domingo, 5 de noviembre de 2017

CERVANTES EN EL VADO PELIGROSO








LOCKE

Que  podemos  gustar, oler  y ver por  completo  de los oídos, es una  especie   de filosofía propia sólo de Sancho Panza, el cual tuvo la  facultad de  ver a Dulcinea de oídas.



SWIFT

La nariz del gigante Laurcalco, que era patrono del puente de plata. "Don Quijote".



DIDEROT

Cuento realista. Scarron, Cervantes, Marmontel.
(Los dos amigos de Bourbonne)



STERNE

Adquirir puntos de vista y hacer hallazgos que, como  Sancho Panza  decía  muy bien a Don Quijote, igual habría logrado con estarse quieto en su casa.
Salir en busca de aventuras llenas de melancolía, como el propio Caballero  de la Triste Figura.
(Viaje sentimental por Francia e Italia)



SMOLLETT


Con los autores de romances, el  mundo  empezó  a infectarse  del  ánimo  de  los caballeros andantes, hasta  que  Cervantes,  con  una  inimitable  novela,  que  los ridiculizaba,  reformó   los   gustos  de  la   humanidad,  al  representar  a   dichos caballeros desde el punto de vista correcto y otorgar a los romances  usos  mucho más útiles y distraídos, dotándolos  de comicidad  y resaltando los  aspectos  más absurdos de la vida cotidiana. Igual método fue empleado por Lesage, el cual,  en sus aventuras de Gil Blas, describió la bellaquería y desdichas de la  vida con  un enorme humor y sagacidad.

Vetusta Dulcinea.
(Roderick Random)




SCOTT

No  es  mi  pretensión  seguir  los  pasos  de  aquel  inimitable  autor,   Cervantes, mostrando una total  perversión de  entendimiento, que  desfigure los objetos que se presentan ante los sentidos, sino aquella  aberración, más común, que toma los sucesos de la realidad, pero revistiéndoles de un colorido romántico.
(Waverley)

Privado de un auditorio inteligente, Sancho en Sierra Morena.

(Rob Roy)

Verdadero Don Quijote, en el manejo de la espada y en saber guardar un secreto.

(Peveril del Pico)




JEAN PAUL

Los materialistas poéticos permiten, en Don Quijote, una imposible demencia romántica. 
Las diferencias novelescas de un Shakespeare, de un Petrarca, de un Ariosto, de un Cervantes. 
Románticos tales como Ariosto o Cervantes, no darían una acogida seria a la denominación de estilo sentimental.
La morisca Zorayda se presenta en el cielo románticamente estrellado de "Don Quijote" como un astro cercano.
Cervantes, a fin de ver su Don Quijote, descuidado al comienzo, exaltado después por la locura, debió atacarlo y rebajarlo; y para impedir que se perdiese en el aire como un cohete, tuvo que escribir frente a él una reprobación, bajo el título de "Buscapié", el cohete.
El elogio que el bonachón Sancho Panza hace del sueño puede aplicarse también a la soberbia.



BABEUF

Los Don Quijotes de la soberanía, al combatir, se han impuesto con un llamamiento, para transformar a los salvajes republicanos.




SCHOPENHAUER

Libros de gran aliento alegórico. "Criticón", de Baltasar Gracián, "Don Quijote" y "Los viajes de Gulliver".



HEGEL


Con las condiciones limitadas de las instituciones, los personajes corren a una ruina inevitable o caen en el ridículo de una situación, de la cual el Don Quijote, de Cervantes, nos da el más patente prototipo; los grandes sentimientos del alma, del amor, del honor, he aquí el verdadero atractivo de la acción.


La esfera de actividad del ser humano está demasiado limitada; por cualquier parte encuentra límites y trabas a su voluntad. Ni los más grandes poetas han podido escapar a estas condiciones. Estos valientes corren a una ruina inevitable o caen en el ridículo de una situación, de la cual el Don Quijote de Cervantes nos da el más patente paradigma. 

(Estética)




BYRON

Yo me limito a repetir lo que antes ya hicieron
Dante, Cervantes, Swift, Tillotson,
Sabedores de lo poco que valía la vida.

Satisfecho estaría de corregir
Los males humanos y prevenir y no castigar
Sus bajezas, si Cervantes no hubiera mostrado antes,
En su lúcido relato, el fracaso de tentativa tal.

Sócrates, Quijote de la sabiduría.

Cervantes se rió de la pasada caballería española
Y esta unica risa demolió el brazo armado de su país.



BALZAC

Los seres que realmente han vivido, como Don Quijote, de Cervantes.
El gran Cervantes, el cual había perdido un brazo en la batalla de Lepanto, auxiliando a la victoria de aquella famosa jornada, motejado de viejo e innoble manco por los escribidores de su tiempo, tardó diez años en publicar la segunda parte de su sublime "Don Quijote".

Don Quijote, siempre del lado bueno de las cuestiones.
(Modesta Mignon)



HUGO


Cervantes es una de las formas de la burla épica. Entre la Edad Media y la Edad Moderna, después de la barbarie feudal, hay dos Homeros bufones, Rabelais y Cervantes. Resumir el horror con ayuda de la risa es verdaderamente terrible. Buen humor del hidalgo. El burlón es fino, acerado, culto, delicado, galante.
Cervantes posee como poeta los tres dones soberanos; la creación, que produce los tipos y cubre de carne y hueso las ideas; la invención hace chocar las pasiones con los sucesos y al ser humano con el Destino, produciendo el drama; y la imaginación como el sol, da claroscuro, produce el relieve y crea la vida.
(William Shakespeare)



DICKENS

Hacer una quijotada, en oposición de las propias preferencias.
(Oliver Twist)



MUSSET

Veo, como expone Cervantes, que Clelia tose, lo que significa que quiere cantar.
(Mimi Pinson)



POE
La mayoría eran jóvenes adinerados y de abolengo, orgullosos de su alcurnia y todos imbuidos de un exagerado sentimiento del honor. Abundaban en las valoraciones más ultragermánicas respecto del duelo. Estas advertencias quijotescas se habían visto vigorizadas por algunas publicaciones aparecidas en París.



MACAULAY

Léxico suficientemente elevado, para los méritos del "Quijote".




EMERSON
Si Shakespeare hubiera alcanzado sólo la magnitud de los grandes autores, de Bacon, Milton, Tasso, Cervantes, podríamos abandonar el hecho en el crepúsculo del hado humano. Pero este ser humano, el cual proporcionó a la ciencia mental un tema nuevo y más amplio, el mejor poeta, lleva una idea oscura y profana y usa su genio para el entretenimiento publico.
(Hombres representativos)



ELIOT

Plutarco, Shakespeeare y Cervantes. Divagaciones.
(El velo alzado)



ENGELS

Deberá montar sobre su Rocinante metafísico.




TROLLOPE

Vivir con una ganancia escasa. Lo que usted quiere hacer es puro quijotismo.
(El Custodio)

Sancho incapaz de actuar con su ínsula.
(El Doctor Thorne)




TYLOR

Cervantes elevó la destreza del ensartador de refranes hasta un punto nunca superado. Pero no debe olvidarse, que los bienes del incomparable Sancho eran, en su mayor parte, bienes heredados, porque los proverbios estaban, ya entonces, declinando en vestigios de una situación anterior de la sociedad.
(Cultura Primitiva)



NIETZSCHE

Según cuenta Cervantes, le ocurrió a Don Quijote, que se volvió clarividente a la hora de su muerte.


H. JAMES

Un don Juan o un licencioso Lotario.
(El Americano)



BERGSON


Era evidentemente una estrella en lo que Don Quijote se complacía. ¡Qué profundidad alcanza lo cómico en lo novelesco y en el ánimo que se pierde en quimeras! Esos ánimos quiméricos, esos exaltados, esos locos, que razonan de una manera extraña, nos hacen reir, tocando en nosotros las fibras y accionando el mecanismo interior de la víctima de una broma pesada o del transeúnte que resbala en la calle. Pero, sobre todo, son unos grandes distraídos, que tienen sobre los demás la superioridad de que su distracción es sistemática, organizada en torno a una idea central, de que sus desventuras están bien trabadas y de que provocan a su alrededor una risa indefinidamente creciente.
Se ríe uno de Sancho Panza manteado, porque es lanzado al aire como un simple balón.
Impresión de una aceleración creciente en "Don Quijote", en los pasajes de la venta, en los que un singular encadenamiento de circunstancias hace que el mulero apalee a Sancho, que golpea a Maritornes, sobre la cual cae el ventero.
Una distracción sistemática, como la de Don Quijote, es lo más cómico que cabe imaginar, es una comicidad propia, tomada lo más cerca posible de su fuente.
Don Quijote ha salido en busca de aventuras. En sus novelas ha leído que el caballero se encuentra en su camino con gigantes enemigos. La idea de gigante es un recuerdo extraordinario, que se ha instalado en su mente y que queda allí en acecho, vigilando, inmóvil, la ocasión de escapar afuera y de encarnarse en algo. Ese recuerdo quiere materializarse y desde ese momento, el primer objeto que se presente y aunque sólo tenga una remota semejanza con la forma de un gigante, recibirá la forma de un gigante. Y Don Quijote verá gigantes allí donde vemos molinos de viento. Es cómico y es absurdo. Pero es una inversión muy especial del sentido común. En Don Quijote, hay un grupo de recuerdos, que domina los demás y que incluso domina al personaje. Y esta vez la realidad habrá de ceder ante la imaginación y no ayudará ya más, que para dar cuerpo a esta. Una vez formada la ilusión, Don Quijote la desarrolla de una manera razonable en sus consecuencias; se mueve con la exactitud del sonámbulo que actúa en sueños, origen del error y del absurdo.
Don Quijote nos ofrece el tipo general del absurdo cómico.
(La Risa)



LEE

La breve y triste historia del Licenciado de Cervantes, el cual, en lugar de una poción de amor bebió un filtro, que le hacía creerse hecho de cristal, acertado emblema de un mísero poeta demente.
Algún día tal vez encuentre una gran pasión, una mujer con la cual jugar a ser Don Quijote.
(El príncipe Alberico y la Dama Serpiente)



CHOPIN

Alega que le gusta vivir distintos tipos de vida y otras razones quijotescas.
(Cuentos)



SHAW
Pero un ser humano, como Don Quijote, puede ser suficientemente inteligente, para hacer viso y a la vez estar loco de remate.
(Dieciséis esbozos propios)



BENJAMIN

Si la pervivencia histórica de la validez de las valoraciones ofrece, en los asuntos estéticos, una referencia de su finalidad, la validez de los juicios estéticos del Romanticismo queda confirmada. Estos han concretado los fundamentos de la estimación de los libros históricos de Dante, Boccaccio, Shakespeare, Cervantes, Calderón y Goethe.

El primer gran libro del género novelístico, "Don Quijote", ya enseña cómo la magnanimidad, la audacia, el altruismo de uno de los más distinguidos seres humanos vivientes -del propio Don Quijote-, está completamente desasistido de consejo y no contiene ni una chispa de sabiduría.

Un tonto serio y un asistente incapaz; Sancho Panza hizo que su jinete se le adelantara.
(Para una disertación de la violencia)



LAWRENCE

Punto de lo patético y máximo del quijotismo más seco, inhumano y repulsivo.
(La mujer perdida)



U. SINCLAIR

Una impresión de lujo de "El Quijote", ilustrada por Doré.



WALSER

Concibe el beber vino como Sancho Panza, cuyos padres eran viticultores.
(El bandido)



FAURE

El Prometeo moderno, Don Quijote, cree en la santidad de su misión. Pero Cervantes ama a este loco por la divina potencia de su ilusión.
(El arte moderno)



FAULKNER

Quijote con una demacrada, desordenada y enloquecida cara soñadora.
(Las Palmeras Salvajes)

Aire de soñadora furia, que debió adoptar Don Quijote.
(Pylon)



BARBUSSE

Ha acuclillado su largo cuerpazo de Don Quijote azulado.
Luchar con fantasmas victoriosos, como los Cyranos y los Quijotes.
(El fuego)



PERKINS


El tema objeto de los grandes libros, como "Pickwick Papers" y "Don Quijote", donde un ser humano, joven o viejo, sale ilusionado al mundo, para darse de bruces con la espantosa realidad.



HASEK


En la época del feudalismo, los mercenarios de los caballeros tenían la misión de asistentes. ¿Qué era, si no, Sancho Panza, para don Quijote?
(Las aventuras del buen soldado Svejk)



BRAUDEL

Don Quijote, su idealismo aberrante y, por debajo de él, Sancho Panza con su apetito y menesteres naturales.
(Las ambiciones de la Historia)



FAURE

El Prometeo moderno, Don Quijote, cree en la santidad de su misión. Pero Cervantes ama a este loco por la divina potencia de su ilusión.



FISCHER

Don Quijote y Sancho Panza son más reales hoy, que centenares de personajes claros y prosaicos de las <<novelas extraídas de la vida>>.



ADORNO

Posición del escritor. La novela ha sido la forma literaria específica de la época burguesa. En un comienzo, está la experiencia del mundo desencantado, en "Don Quijote" y su elemento sigue siendo el dominio artístico de la mera existencia. El realismo le era inmanente.



DE BEAUVOIR


"Don Quijote". La semana pasada "Quentin Durward". Si no es eso lo que hace llorar, ¿entonces qué?



LEDUC


Torres de Notre-Dame, sin vosotras me faltaría el infinito. Mis grandes dulcineas.

(La locura ante todo)



MORAVIA


Los personajes tipo Don Quijote y Madame Bovary son valientes, generosos, pero no son buenos.


Elsa Morante mantenía que en el mundo hay tres grandes personajes. Aquiles es el ser humano terrenal, que vive sus propias pasiones. Don Quijote es el ser humano que lucha por sus sueños. Y Hamlet el que duda de todo.

(Vida de Moravia)



LOWRY


Don Quijote, cuando eludía alguna ciudad por él aborrecida, en razón de los excesos que cometiera, toma un atajo.

(Bajo el volcán)



PRIESTLEY


La novela de los viejos autores españoles de la picaresca era la epopeya del hambre.

(Recuerdos y reflexiones de un escritor)



FROMM


Los analistas ortodoxos actuales practican una forma quijotesca de radicalismo cuando creen que son los valerosos y extremistas defensores de la teoría sexual de Freud.

(El arte de amar)



VILAR


He tocado el inmenso problema de la decadencia española del siglo XVII, desde el ángulo escueto del "Quijote". Mi concepción de la historia total se rebela frente la segregación de la creación literaria con respecto a los hombres y a sus sociedades. Lo importante es el parentesco general entre la estructura de una literatura y la estructura de una sociedad. La historia del Siglo de Oro español es un apogeo del irrealismo, que corresponde perfectamente a los fundamentos cada vez menos realistas de la economía y de la sociedad, en una España que se había tornado parasitaria y anacrónica. El "Quijote" es, a un tiempo, disertación y reivindicación de este irrealismo.

La tinta de quienes dan consejo corrió en la España de 1600. Y en fin de cuentas, el verdadero intérprete es Cervantes.
Cervantes ha dicho el adiós irónico, cruel y tierno, a aquella manera de vivir, a aquellos valores feudales, cuya muerte en el mundo han preparado, sin quererlo, los exploradores españoles.
Cervantes, viejo soldado, dotado del cargo de recaudador, practicó la rapiña con poca desenvoltura, pues fue a parar a la cárcel. Como dirá, el menester por un lado, y la ocasión por otro, pueden llevar a las galeras. Por eso Don Quijote libera a los galeotes.
El consejo de Cervantes va dirigido al pueblo español, que espera ganar algo siguiendo la ambición de sus capataces, como a don Quijote, el poseedor que extrae de los libros una versión idealista de la aventura de sus antepasados.
Cualquier evasión es buena. Y los más locos son los más ociosos, como don Quijote.
En el momento que una crisis aguda desvela sus taras, surge el "Quijote" y fija en imágenes la diferencia tragicómica entre las superestructuras míticas y la realidad humana. El libro es un pasatiempo; viejas anécdotas, muecas clásicas. Es también un pastiche, que sobrepasa a sus altos modelos en cada tema de las artes de evasión. No pinta el mundo, sino que, mejor que un ensayo erudito, desmonta sus mecanismos; inteligentes son cada uno de sus trazos. Anacrónico y, por tanto, ineficaz, pero afirmación de bondad, reserva de simpatía y, por tanto, consoladora garantía para el mañana.
1605-1615, Cervantes, don Quijote y la armadura y el almete.
Cervantes, bufón, pintor de carácter, es un novelista social.



SUCHODOLSKI

La disertación de la teoría empírica de la investigación humana planteó el problema de la antropología moderna. La referencia recíproca entre el ser humano "real" y el ser humano "auténtico". Hacia las postrimerías del Renacimiento, Cervantes y Shakespeare formularon este problema con contornos más dramáticos, al demostrar cómo los hombres auténticos, los cuales no se adaptaban a las condiciones sociales, debían perecer o traicionarse.
(Humanismo renacentista y humanismo marxista)



WILLIAMS

Una empresa gallarda, pero quijotesca.
Albergaba la quijotesca idea de que podría seguir alternando con las categorías sociales, la bohemia y la selecta.
(Memorias)



YEVTUSHENKO


Desconociendo lo que era la libertad, los intelectuales rusos luchábamos, como si fuera nuestra Dulcinea.

(No mueras antes de morir)



KOESTLER


Dante, Dervantes, Dostoevsky, actuaron bajo la censura.

Se volvió un Quijote con la obsesión de auxiliar a Europa.
No hay ningún valor ni significado en el gesto quijotesco.
Su fuga era una búsqueda como la de los molinos de viento de Don Quijote, por un mundo desaparecido.
(La época del anhelo)



ORTON


Sencillamente, es un ama de casa muy sosa y pacata, que ha decidido hacerse pasar por una maritornes pervertida.

(Diario)



NOACK


Unamuno. Interpretación de lo utópico en el ser humano, como autoconciencia trágica de la vida, ilustrado en la figura de Don Quijote.




JANAWAY


<<Don Quijote>> se refiere a un personaje de ficción. Y los personajes de ficción no existen; de otra manera no serían ficticios. Pero ¿cómo el referirse a un Don Quijote no existente puede diferir del hecho de no referirse a nada?

(Enciclopedia Oxford de Filosofía)




CHARROUX


Nutrido en las aventuras de Renaud de Montauban, Amadís de Gaula, Palmerín de Inglaterra, don Galaor y los Caballeros de la Tabla Redonda, los personajes de los libros de caballerías, que Don Quijote toma por modelos, se encuentran en las novelas de Feliciano da Silva, "Crónica de los valerosos caballeros don Florinel de Nicea y el valeroso Anaxarte", Sevilla, 1546; Huon de Villeneuve; la Leyenda de "Les Quatre Fils Aymon"; Vasco de Lobeira, escritor portugués en idioma español, autor de "Amadís de Gaula", llamado el Caballero del León, o el Caballero de la Verde Espada; el "Poema de Mio Cid"; Robert de Boron, Geoffrey de Montmouth y Robert Wace, autor de "Brut"; Chrétien de Troyes, "Le Chevalier du Lion", hombre-unicornio de la reina Ginebra; Melchior Pfeizing, "Aventuras peligrosas del laudable, piadoso y muy renombrado caballero Teuerdank". Carlos el Temerario, duque de Borgoña, una especie de quijote, fue uno de los ultimos caballeros de Francisco I y de Enrique IV. 




GOMILA


Miguel de Unamuno argumentó en favor de una actitud existencial -el sentimiento trágico de la vida-, consistente en actuar como si la vida humana tuviera un significado trascendental, incluso dada nuestra vacilación de que lo tenga. Unamuno encuentra esta actitud en campeones solitarios, domo Don Quijote; hombres que, a pesar de sus locuras y dudas, cumplieron sus misiones, redimiéndose propiamente y a los demás.

(Enciclopedia Oxford de Filosofía)




JAMES


Una persona puede aislarse como Robinson Crusoe (tal vez con un o una joven Viernes), huir como Huckleberry Finn, luchar con los molinos de viento como Don Quijote, volar al rescate como Superman, rehusar crecer como Peter Pan, enfrentarse con trivialidades o traumas, ser un malvado, un personaje o una heroína, un soberano o una reina o un bufón. Una persona puede ser desgraciada como la pequeña cerillera, avaro como Scrooge, meloso con las mujeres y rápido con una pistola como James Bond, una computadora sin sentimientos como el doctor Spock, de "Star Trek", un caballero que rescata doncellas en apuros como Sir Lancelot. Las personas que viven al estilo de los personajes literarios, poco dispuestas a experimentar su unicidad son, con frecuencia, perdedores.



SCHWANITZ

Enardecido con las viejas novelas de caballerías, el hidalgo Don Quijano se da el romántico nombre de Don Quijote, coloca la oxidada armadura de sus antepasados, saca a rastras un viejo rocín (Rocinante) del establo, rebautiza a una joven campesina con el nombre de Dulcinea del Toboso y la selecciona como su señora. En la taberna, que Don Quijote toma por un castillo, el tabernero lo acepta como caballero andante y le aconseja tomar un escudero. Después de que sus amigos pretenden inútilmente someterlo a una terapia, dando fuego a su biblioteque, Don Quijote escoge como escudero a Sancho Panza y unidos recorren España, con el propósito de ayudar a los débiles y combatir a los opresores. El Caballero de la Triste Figura, montado en su rocín y Sancho Panza, en su burro, componen una pareja arquetípica y una personificación de la oposición entre el idealismo visionario y el realismo socarrón.
Para poder justificar su papel de rescatadores del mundo, Don Quijote ve la alienación en cualquier parte; toma a unos criminales por hidalgos hechos prisioneros, un rebaño de ovejas por un ejército enemigo y los molinos de viento por gigantes. El hecho de que Sancho Panza vea molinos y no gigantes se debe, según Don Quijote, a la ofuscación ideológica a la que el enemigo lo ha sometido.
Posteriormente, caballero y escudero son los invitados de un duque, el cual con el ánimo de divertirse a su costa, acepta entrar con su corte en el loco mundo de Don Quijote, pero la ingenuidad del caballero hace que termine avergonzándose de su conducta. Finalmente, Don Quijote es retado en duelo por un caballero, que consigue arrancarle la promesa de que renunciará a su condición de hidalgo en caso de perder. Tras ser derrotado, Don Quijote cumple su promesa y, a través de un doloroso autoexamen, ve cómo sus ideales se transforman en motivos de vergüenza. Don Quijote termina dándose cuenta de su locura, tiene un momento de lucidez y perece.
La primera novela que presenta las novelas como forjadoras de ilusiones y, en este sentido, es a la vez autorreferencial y realista; se distancia de las novelas de caballerías y, ridiculizándolas, aporta su carácter realista.
Don Quijote ha sido el modelo de muchos escritores y su esquema ha sido imitado en la novela "Joseph Andrews", de Henry Fielding.
La literatura sustituye la novela de caballerías por la novela de aventuras, el Santo Grial por El Dorado y Don Quijote por Robinson Crusoe, con Viernes como el primer esclavo.
"Don Quijote" habría que leerlo si uno tiene que hablar con gente que cree estar haciendo una cruzada ideológica, con gente que, apremiada por el menester de dar un sentido a su vida banal, transforma la realidad en un escenario fantástico, en el que poder representar un papel excepcional. Como hacen esos caballeros de la Triste Figura que, bajo su oxidada armadura, siguen combatiendo diariamente. "Don Quijote" es, para los hombres, lo que "Madame Bovary", para las mujeres; la irresistible tentación de hacer el mundo menos banal, sobre todo, si están casadas con hombres aburridos.
(La cultura)



TYERMAN

El más teatral y quijotesco de los planes bélicos.
En la marcha de Jerusalén no había nada de quijotesco.
Es significativo que Conrado estuviera acompañado por su sobrino Federico de Suabia. No era un acto quijotesco. El duque de Suabia, hermano de Conrado y, a la sazón, moribundo, se sintió muy molesto, porque la estancia de su hijo en Oriente podría hacer peligrar las propiedades de la familia.
El cálculo de la política dinástica había sido una prioridad, por delante de los gestos piadosos o quijotescos.
Para algunos propagandistas españoles, el deber de defender y propagar la religión había recaído sobre los hombres de España. <<Madre de los guerreros, confidente de los soldados, crisol en el que se purifica el amor divino, tierra testigo de que el cielo entierra a quienes al Cielo habrán de ir como defensores depuradores>>. Son palabras de Miguel de Cervantes. Cita tomada de Housley, "Religions Warfare".
La estrategia no tenía ningún sentido, un gesto quijotesco de optimismo, en lugar de un sobrio ejercicio de liderazgo.
Los quijotescos motivos de Luis IX se fundamentaban en buenas razones.
(God´s War)





                                                                                             Crazy Feeling-Long










jueves, 5 de octubre de 2017

MAX OPHÜLS. THE RECKLESS MOMENT, 1949








Ocurrió el año pasado, una semana antes de Navidad. Los Harper vivían en un lugar entrañable, llamado Balboa, a unos ochenta kilómetros de Los Angeles.
Una mañana temprano, la señora Harper (Joan Bennett) fue en coche a Los Angeles, al encuentro de un tal Ted Darby. Preocupada y sin tiempo de las fórmulas sociales, sólo quiere que el caballero en cuestión, un marchante de arte sin escrúpulos, abandone sus pretensiones respecto de Bea, la hija de Lucia, la cual va a cumplir los dieciocho. En seguida recurre a los términos monetarios, actitud que resuelve las complicaciones.
Con el padre en Filadelfia y de camino a Berlín, un ingeniero, Bea se había inscrito en la Escuela de Arte, lo que puso en evidencia las conjeturas de la señora Harper.
Esa noche, la joven fue al encuentro del galán, una cita en el embarcadero. Cuando Bea supo lo de la compensación económica, optó por el bando materno. Decepcionada y furiosa, huyó en la oscuridad. El pretendiente, perturbado, se precipitó por la frágil baranda.
El día siguiente, Lucia Harper, en el paseo matinal, halló el cuerpo inerte, atravesado por el ancla de la barca y enredado en la cuerda. Decide arrastrar el cadáver hasta la motora y alejarlo.
Tras pasar por la oficina de correos y escuchar la noticia de los periódicos (publicada como un crimen), la señora Harper atendió una visita inesperada. Martin Donnely (James Mason) posee un fajo de cartas de la hija al difunto. El precio es 5.000 dólares en metálico. Donnelly habla de Nagel, el socio o, mejor, el jefe y aclara que las cartas representan una especie de préstamo por deudas. Es cuestión de vender cuando el mercado se halla en alza.
Mientras ajustan el chantaje, los investigadores del caso sospechan que el fallecido frecuentaba a alguien del vecindario. Establecen que la muerte, por la forma de la herida, fue con un ancla y que trasladaron el cadáver hasta las marismas.
Donnelly experimenta un reblandecimiento ante los apuros de la señora Harper. Nigel, implacable, no acepta excusas. Donnelly no es una persona respetable, la categoría de los Harper lo desborda.
El préstamo plantea complicaciones y el empeño de algunas joyas permite reunir 800 dólares. Donnelly informa de un sospechoso. La señora Harper siente preocupación, ya que sabe de la inocencia del inculpado y en un alarde, incluso garantiza al chantajista haber empujado al finado.
Nagel tiene la osadía de presentarse en el domicilio de los Harper. En el cobertizo, aguarda impasible. La llegada de Donnelly se inicia con una agresión directa al atrevido defraudador. La letal pelea es saldada con la asfixia del perverso agresor y las heridas del defensor, copiosamente ulcerado con una botella rota. Ante un desenlace semejante, la señora Harper decide declarar lo sucedido.
Cuando queda solo un instante, Donnelly desaparece con el bulto. No irá demasiado lejos, ya que precipita el automóvil por un barranco.
La señora Harper lo había seguido con el coche y le encuentra agónico. Desesperada por no poder ofrecer ayuda, abandona el lugar del accidente.
El lesionado declaró haber dado muerte a Darby. Un arreglo de una desoladora evolución.



Ana Kontroversy