martes, 11 de octubre de 2011

LA DIALÉCTICA DE ARISTÓTELES Y DE HEGEL 2





HEGEL  
Las reglas que siguen la larga cadena de reflexiones de la Historia son las leyes de la evolución dialéctica.
El que la forma de la proposición se supere, este movimiento opuesto debe expresarse, debe exponerse este retorno del concepto a sí mismo. Este movimiento es el movimiento dialéctico de la proposición. Sólo él es lo especulativo real y sólo su expresión constituye la exposición especulativa. La proposición debe expresar lo que es lo verdadero, pero es esencialmente sujeto; y es sólo el movimiento dialéctico, este proceso que se engendra a sí mismo, que se desarrolla y retorna a sí.
El elemento del movimiento dialéctico es el puro concepto, lo que le da un contenido que es sujeto. La exposición deberá, ateniéndose fielmente a la penetración en la naturaleza de lo especulativo, mantener la forma dialéctica y no incluir nada que no haya sido concebido, ni que sea concepto.
Aunque la singularidad sensible desaparezca en el movimiento dialéctico de la certeza inmediata, y devenga universalidad, esta es sólo universalidad sensible.
Trueque de las determinabilidades de la fuerza y de su exteriorización.
El movimiento dialéctico son la certeza sensible, la percepción y el entendimiento.
Lo dialéctico, como movimiento negativo, empieza revelándose a la conciencia como algo a lo que está entregada y que no es por medio de ella misma.
Unidad, diferencia y relación son categorías, cada una de las cuales no es nada en y para sí, sino sólo en relación con su contrario y que, por tanto, no pueden desglosarse. Se refieren la una a la otra por medio de su concepto, pues son los puros conceptos. Y esta relación absoluta y este movimiento abstracto constituyen la necesidad.
La libertad consiste en permanecer en sí mismo en su contrario, en depender de sí mismo y en ser el principio determinante de sí mismo.
La cosmología se coloca formando contradicciones absolutas, la contingencia y la necesidad, la necesidad exterior y la interior, las causas eficientes y las finales, o la causalidad en general y el fin, la esencia o la sustancia y el fenómeno, la forma y la materia, la libertad y la necesidad, la felicidad y la desdicha, el bien y el mal.
Las antinomias se encuentran en todo objeto de cualquier especie, en la representación, la noción y la idea. Es el objeto esencial de la investigación filosófica. Constituye el momento dialéctico.
La idea ofrece, según la forma, tres aspectos:
1º. Es idea abstracta, o del entendimiento.
2º. Es idea dialéctica, o de la razón negativa.
3º. Es idea especulativa, o de la razón positiva.
El momento dialéctico constituye ese momento especial, en el que sus determinaciones finitas se suprimen, pasando a su contrario. Cuando es considerado separadamente por el entendimiento, produce en el conocimiento científico el escepticismo, que no contiene como resultado de la dialéctica sino la pura negación. La dialéctica constituye, por su determinación, la naturaleza verdadera de las determinaciones del entendimiento, de las cosas y de lo finito, en general.
Doctrina del ser. El ser es la noción puramente en sí, cuyas determinaciones son, ante todo; luego se diferencian unas de otras y, en fin, (esta es la forma dialéctica), pasan una a otra.
El tiempo, el espacio puros, pueden ser tomados como ejemplo de la cantidad.
En el crecimiento o decrecimiento, se acaba por llegar a un punto en el que la cualidad de la legislación debe, a causa del cambio cuantitativo, ser también cambiada.
La visión de que la naturaleza del pensar consiste en la dialéctica, que él, en cuanto entendimiento viene a dar en lo negativo, en la contradicción, constituye un aspecto capital de la lógica.
La dialéctica se considera habitualmente una habilidad extrínseca, que puede producir arbitrariamente una confusión en determinados conceptos y una apariencia de contradicción. Pero en su determinación propia, es la verdadera naturaleza de las determinaciones del entendimiento, de las cosas y de lo finito. La reflexión es un rebasar la determinidad aislada y un referirla de tal modo que, puesta en relación, se mantiene en su valor separado. La dialéctica es este rebasar inmanente, en el cual se expone la unilateralidad y la limitación de las determinaciones del entendimiento tal como es, como una propia negación. Todo lo finito en este superarse a sí mismo. Lo dialéctico constituye el móvil del proceder científico hacia adelante y es el principio que confiere una conexión inmanente y una necesidad al contenido de la ciencia, y en él reside la verdadera y no extrínseca elevación sobre lo finito.
La dialéctica tiene un resultado positivo, porque tiene un contenido determinado, o porque su resultado no es la nada abstracta y vacía, sino la negación de determinaciones sabidas como ciertas, las cuales se conservan en el resultado, porque este no es una nada inmediata, sino un resultado. Este resultado racional, aunque sea algo pensado o abstracto, es a la vez algo concreto, porque no es una unidad simple, formal, sino una unidad de determinaciones distintas.


La dialéctica como ciencia de la concatenación total. Leyes fundamentales: Trueque de la cantidad y de la calidad, mutua penetración de las antítesis polares y trueque de la una en la otra, si se las lleva hasta su extremo. Desarrollo a través de la contradicción o la negación de la negación. Forma de desarrollo en espiral.
Las leyes de la dialéctica se abstraen de la historia de la naturaleza y de la historia de la sociedad humana. No son otra cosa que las leyes más generales de estas dos fases del desarrollo histórico y del mismo pensamiento, y se reducen a tres: Ley del trueque de la cantidad en cualidad, y viceversa. Ley de la penetración de los contrarios. Y ley de la negación de la negación.
Ley del trueque de la cantidad en cualidad. En la naturaleza y, de un modo claramente establecido para cada caso singular, los cambios cualitativos sólo pueden producirse mediante la adición o sustracción cuantitativas de materia o movimiento (energía) o, como casi siempre ocurre, ambas cosas a la vez. Por consiguiente, es imposible cambiar la cualidad de un cuerpo, sin añadir o sustraer materia o movimiento, sin un cambio cuantitativo del cuerpo de que se trata. Cantidad y cualidad se corresponden mutuamente.
El proceso orgánico de desarrollo, tanto del individuo como de las especies, mediante la diferenciación, es la prueba más palmaria de la dialéctica racional y de la identidad de las fuerzas naturales y de su mutua transformación, que ha puesto término a las categorías fijas.
La dialéctica objetiva domina la naturaleza, y la dialéctica subjetiva el pensamiento dialéctico. No es sino el reflejo del movimiento a través de contradicciones, que se manifiesta en la naturaleza, contradicciones que, en su pugna constante en lo que acaba siempre desapareciendo lo uno en lo otro, que lo contradice, o elevándose ambos términos a una forma superior, son precisamente las que condicionan la vida de la naturaleza.
El trueque de la cantidad en calidad es una concepción mecanicista del mundo. Los cambios cuantitativos alteran la cualidad.
Identidad y diferencia (necesidad y casualidad, causa y efecto) son las dos fundamentales contraposiciones que, tratadas por separado, se truecan la una en la otra.
Las llamadas constantes de la física no son otra cosa que indicaciones de puntos nodales, en los que el cambio, la adición o la sustracción cuantitativa de movimiento, provocan un cambio cualitativo en el estado del cuerpo de que se trata. En el que, por tanto, la cantidad se trueca en calidad. Trueque de lo positivo en negativo.
La identidad de los contrarios presupone y niega a la vez su separación y oposición lógica, que se opone al sincretismo sensible. Las categorías y leyes de la dialéctica(contradicción, identidad de los contrarios y negación de la negación) son categorías y leyes filosóficas, que conciernen a las relaciones entre el pensamiento y el ser. Incluyen una dimensión epistemológica. La dialéctica es una vía de acceso a la esencia objetiva, a través de una epistemología crítica. Tiene por objeto las categorías y leyes del conocimiento objetivo y de la práctica transformadora del mundo.
La contradicción dialéctica designa el desdoblamiento de la unidad en contrarios, excluyéndose mutuamente mientras permanecen unidos.
La negación de la negación incluye un movimiento en espiral de retorno al punto de partida, que no queda abolido. La superación tiene una significación idéntica. En cuanto a la identidad de los contrarios, es inseparable de la conversión final de cada contrario en el otro; de una inversión en forma de negación, que conserva algo de la antigua calidad.
Idea dialéctica, razón negativa.
El ser es la noción puramente, cuyas determinaciones son ante todo, luego se diferencian una de otra y, en fin (esta es la forma dialéctica), pasan una a otra.


MARX
Dialéctica. Metáfora clásica del núcleo racional.
Relación recíproca dialéctica entre base y superestructura.
Lo grandioso de la Fenomenología hegeliana y de su resultado final (la dialéctica de la negatividad como principio motor y generador) es, en primer lugar, que Hegel concibe la autogeneración del hombre como un proceso, la objetivación como desobjetivación, como enajenación y como supresión de esta enajenación; que capta la esencia del trabajo y concibe el hombre objetivo, verdadero porque real, como resultado de su trabajo abstracto espiritual.
La Ideología Alemana: Hegel, en vez de liberarse como los antiguos de la conciencia natural y de purificar al individuo, haciéndolo salir del modo sensorial inmediato, hace de él una sustancia pensada y pensante (el espíritu), para superar los pensamientos plasmados, determinados, fijos. Con lo cual se consuma la dialéctica.

ENGELS
En las obras de Hegel nos es ofrecido un compendio de lo que es la dialéctica. El punto de vista del que arranca Hegel es que el espíritu, el pensamiento, la idea, es lo primario, y que el mundo real es un simple reflejo de la idea.
En la dialéctica hegeliana reina la misma inversión de las conexiones reales, que en las demás ramificaciones del sistema de Hegel. Lo que la teoría del calor-materia es a la teoría mecánica del calor, o la teoría flogística de Lavoisier, eso es la dialéctica hegeliana con respecto a la dialéctica tradicional.
Entendimiento y razón. Distinción hegeliana, en la que sólo es racional el pensamiento dialéctico. El pensamiento dialéctico, porque tiene como premisa la investigación de la naturaleza de los conceptos, sólo puede darse en el hombre y, aun en este, sólo al llegar a una fase relativamente alta de desarrollo (budistas y griegos) y no alcanza su pleno desarrollo, sino mucho más tarde, en la filosofía moderna.
Hegel ha abordado, después de Aristóteles, la necesaria investigación de las formas discursivas.
Las transiciones dialécticas de Hegel.
El hecho de que nuestro pensamiento subjetivo y el mundo objetivo se rigen por las mismas leyes, razón por la cual no pueden llegar a ser resultados contradictorios entre sí, sino que tienen que ser coincidentes, domina todo nuestro pensar teórico. El materialismo del siglo XVIII restableció el principio de que nada se da en el entendimiento, que no se diera previamente en los sentidos. Ha sido la moderna filosofía idealista, dialéctica al mismo tiempo y, principalmente Hegel, quien primero ha investigado dicha premisa, ateniéndose también a su forma. Esta filosofía ha demostrado la analogía existente entre los procesos del pensamiento y los procesos naturales y los históricos y, a la inversa, la vigencia de las mismas leyes para todos estos procesos. Las modernas ciencias naturales han ampliado el principio según el cual, todo contenido discursivo nace de la experiencia, de modo que se vienen a tierra las viejas limitaciones y formulaciones metafísicas.
La dialéctica es la forma más cumplida y cabal de pensamiento para las modernas ciencias naturales, ya que es la única que nos brinda la analogía y, por tanto, el método para explicar los procesos de desarrollo de la naturaleza, para comprender sus nexos y el tránsito de uno a otro campo de la investigación.
Concepción de la dialéctica como la ciencia de las leyes más generales de todo movimiento. Sus leyes deben regir, tanto para el movimiento en la naturaleza y en la historia humana, como para el que se da en el campo del pensamiento.
Necesidad de pensar dialécticamente y de no admitir en la naturaleza categorías y relaciones fijas.

SCHOPENHAUER
Método hegeliano. Automovimiento dialéctico de los conceptos.
Hegel, ese Calibán del espíritu.
Hegel, bestia trionfante.

BALZAC
Apagaba los fuegos con el brillo de su dialéctica.
Ejecutar dúos de dialéctica.

PROUDHON
La infalible dialéctica de las nociones.
Todo gobierno de hecho es necesariamente mixto. Esta observación es importante, pues nos permite reducir a un error de dialéctica las innumerables decepciones, corrupciones y revoluciones de la política.

LESKOV
Hábiles dialécticos.

NIETZSCHE
Coexistencia genuinamente filosófica entre una espiritualidad audaz y traviesa, que corre presto, y un rigor y posibilidad dialécticos, que no dan ningún paso en falso.

WILDE
Y como sólo es por la crítica de arte y gracias a ella, por quien podemos penetrar la teoría platónica de las ideas, sólo por la crítica de arte podemos comprender el sistema de los contrarios de Hegel.

PROUST
Demostrar, con muy sutil dialéctica, que el argumento carecía de valor y era completamente ridículo.

CROCE
El siglo XIX había criticado a la historia y devuelto la salud, gracias a la dialéctica, que no separa lo infinito de lo finito, ni lo positivo de lo negativo.
Hegel, con mayor profundidad, se ocupó de dialéctica y de historia, definiendo al espíritu por y para la libertad.
Marx reelaboró y sintetizó los conceptos y bocetos gracias a la dialéctica de la escuela hegeliana. Dialéctica que, de universal, formal y hermenéutica, cual es por naturaleza, se había entremezclado con imaginación y empirismo.
El método filosófico dialéctico ordenaba acompañar con el pensamiento y la acción el proceso histórico objetivo, viviendo sus fases consecutivas.
Errores del hegelianismo, naturalista o místico que, al dialectizar apresurada y mitológicamente, borraban o difuminaban las diferencias, las cuales tienen y dan vida al proceso dialéctico.
Hegel niega las contradicciones dialécticas de las Filosofías de la naturaleza y de la Historia, admitiendo como real sólo al Espíritu, en el que la naturaleza no es más que un aspecto de la dialéctica espiritual.
El falso pensamiento o la tosca expresión son el no-pensamiento y la no expresión, el no ser, lo que no tiene realidad fuera del momento dialéctico, que lo sitúa y disuelve.
Si en la filosofía de Hegel se concede importancia suprema al concepto de un Logos, que se sitúa inconscientemente en el mundo de la naturaleza y se redescubre en el mundo del Espíritu, y al correspondiente concepto que ha de recorrer una larga cadena de tríadas de categorías para llegar al vértice de la Idea, y desde allí precipitarse hacia la Naturaleza, y al concepto de una Fenomenología, que debe preceder y ser como una especie de escalera con que alcanzar la cúspide, y a las construcciones a priori de la naturaleza y de la historia humana, y a otros aspectos pseudocientíficos en que trabajaron los discípulos de Hegel, la "Filosofía como ciencia del espíritu" es la negación de esto. Porque niega la distinción entre las construcciones dialécticas de las Filosofías de la naturaleza y de la historia, la tríada de Logos, Naturaleza y Espíritu, admitiendo como real sólo al Espíritu, en que la naturaleza no es más que un aspecto de la dialéctica espiritual.
Si se pone en Hegel de relieve la vigorosa tendencia hacia la inmanencia y la concreción, con la concepción de una filosofía intrínsecamente distinta de la del naturalismo.

GRAMSCI
La base de las ultimas filosofías de base utópica, como la de Croce, vendría dada por el hecho de que la dialéctica hegeliana ha sido el ultimo reflejo de los grandes nexos históricos.

OPARIN
La unidad dialéctica entre el organismo y el medio, que tuvo que crearse forzosamente sobre la base de la formación de sistemas individuales de orden plurimolecular, fue el factor determinante para la aparición de la vida y de su posterior desarrollo en nuestro planeta.

JAEGER
La solución de Aristóteles del concepto de causa formal, concepto y cosa, estaba lejos de la proyección del concepto, el juicio y el raciocinio dentro de lo real, enseñada por Hegel. Pensamiento analítico de la filosofía científica: método de división, inferencia y dialéctica.

TOYNBEE
Marx se habría descrito como un discípulo del filósofo Hegel, que aplicaba la dialéctica hegeliana a los fenómenos económicos y políticos de su tiempo.

BRECHT
Hegel, al quid de una cosa le dio el nombre de dialéctica.
Hegel: Cuanto existe se transforma irresistiblemente, infatigablemente en otra cosa y nada es idéntico a sí mismo. Trata del modo de vida de los conceptos, seres escurridizos, inestables, irresponsables. Los conceptos que uno se hace de algo son los asideros con los que se pueden mover las cosas.
El hecho de que en cada cosa y situación surja y crezca una contradicción, supone algo que ha de esgrimirse frente a los vencedores. Tal forma de ver las cosas (como la de la dialéctica, la doctrina del fluir de las cosas) puede empezar a practicarse investigando cuestiones que escapan a los dominadores durante un tiempo.


ADORNO
Hegel: Es propio de una teoría dialéctica, que uno no pueda ponerla en una sentencia.
Modelo de la dialéctica entre esencia y apariencia. Ilación con lo empírico. Una interacción constituye el concepto de la dialéctica.
El pensamiento dialéctico es el órgano del despertar histórico. Cada época sueña la siguiente, y soñadoramente apremia su despertar. Lleva su final y lo despliega -según Hegel- con argucia.
El desbancamiento de la filosofía por la ciencia ha conducido a una separación de los dos elementos cuya unidad constituye, de acuerdo con Hegel, la vida de la filosofía: la reflexión y la especulación.
Dispuesto por el concepto, lo individual se ha tornado de hecho algo nulo, como anticipó la filosofía hegeliana; pero sub specie individuationis lo esencial es la contingencia, el sobrevivir resignado y anormal.
En cuanto abstractamente realizado, en el sentido hegeliano, el individuo se elimina. El pensamiento dialéctico es el ensayo de romper el carácter impositivo de la lógica con los medios de esta. Pero corre el peligro de sucumbir. La astucia de la razón es capaz de imponerse a la dialéctica.

BENJAMIN
El concepto de la acción del poner aparece desplegado en la dialéctica hegeliana.
Dialéctica primigenia entre teoría y praxis.
Un comportamiento dialéctico inmanente es lo que se pone en claro en una situación, como reproducción de palabras, acciones y gestos humanos. En Hegel, el decurso temporal es el medio en que se representa la dialéctica. El gesto demuestra la significación social y la aplicabilidad de la dialéctica. Pone a prueba las circunstancias en el hombre.
La orden <<Comienza desde el principio>>, quiere decir, dialécticamente, aprende, porque nada puedes.

REICH
Hegel consideraba la dialéctica de los conceptos el primer factor del desarrollo histórico y veía en el mundo el reflejo de las ideas o de los conceptos que evolucionaban dialécticamente.
Principios del materialismo dialéctico:
1. La dialéctica existe en la materia independientemente del pensamiento, el movimiento de la materia es objetivamente dialéctico.
2. El desarrollo de la sociedad y los demás fenómenos es el resultado de las contradicciones contenidas en la materia.
3. Lo que objetivamente engendra el desarrollo dialéctico es inevitable y necesario.
4. El desarrollo dialéctico hace que nada sea perenne.
5. Todo desarrollo es la expresión y la consecuencia de una negación doble o negación de la negación.
6. Las contradicciones se interrelacionan mutuamente.
7. El desarrollo dialéctico es progresivo, pero en ciertos momentos avanza a saltos. 
La dialéctica materialista de Marx apareció como la réplica a la dialéctica de Hegel, fundador del método dialéctico.

E. BLOCH
La dialéctica de Hegel se encuentra frenada por el fantasma de la anamnesis y proscrita al ámbito de las antigüedades. Marx es quien por primera vez sitúa en lugar de esta teoría el pathos del cambio, como el punto de arranque de una teoría que no se resigna a la contemplación y a la interpretación. La rígida separación entre el futuro y el pasado se viene abajo. El pasado, considerado aisladamente, es una categoría de mercancía, un factotum cosificado, sin conciencia de su fieri y de su proceso interrumpido. La verdadera acción en el presente tiene lugar en la totalidad de este proceso, inconcluso hacia atrás y hacia adelante, y la dialéctica materialista se convierte en el instrumento para dominar este proceso, para el novum dominado y entendido en su mediación.
Lo significativo es lo especial de lo general, la instancia de cada momento para la conexión dialécticamente abierta, la figura del totum típico-característica de cada momento.
Hegel habla como adversario del opinar vacío. Pero habla también como dialéctico cíclico del pasado, del eterno acontecer que retorna eternamente a su ciclo. Es este pathos de la estática lo que hace que Hegel desatienda la posibilidad, o la sitúe en el plano de lo superfluo.
Desde Filón hasta Hegel, lo ultimum está referido exclusivamente a un primum y no a un novum; como consecuencia de lo cual, lo ultimo aparece simplemente como el retorno logrado de un primero perfecto, perdido o enajenado.
Hegel habla también como no-pensador del futuro, como dialéctico cíclico del pasado, del eterno acontecer, que retorna eternamente a su ciclo.
La condición avanzada de la nada, que se manifiesta intensamente en la historia, y no es cubierta crecientemente por esta, da a la dialéctica la potencia constitutiva para el todo.


LEFEBVRE
El método dialéctico ha cambiado de sentido. Se trata de descubrir las contradicciones en la realidad, a través de una investigación precisa.
Nietzsche realizó inconscientemente la tarea de un vulgarizador, a veces con exceso de celo, del inmoralismo implicado en la dialéctica histórica de Hegel.

BATAILLE
Al implicar la violencia en la dialéctica, Hegel intenta llegar a la equivalencia entre violencia y pensamiento.
Si deseamos tener algún conocimiento, carecemos de otro recurso, aparte de una dialéctica que sitúe ese conocimiento en una totalidad acabada, en el rigor y la objetividad de la ciencia.
Dialéctica de la soledad y de la lealtad.
Dialéctica hegeliana. Me es imposible hoy no ser, entre dos puntos, más que un trazo de unión, más que un salto que por un momento no se apoya en nada.
La granulación, la corpusculización del ser es dialéctica, el éxito de una forma corpuscular del ser se mide por el poder que tiene de expresar la unidad de aquel. Pero, ¿cómo podría actuar ese poder si el individuo no se reconociera antes en su límite, en la inevitable transgresión de las leyes que presiden la socialización de los seres separados, en la mente individual y el erotismo?

LÉVI-STRAUSS
Las organizaciones sociales se basan en el juego -a veces incluso denominado dialéctico- de principios opuestos.
El juego dialéctico extraordinariamente complejo entre vínculos patrilineales y vínculos matrilineales.
La vida social en el hombre permanece dialécticamente articulada a la cultura.

ABBAGNANO
Según Hegel, la alteridad acompaña al desarrollo dialéctico de la Idea, ya que es inherente al momento negativo, que es extrínseco a este desarrollo.
El método dialéctico que, según Hegel, es el método propio de la razón, procede mediante el paso de la tesis a la antítesis y exige la contradicción, pero es una contradicción que resuelve en la síntesis y, por tanto, no es nunca una antinomia.
Como observó Leibniz, la lex continui lleva a considerar, por ejemplo, la quietud como un grado de movimiento y la cualidad como un grado de la cualidad opuesta. Hegel expresó este teorema al hablar de la transformación de la cantidad en cualidad, o viceversa.
Según Marx, la dialéctica de Hegel estaba mistificada, porque había sido interpretada en forma idealista, en vez de serlo en forma materialista. Mistificación es la interpretación de un concepto en modo oscuro, falaz o tendencioso.
Hegel denominó Línea Nodal al paso de la cantidad a la cualidad, que sucede por el cambio de la cantidad. Por ejemplo, cuando el cambio de la cantidad de calor en el agua produce el paso del agua del estado sólido al líquido, o al gaseoso.
Hegel modeló las tres fases de la dialéctica, que consisten:
1) En la identidad de un concepto consigo mismo.  
2) En el contradecirse o en el enajenarse del concepto, con respecto así mismo.
3) En la conciliación y la unidad de las dos primeras fases.
Hegel interpretó, según esta división triádica, al mundo de la naturaleza y al mundo del espíritu.
Hegel usa el término unidad, para indicar el tercer momento de la dialéctica, el de la unidad o identidad de los opuestos.
La unidad dialéctica de los opuestos nació junto con el concepto relativo de la dialéctica y fue expuesto por Fichte. Hegel prefirió al término síntesis, los términos identidad o unidad. La unidad o la identidad que clausuraba una tríada dialéctica es una relación objetiva.

SÈVE
Definición que, en 1843, hizo Marx de la dialéctica realmente científica, como evidencia de la lógica especial del objeto especial.
El paso de la dialéctica hegeliana a la dialéctica marxista que, por materialista sea no especulativa sino científica, no empírica sino crítica, no conservadora sino revolucionaria.
Partir de una concepción correcta, dialéctica y materialista, de las relaciones entre lo general y lo particular; dar una respuesta correcta a la pregunta de saber si lo general, considerado de forma distinta, no tiene más existencia que lo conceptual, o si tiene una base objetiva.
La dialéctica de Hegel, al hallarse su estatuto concebido de manera idealista, es especulativa y empírica, conservadora. La tarea suprema es la interpretación del mundo y no su transformación.
Dialéctica hegeliana. Concepción característica de las relaciones entre la lógica y la existencia, acabar con la abstracción especulativa.
Las categorías y las leyes de la dialéctica (igual que la categoría de materia o de reflejo) no son del mismo orden que los conceptos de las ciencias de la naturaleza o de la historia. Son categorías y leyes filosóficas, conciernen no directamente al ser, sino a las relaciones entre el pensamiento y el ser, incluyen una dimensión epistemológica. La dialéctica no es una ontología, sino una vía de acceso a la esencia objetiva, a través de una epistemología crítica. Tiene por objeto, no el mundo, sino las categorías y leyes fundamentales del conocimiento objetivo y de la práctica transformadora del mundo.
La distinción o la oposición entre orden histórico (o evolutivo) real y orden lógico de los conceptos, es el proceso dialéctico capital. Problemática estructuralista de las relaciones entre sincronía y diacronía. Pero para la dialéctica de la contradicción en la esencia de las cosas, el proceso es más fundamental que la estructura, y el dinamismo interno más fundamental que las relaciones externas.

MONOD
Postulado de Hegel: Las leyes más generales que gobiernan el universo en su evolución son de orden dialéctico, sistema que sólo reconoce como realidad permanente y auténtica el espíritu. Materialismo dialéctico.
Para Marx y Hegel, la historia se desarrolla según un plan inmanente, necesario y favorable. El poder de la ideología marxista sobre los espíritus se debe a su promesa de liberación del Hombre y a su estructura ontogénica, a la explicación que da de la historia pasada y futura. Sin embargo, limitado a la historia humana y adornado con las certidumbres de la ciencia, el materialismo histórico seguía incompleto. Era preciso añadirle el materialismo dialéctico, que aporta la integración total que exige el espíritu: la historia humana y la del cosmos se asocian como obedientes a las leyes eternas.

MIALARET
En la crítica marxista basada en la dialéctica hegeliana, la alienación es el fruto de una expoliación inhumana. Aquí son los mecanismos económicos fundamentales, especialmente las relaciones de producción (capital-trabajo), los que fundan una heteroalienación. El trabajador, reducido a su nivel de rendimiento, y el coste que representa, confundido con los bienes económicos que contribuye a producir, queda transformado en cosa porque es un instrumento de producción. Apuntando a lo establecido o a la consolidación de la supremacía de una minoría, la alienación conduce a la pérdida de la cualidad y a la atrofia progresiva de lo que puede haber en nosotros de específicamente humano, gracias a la disolución de los valores esenciales y a la identificación con la mercancía.
En la época moderna, Hegel ha renovado la dialéctica mediante la identificación de lo racional y lo real. La ciencia del pensamiento verdadero se identifica con la ciencia del ser. La dialéctica procede entonces según un ritmo ternario: tesis, antítesis y síntesis.
Con Marx, la dialéctica se considera bajo el ángulo de lo real y no bajo el ángulo del espíritu. La realidad es dialéctica económica. <<Lo que Hegel afirmaba de la realidad en marcha hacia el espíritu, Marx lo afirma de la economía en marcha hacia la sociedad sin clases; todo es a la vez y su contrario, y esta contradicción lo obliga a convertirse en otro>> (A. Camus, "L´homme révolté"). <<La dialéctica, contrariamente al pensamiento metafísico, capta las cosas y su reflejo conceptual esencialmente en su conexión, su encadenamiento, su movimiento, su nacimiento, su fin>> (Marx, Engels, "Anti-Dühring").
El antagonismo es dialéctica con el principio de placer y el principio de realidad.
La dialéctica de lo ficticio y de lo fáctico (acciones concurrentes para transformar una realidad insatisfactoria), representativa de la sociedad moderna, en la que el robot atrapa al ser, se verifica especialmente en la práctica del psicodrama.

AQUISTAPACE
Dialéctica: Punto de vista filosófico, según el cual una cosa no es sino en cuanto se opone a otras cosas. La realidad, según el razonamiento dialéctico, surge de la oposición y la lucha de contrarios: la tesis supone una antítesis, generadora de contradicciones que llevan a un desarrollo posterior. Según la dialéctica marxista, la sociedad está formada de infraestructuras (modo de reparto de los medios de producción, sistema económico), de las que surgen las superestructuras (sistema político, derecho, religión), que se oponen a la evolución o transformación de las infraestructuras y les proporcionan los medios de destruirlas.

LUNEL
Aristóteles sostiene que Zenón de Elea fue el inventor de la dialéctica. Se equivoca.

BARRAUD
Se pueden utilizar los recursos indefinidos de la dialéctica y distinguir las definiciones directas de las indirectas, las geométricas de las empíricas, las esenciales de las accidentales, las explicativas de las constructivas.
Como sistema, la fenomenología corresponde a un conocimiento lógico y metafísico, en Hegel, que identifica la lógica con la dialéctica.
La objetividad filosófica necesita, en el punto de partida, de un dato, ya se trate de la idea de ser, del yo pienso, de la sustancia, de la sensación. Cualquier sistema pluralista es incompatible con un acuerdo eventual de la ciencia y la filosofía. Ocurre con los principios esenciales de la dialéctica hegeliana, por el hecho de que la síntesis dialéctica es exclusivamente del orden especulativo.
La Dialéctica Operacional. Hegel. La dialéctica corresponde a la aplicación científica de la conformidad con unas leyes, inherente a la naturaleza del pensamiento. El momento dialéctico traduce la confrontación de un término con su antítesis, y la necesidad que resulta para el espíritu de superar la contradicción.
Bachelard: La dialéctica es una reorganización del saber gracias a una constante rectificación de los conceptos por envolvimiento, inclusión o separación.
La dialéctica de Hegel tiene como fin relacionar la trascendencia bajo el signo del espíritu. Es el caso de la dialéctica operacional contemporánea: un método para manejar los conceptos, las hipótesis a priori, los datos intuitivos, los seres lógico-matemáticos. Evitar confundir el medio con el fin.
     



Ana Caterina

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