica manera en la que podemos concebir la forma que actúan los cuerpos. Pero eso explica sólo cómo los objetos exteriores afectan los órganos de los sentidos y el cerebro, pero no cómo las ideas son producidas en el ánimo. La diferencia entre el ánimo y la materia es bastante evidente si comparamos simplemente las ideas de reflexión con las ideas de sensación.
La teoría corpuscular es empleada también por Locke, para reemplazar la teoría escolástica y aristotélica de las esencias. Concretamos las cosas a las que damos un nombre, refiriéndonos a las propiedades comunes a los componentes de una especie. La suma de esas cualidades es denominada la esencia nominal. Pero Locke supone que esas propiedades deben depender de algo que pertenezca fundamentalmente a la especie y que llama esencia real. Según Locke, aunque las esencias reales de los diferentes tipos de cosas sean formas corpusculares, no podemos saber cómo estas ultimas llegan a dotar las cosas de las propiedades que poseen; sólo podemos aprender por experiencia y por tanteo cómo se comportan las cosas, o cómo es probable que se comporten. La filosofía natural de Locke es una especie de atomismo agnóstico. Las leyes naturales son simplemente fácticas y contingentes.
En general, Locke reflexiona que nuestras experiencias están fundadas en ideas y que no pueden sobrepasarlas. Consiste en percibir cómo las ultimas se concilian o se oponen. Existen cuatro tipos de armonías o desacuerdo. Primeramente, podemos percibir que una idea dada es concreta. Lo que denomina la Identidad o la Diversidad. En segundo lugar, podemos percibir las implicaciones que dimanan de algunas ideas, que son arquetipos engendrados por el ánimo. En tercer lugar, podemos percibir que algunas ideas van acompañadas por otras ideas, o que coexisten las unas con las otras. Sólo por la experiencia podemos garantizar esas concomitancias y coexistencias, pero no podemos saber por qué las ideas o propiedades están agrupadas. La experiencia de la materia a la que podemos llegar es una concomitancia de los hechos. El cuarto tipo es lo que denomina existencia real. Quiere significar que nuestras otras ideas se vinculan a la idea de una existencia real o (indicación más plausible) reflexiona que hay existencias reales, que corresponden a alguna de nuestras ideas o son responsables.
Locke distingue grados, en lo que concierne a cada uno de estos diferentes tipos de experiencia. Existe la experiencia intuitiva, de donde proviene la verosimilitud intuitiva. Existe una experiencia demostrativa, cuando se establecen las pruebas de una verdadera matemática o moral, lo que está vinculado a una verosimilitud demostrativa. Agrega otra percepción del ánimo, que va más allá de la opinión o de la probabilidad. Implica la experiencia que tenemos de los objetos exteriores, en el momento que los percibimos. Locke le da el nombre de experiencia sensible.
Estas distinciones le permiten pretender fijar con precisión los límites de las experiencias humanas. Tenemos una experiencia intuitiva de nuestra existencia, que se manifiesta en cada uno de los actos, que son la sensación, el razonamiento o la reflexión. Poseemos una experiencia sensible de las cosas extrínsecas en el momento que las percibimos y la memoria nos garantiza que tales cosas han existido en el pasado. Es preciso señalar que si Locke no cree que la experiencia pueda extenderse más allá de las ideas, no tiene en cuenta estas ultimas como diques puestos entre el ser humano y el mundo material, sino como índices reveladores de la existencia de ese mundo y de algunas de sus propiedades.
El político radical Horne Tooke afirmaba en su libro "Las diversiones de Purley", 1786, que el "Ensayo" de Locke es en realidad un ensayo gramatical o un estudio de las palabras o del habla y que, por menester, el idioma debe referirse a cosas materiales.
Nombres de los géneros y las especies, que ayudan comúnmente de marcas distintivas.
La doctrina de Locke tendente a demostrar que no podemos experimentar las esencias reales, sino sólo las esencias nominales fundadas en ideas en referencia contingente unas con otras, abrió el camino al escepticismo de Hume.
Locke había sido el consejero médico y el aliado político del primer conde de Shaftesbury, político notable, el cual había defendido la Cámara de los Comunes frente la Cámara de los Lores y al soberano Carlos II, pero se había visto obligado a desterrarse y había fallecido en Amsterdam, el año 1683.
El primer lord Shaftesbury encargó la educación de sus nietos a una excelente institutriz, la cual hablaba corrientemente el latín y el griego. El tercer conde se transformó en un ardiente partidario de los whigs, pero se interesó más por la literatura que por la política. Su libro "Investigación sobre la virtud y el mérito" fue publicado sin el consentimiento del autor por el racionalista Toland, 1699; fue traducido y publicado por Diderot en Holanda, 1744. "Carta sobre el entusiasmo" apareció sin nombre de autor, el año 1708. Estos dos libros y algunos otros fueron agrupados y aparecieron en tres volúmenes, 1711, con el título "Características de los hombres, costumbres, opiniones, edades". En conjunto, las "Características" de Shaftesbury se inscriben en el movimiento en pro de la tolerancia, el apaciguamiento y el liberalismo del "Ensayo" de Locke. La "Carta sobre el entusiasmo" aborda el tema del capítulo "Sobre el entusiasmo", agregado por Locke a la cuarta impresión de su "Ensayo".
Era de esperar, escribe John Brown, "Ensayos sobre las características", 1751, que el excelente Locke hubiese destruido la intolerancia, pero esta habría vuelto a levantar la cabeza y Shaftesbury tenía razón al pretender terminar con la intolerancia, con la cortesía, la jovialidad y el buen humor.
(Historia de la Filosofía. <<The Enlightenment>> y sus adversarios)



Broackes

Para ilustrar su distinción entre esencia real y nominal, Locke se refiere al gran reloj de Estrasburgo, del año 1547. Además de mostrar la hora y el día de la semana, este reloj poseía una admirable serie de figuras animadas, que representaban la Muerte, los planetas, los cuatro periodos de la vida y los dioses que daban nombre a los siete días de la semana. El maravillado campesino, que sólo ve las apariencias externas del reloj, tiene una idea muy diferente que la del experto, el cual sabe todos los Resortes y Ruedas y otros mecanismos de su interior. El campesino sabe la esencia nominal, pero no la esencia real de la que dimanan las apariencias externas. Frente a las ocultas complejidades de las plantas, animales, minerales y metales, todos estamos en la situación del maravillado campesino y no podemos esperar poseer la aptitud de catalogar esas cosas, según sus esencias reales.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Priest

Mientras Locke mantiene que la familiaridad con las sensaciones es una condición para la operación de la reflexión, Maine de Biran expone que, si no estuviéramos familiarizados de antemano con los contenidos de nuestras mentes, no podríamos tener experiencia del mundo externo.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Grunebaum

La propiedad privada es una forma de propiedad. Esta forma, asociada con la filosofía política de John Locke y con el industrialismo, asigna a los propietarios el uso de lo que poseen de la forma que quieran, mientras respeten los derechos morales de los otros.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Bach

Según el código intuitivo o modelo de mensaje que adopta Locke, comunicar es simplemente un asunto de codificación mental, de manera que puede ser descifrado por los que lo reciben.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Dalton

El "argumento a partir de la opinión de un experto" crea la presunción de que una proposición es verdadera, según el recurso de la opinión de un experto adecuadamente cualificado. De manera más general, los argumentos están fundados con frecuencia en recursos a autoridades, como la autoridad judicial, que son distintas de la de un experto. Locke (en su "Ensayo") identificó un tipo de argumento, al que llamó "argumentum ad verecundiam" (argumento a partir del respeto o de la modestia), que consiste en alegar las opiniones de hombres cuyo talento, sabiduría, eminencia, poder o alguna otra causa, les ha valido una mención honorífica y que la común estima ha revestido su reputación con alguna suerte de autoridad y usar esta alegación, para corroborar la opinión de uno. Locke indica cómo podría transformarse en una falacia cuando se utilizase este recurso para acusar de insolente, inmodesto e irrespetuoso respecto a la autoridad, a cualquiera que mostrase una divergencia con una opinión muy respetada.
El "argumento a partir del ethos" avanza una proposición como más plausible, fundándose en que fue afirmada por una persona íntegra. La versión negativa es el abusivo o personal argumento ad hominem, que mantiene que un argumento no es plausible porque el que argumenta no es digno de aceptación (típicamente, lo que se subraya es una falta de verosimilitud respecto de la verdad). Locke definía el argumentum ad hominem como la táctica de presionar a alguien con consecuencias extraídas de sus propias reglas o ventajas. Esta descripción es muy semejante a la variante usualmente llamada argumento circumstantial ad hominem, por el que el argumento de una persona es cuestionado o refutado, fundándose en que sus circunstancias personales son inconsistentes con lo que defiende en su argumento.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Block

Colin McGinn ganó el premio John Locke en Oxford, 1973.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Brown

La reflexión respecto del origen de nuestra experiencia perceptual condujo a Locke a decir que, incluso cuando estamos percibiendo, somos directamente conscientes de ideas, no de objetos físicos. Sentimos el calor o la solidez, vemos el color o la forma, porque un objeto actúa casualmente sobre nuestros órganos sensoriales. El elemento del que directamente somos conscientes como consecuencia de esta acción es una idea.
Locke defendió que la mente de un recién nacido es como un papel en blanco y que nuestras ideas son impresas en la mente por la experiencia. Adjudicó a la mente una serie de poderes inherentes, como recordar e imaginar, pero mantuvo que nuestras ideas de esos poderes no son innatas. Locke negó igualmente que hubiera en la mente reglas innatas. Leibniz coincide con Platón.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Hamlyn

Cabría reflexionar que los empiristas británicos seguirían una orientación epistemológica por causa de su empirismo. Lo cual es superficialmente verosímil en el caso de Locke, cuyos "Ensayos" se proponen fijar la estructura y límites del entendimiento humano; pero Locke se interesa por la sustancia, aunque de manera que se asemeja mucho a Boyle. Igualmente presenta una teoría de la persona y de la identidad personal y en su teoría de las ideas abstractas establece una vez más una teoría conceptualista.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Wolénski

La Reforma alumbró una importante corriente filosófica con los socinianos (Hermanos Polacos), los cuales se interesaban por la ética y la filosofía social y fundaban sus doctrinas en ideales de no-violencia, justicia y tolerancia. Los socinianos tuvieron influencia sobre grandes filósofos europeos, incluyendo a Locke.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Hope

Los académicos escoceses, en manera alguna insulares, eran muy conscientes del genio inglés y continental. Admitían a John Locke, quien fundaba su epistemología en la ciencia física.
La mente actúa, según reglas innatas de concepción y de creencia, que son puestas en entredicho por el sistema ideal, entre cuyos proponentes se encuentran Descartes, Locke, Berkeley y Hume. A Descartes y a Locke, los cuales exponen que hay un mundo externo físico, que percibimos por las representaciones sensoriales, replica Thomas Reid, que las sensaciones son incapaces de representar objetos físicos, puesto que no se asemejan a estos. A diferencia de las sensaciones de las cualidades secundarias, las sensaciones de las cualidades primarias ocasionan evidentes concepciones de que las cualidades externas son la causa. Es esta una desviación de la distinción primario-secundario, de Locke.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Heil

Charles B. Martin, citando a Locke como su fuente de inspiración, fue un proponente inicial de las teorías causales de la percepción, de la experiencia y de la memoria y un arquetipo del realismo metafísico australiano. La direccionalidad y respectividad de las reflexiones y las imágenes surgen de sus realizaciones disposicionales en el sistema nervioso.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Johnson

La epistemología de Condillac combinaba elementos de la teoría sensacionalista de la experiencia de Locke con la metodología científica de Newton.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Belsey

En Locke, se encuentra la idea de que la materia consiste en partículas microscópicas, aunque esta idea coexiste de manera inquietante con una teoría alternativa muy influyente; que la materia es el fundamental substratum que aguanta las propiedades experimentales de las cosas.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Cott

El empuje de la capa media, con su ideal de constituir una célula familiar autosuficiente, configuró un espacio para la infancia. Camas, moralidad, niñeras y tutores, uniformes, juegos, libros y dietas apropiadas. Los niños fueron mimados y consentidos, pero esta actitud se vio acompañada por un requerimiento de exigencia moral, de la que deriva el <<buen cuidado en evitar>>, de Locke.
(Cuentos de hadas victorianos)



Gaarder

Locke. Las ideas simples de los sentidos son elaboradas a través de la mente, el razonamiento y la duda. De esta manera surgen las ideas de reflexión de los sentidos.
Cualidades primarias de los sentidos. Extensión de las cosas, su peso, forma, movimiento, numero. Cualidades secundarias de los sentidos, color, olor, sabor o sonido, reflejan la influencia de la realidad exterior sobre nuestros sentidos; pueden variar, según la constitución de los sentidos.
(El mundo de Sofía)



Charles

Deviene una paradoja, que Aristóteles fuera vituperado por John Locke y Francis Bacon, por falta de provecho en el mérito científico y en la experiencia empírica.
Jonathan Edwards concuerda con la tesis, a menudo atribuida a Locke, de que las cualidades secundarias, como el color y el gusto existen, no en los objetos, sino en la mente.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Wolfram

Locke restringía las definiciones a explicaciones de significados a través de otras palabras y mantenía que los nombres de las ideas simples, cuyo significado puede ser explicado sólo con señalar, no son susceptibles de ser definidos.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Gustafson

Asociacionismo. Teoría sobre las fuentes de las ideas y de las referencias entre las sensaciones y las ideas en la mente. El asociacionismo británico es una escuela de filosofía y psicología, que floreció por los siglos XVIII y XIX. La teoría de las ideas derivaba de John Locke. Las diferencias en las ideas semejan ir unidas a diferencias en la experiencia sensorial, con lo cual la teoría de las ideas innatas deviene implausible.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Schaffer

Históricamente, la concepción del modelo del modelado de arcilla, suele asociarse a John Locke. Y sin embargo, sólo usó en un sentido específico aquella pizarra en blanco (tabula rasa), con la que comparó la mente del niño. Argumento frente la creencia predominante en las ideas innatas. Hay que suministrar a los niños contenidos mentales, afirmaba Locke; sus mentes están en blanco, sólo en el sentido de que las ideas sólo pueden derivarse de la experiencia y la experiencia tiene que ser suministrada por los cuidadores. Locke, sin embargo, no dudaba que existieran estructuras y predisposiciones mentales. En su discurso sobre la educación, subrayó el menester de que los padres refrenasen los impulsos naturales del niño y controlasen sus apetitos. Tampoco negó la existencia de diferencias innatas de inteligencia y temperamento.
(La Entrada del Niño en el Mundo Social)



Berman

Anthony Collins (1676-1729), educado en Eton y Cambridge, fue íntimo amigo de Locke, quien semejaba haberle apreciado su heredero intelectual. Collins es filosóficamente importante por su teoría materialista de la mente, desarrollada plenamente en su "Answer" a Clarke (1708) y por su muy aplaudida "Indagación filosófica" (1717), libro que reúne el determinismo metafísico de Hobbes y el determinismo psíquico de Locke. El "Discourse of Free Thinking" (1713) defiende la libertad de expresión. Inspirado en la vena racionalista y materialista de la filosofía de Locke.
En la filosofía de Irlanda, hay dos tendencias; el ala izquierda y el ala derecha lockeanas. Toland pertenece a la izquierda y se inspira en el racionalismo de Locke y en la actitud ilustrada hacia la teología. Brown se sitúa en el ala derecha, utilizando el empirismo de Locke y las corrientes escéptica y quietista del "Ensayo". Pero no fueron esclavos seguidores de Locke. Estos filósofos extrajeron audazmente finalidades, que el propio Locke no pudo o no quiso aceptar. Molyneux es el que más se aproxima a la figura del seguidor del autor, pero es más un cooperante, que un discípulo. La forma final del "Ensayo" le debe más a él, que a ninguna otra persona (aparte de Locke), como la correspondencia de los dos, publicada el año 1708, muestra claramente.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



MacIntosh

Robet Boyle (1627-1691) escribió de manera más interesante, más extensa y con más sofisticación filosófica, que el admirado Locke, sobre tópicos tales como ateísmo, atomismo, epistemología, existencia divina, milagros, leyes naturales, cualidades y método científico.
Los latitudinarios fomentaban la tolerancia en las creencias y en la doctrina; se contaban entre la elite intelectual de finales del siglo XVII. Locke fue un intelectual con tendencias latitudinarias.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Deighton

Descartes, Kierkegaard, Locke, Newton, Nietzsche, Pascal, Spinoza, Wittgenstein, vivieron solos la mayor parte de su vida.
(Plomo para espías)



Snowdon

Según Locke, las personas tienen esencialmente la aptitud de la autoconciencia. Su identidad debería ser analizada en términos de autoconciencia, habitualmente analizada como la tesis de que una persona se identifica con todo lo que tiene la aptitud de recordar como suyo; el método de la memoria. Su tesis negativa es que esta autoconciencia no está de menester ligada a un cuerpo o a un alma.
La estrategia de la investigación neolockeana defiende una concepción lockeana modificada. Para eludir posibles circularidades en el uso del concepto de memoria, este enfoque construye conceptos psicológicos, que son explícitamente definidos sin usar el concepto de identidad personal. Las frecuencias psicológicas requeridas son debilitadas y la estructura de la teoría es más compleja en el enfoque de los problemas de escisión.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Kirwan

Geach y otros han utilizado el mito de Locke del príncipe cuya alma viene a <<informar el cuerpo de un pescador>>, para argumentar que la identidad numérica es relativa a especies, de suerte que viene a ser posible que el príncipe de hoy fuera la persona, pero no el ser humano que el príncipe de ayer, incluso cuando los dos sean personas y hombres. (El término de Locke era diferente, aunque no menos chocante que este).
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Williams

Según John Locke, si un ser humano ha desarrollado una fuente de recursos previa y permitido suficiente actividad para otros, entonces ha adquirido derechos de propiedad privada sobre esa fuente, con independencia del consentimiento de los otros. De esta manera, siendo la Actividad una Propiedad incuestionable del Profesional, ningún Ser Humano, excepto este, puede tener acceso a lo que una vez fue suyo, al menos mientras quede suficiente materia para compartir con los otros. Creencia de Locke de la criatura Industriosa y Racional. El más famoso moderno abogado lockeano de la propiedad privada, Robert Nozick, subraya no el reparto de recursos privados y no privados, sino los efectos no detrimentales de la apropiación.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Pink

D´Alembert compuso el "Discurso preliminar de la Enciclopedia" (1751), en el que, influido por Bacon, Newton y Locke, defendía la garantía de los sentidos y el fondo que proporcionan, para nuestra experiencia.
Voltaire compartió polémicamente el agnosticismo de Locke respecto de la inmaterialidad de la mente.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Kymlicka

David Gauthier es autor de una serie de artículos, que ofrecen panorámicas radicales de Locke, Kant y Hume, en los que pone de relieve sus elementos convenidos.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Schwanitz

En su "Epistola de tolerantia", pero sobre todo, en los "Dos Tratados", el filósofo John Locke sienta los fundamentos teóricos de la alocución política y de su desarrollo. El segundo de estos estudios es importante, pues expone la doctrina de la correcta división entre los poderes legislativo y ejecutivo (posteriormente, Montesquieu completaría esta teoría con el poder judicial).
La teoría de Locke sobre el sistema representativo inspirará a quienes luchan por la liberación de sus pueblos. Locke funda la unidad de la sociedad en la lucha entre opiniones. Pero esta lucha está bajo control, pues las expectativas de hacerse con el poder logran pacificar al partido de la oposición. De esta manera, Locke indica a la sociedad el camino hacia el éxito.
Las referencias de la "Enciclopedia" fueron Francis Bacon y John Locke.
A través de la oposición de houyhnhnms y yahoos, Swift confronta la antropología de Thomas Hobbes con la de John Locke. Los yahoos representan la animalidad de la guerra de todos frente a todos; los houyhnhnms, según la concepción de Locke, tienen la aptitud de vivir en libertad sin menester de un príncipe; no viven en la anarquía, sino según unas leyes racionales y cívicas.
El padre de John Locke fue un íntegro miembro de la política y él era médico del líder del partido de los whigs, el Earl of Shaftesbury y educador de su nieto, quien más tarde sería filósofo.
En el "Ensayo", coincide con Hobbes en que no hay ideas innatas, pues nuestras representaciones proceden de las percepciones sensibles, y en que la mente es como una página en blanco, cuyos contenidos proceden de la experiencia. Coincide con Descartes en que sólo son reales aquellas cualidades que pueden calcularse matemáticamente y que las demás, a las que llama <<cualidades secundarias>>, proceden de la mera combinación de esas cualidades primarias. Para Locke, la cualidad primaria del movimiento es fundamental. Con la investigación de la gravedad, su amigo Isaac Newton había transformado el movimiento uniforme en el movimiento ideal de la organización.
En Locke, el centro de gravedad es el ser humano y su término la sucesión uniforme de las ideas en el ánimo. Pero esta sucesión de ideas debe experimentarse desde una instancia, que sólo puede ser percibida como unidad si tiene alguna permanencia. Según Locke, el sujeto es precisamente esta unidad interna de permanencia y transformación. La materia de la que se componen los sujetos es el tiempo; la forma en la que se organizan, la reflexión. De esta manera, Locke sitúa en el sujeto la vieja distinción entre la permanencia de lo eterno y el carácter transformante del mundo material. La reflexión es equidistante al transcurso del tiempo y, a través de la referencia del sujeto consigo, hace posible la permanencia en la transformación. Locke sublima (depura) el movimiento de las pasiones humanas del que hablaba Hobbes, transformándolo en el movimiento de la mente, a la cual la reflexión da unidad y transforma en el fondo de la identidad del sujeto.
Este libro aceleró la introspección de la literatura en la novela y ejerció una gran influencia entre escritores, artistas y psicólogos.
En "Two Treatises on Government", los seres humanos hacen un contrato, pero no delegan (transfieren) sus derechos a un soberano, sino a la comunidad. Esta es el soberano, que a su vez delega sus derechos políticos organizados, según la ley de la división de poderes. El poder legislativo reside en el debate político, el ejecutivo en el soberano y sus ministros. El propósito político es proteger la propiedad, que no es simplemente una fuente de recursos económicos, sino la garantía de la independencia política del ciudadano y el fondo de su compromiso, en cuanto ciudadano. Locke concibe la libertad y la propiedad como realidades inseparables y no las enfrenta nunca.
A Locke le interesaba la diversidad de la experiencia. Leibniz completa la frase de Locke, <<No hay nada en el intelecto, que no haya pasado primero por los sentidos>>, añadiendo, <<excepto el intelecto propio>>.
En el universo newtoniano, en el que el espacio y el tiempo eran magnitudes totales, estas dos dimensiones estaban separadas la una de la otra y constituían formas de distancia completamente distintas. El espacio era una distancia desde el punto de vista de la simultaneidad y el tiempo lo era desde el punto de vista de la sucesión. De aquí que el filósofo John Locke pudiese decir, <<En mi opinión, la mente nunca concebirá esta combinación de dos ideas demasiado distintas>>.
"Two Treatises", 1690. La carta magna del liberalismo, en la que Locke fundamenta la división de poderes, en el menester de que los súbditos aprueben la acción política. De aquí que la política no pueda ejercer el poder de forma total, sino que ha de ser controlado.
(La cultura)



Cassam

Si, como defendía Locke, la persistencia del animal, con el cual una persona comparte su materia, no es ni menester ni suficiente para la persistencia de esa persona, la persona y el animal no pueden ser idénticos. Para los autores influidos por Locke, la identidad personal ha de ser entendida como consistente en la posesión de diversas formas de conectividad psicológicas. Las personas tienen un estatuto ontológico semejante al de los casinos o los países.
El sentido interno es investigado por Locke como una facultad de la mente, por la que esta es introspectivamente consciente de sus contenidos, de una manera análoga de la percepción de los objetos externos.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Bellamy

Los reformadores sociales de la Ilustración italiana estaban profundamente influidos por el empirismo de Locke y de Hume.
Las teorías de la legitimación pretenden ofrecer las razones que justifican por qué una política dada merece la lealtad de sus miembros. Se ha mantenido, generalmente, que la legitimidad depende de la defensa política de los derechos humanos, una tesis expresada en términos de la aptitud política, para cumplir las pautas que habría que esperar ver emerger de alguna forma de contrato social, entre agentes autónomos. Esta postura fue defendida por Hobbes, Locke y Rousseau.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



C. Wilson

El entusiasmo fue el tema de numerosos panfletos y ensayos, incluyendo los de Meric Casaubon (1655), de Henry More (1662) y de John Locke, en la cuarta publicación de su "Ensayo" (1700), en los que se subrayaba la importancia de la moderación, la humildad y la razón y, especialmente, de la costumbre y se pretendía desprestigiar los términos extraídos de agitadas disposiciones de iluminación interna.
(Enciclopedia Oxford de Filosofía)



Frente al totalitarismo de inspiración hobbesiana, Locke defiende las ventajas de la soberanía constitucional. La política se mantiene y la persona del soberano queda prudentemente confinada a su propia dignidad, al haber quedado las directas labores de mando a cargo de los representantes del pueblo.




Cudworth Orchestra